Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de mayo de 2012

REFLEXIONES DE NEGRO VERAS

MIS REFLEXIONES DEL ACTUAL PROCESO ELECTORAL
Por Ramón Antonio Veras

INTRODUCCIÓN

Por muy indiferente que sea una dominicana o dominicano, le resulta imposible mantenerse al margen de los fenómenos sociales, y mucho menos cuando por medio de la propaganda se motiva a los integrantes de la sociedad para que motoricen sus sentimientos políticos.

En estos precisos momentos que está viviendo la República Dominicana, nos cuadra perfectamente el criterio externado por Publio Terencio: “Hombre soy; nada humano me es ajeno”.

Ciertamente, de madrugada, en el día, en la tarde o en la noche, en cualquier rincón del territorio nacional se escucha una consigna de contenido político, promoviendo la venta como una mercancía cualquiera de las gracias y supuestas virtudes de un candidato, o se destaca la necesidad de depositar el voto en las urnas el próximo 20 de mayo para salvar la democracia.

Pero no es solamente aquí. En todos los países atrasados y dependientes como el nuestro, los espacios electorales sirven para unos vivos obtener pingües beneficios económicos, ya sea caravaneando, en los bandereos, exhibiendo una cachucha, o juramentándose por décima vez; otros, aprovechan el proceso para meditar, analizar y sacar conclusiones a la luz de la realidad que está viviendo nuestro pueblo, y qué se puede hacer en el futuro como contribución para liberar a las grandes mayorías nacionales de la ignorancia, el atraso y la opresión en todos los órdenes.

En vista de que formamos parte de la sociedad dominicana, nos resulta imposible mantenernos al margen de lo que a diario se está viviendo en la presente contienda electoral, que más que una competencia de diferentes, se ve como una lucha entre iguales o tan parecidos que parecen ser los mismos.

Aunque podemos decir hoy, a nivel electoral, que nuestro reino no es de este mundo, tenemos nuestras propias opiniones de lo que está ocurriendo, y es por lo que nos hemos motivado a exponer las ideas contenidas en este escrito.

I.- EL MEDIO SOCIAL Y SU INFLUENCIA. LA CLASE MEDIA Y LOS VICIOS SOCIALES.

A cualquier ser humano le resulta difícil sustraerse a la realidad resultante del ordenamiento social donde ha nacido, vivido, desarrollado y lleva a cabo sus actividades. Cada fenómeno tiene incidencia en la forma de actuar de los que habitan allí donde se ha producido, y será asimilado dependiendo de clase social en particular.

En razón de que la sociedad dominicana de hoy no es homogénea, los sectores en ella presentes se comportan de manera diferente ante un hecho social. La clase media, aquí y en cualquier lugar del planeta tierra, tiene una actitud totalmente distinta de reaccionar a como lo haría un obrero. La posición clasista combinada con la ideológica, ha de servir de guía al ser humano.

El chisme, la mentira, el engaño y la simulación, son vicios sociales disfrutados en grande por amplio sectores de la clase media del país la cual, sin mucho esfuerzo, acepta como verdad absoluta lo que no es más que el fruto de una perversa maquinación elaborada con el fin de herir, dañar y fastidiar a aquella persona contra la cual va dirigida.

Lo que en un principio se pone a circular como un “me dijeron”, luego la misma versión se difunde como que “yo la vi”, hasta terminar vendiendo “el me dijeron”, como un hecho conocido por todo el mundo, cuando en verdad no es otra cosa que una fabulación, un rumor que salió del cerebro de un malvado.

Lo que se persigue con el rumor, con la información falsa difundida por el perverso rufián, no es más que dañar a la persona contra la cual es dirigido, estropear su buena conducta, maltratar a su círculo familiar, destruir su honra bien ganada, perjudicar su vida pública y privada, en fin, lo que se busca es menoscabar el respeto y la consideración de que se ha hecho merecedor por lo mejor de la sociedad el hombre o mujer víctima del murmullo.

En la medida que una sociedad es más y más atrasada, con mayor firmeza y facilidad penetra en la conciencia colectiva el cuchichear; divulgar lo que ha de herir al ser humano de bien, es una diversión para los mezquinos y cobardes que se sienten muy felices con su comportamiento despreciable. El difamador, malandro e infame siempre anda en alianza impúdica maquinando aquellas cosas feas que golpean en lo más profundo de su alma al hombre o mujer noble.

Se mueven muy bien, se sienten como que están en su agua, aquellos que carecen de talento, y hacen del relajo, la cherchita y el desenfreno una forma de normal comportamiento, y para elevarse en el medio social donde viven no cultivan otra cosa que no sea asquear como repugnantes que son.

Los hombres y mujeres dominados por vicios propios de una sociedad agrietada y en decadencia, como la nuestra, procuran destacarse en aquellas coyunturas o espacios de la vida política y social del país, sin importarles los daños que han de causar a los demás con sus acciones deleznables. Los pelagatos, insignificantes e insidiosos disfrutan sus diabluras, celebran sus pronunciamientos temerarios, sus barrabasadas.

II.- COMPORTAMIENTOS DIFERENTES. NADA DE ACUSACIONES ALEGRES, SIN PRUEBAS. HAY QUE DEMOSTRAR LOS HECHOS ARTICULADOS.

Todos aquellos que nos formamos en el accionar político tomando como base principios ideológicos e ideales de liberación, nunca hemos creído en la politiquería, en reducir a la nada el debate, caer en la diatriba; hemos actuado excluyendo todo aquello que pueda caer en la vulgaridad, en la diatriba, en la invectiva, en la palabra hiriente contra el adversario político.

El quehacer político es rico en iniciativas, en ideas creadoras que sirven para elevar la conciencia de las masas populares, para convencerlas de la justeza de nuestras posiciones, criterios, planteamientos, consignas y programas. Cuando se está armado de la razón y la verdad, no hay que recurrir al insulto, al pasquín, a la ofensa, al vilipendio ni al agravio.

Se reduce como político aquel que tiene que utilizar malas artes para ganar un espacio en el quehacer político nacional. Con este convencimiento hemos actuado en la vida política del país todos aquellos que llegamos a la política en procura de la felicidad de las grandes mayorías nacionales, sin ningún objetivo de alcanzar, por medio de la política, cosas materiales.

La vida nos ha enseñado que se puede llegar a ser un luchador social, difundir sus ideas, sin tener que herir a los que se oponen a ellas. Cuantas veces hemos expuesto criterios que son respondidos o negados por aquellos a quienes nos referimos, o hemos denunciado hechos de interés público que vinculan a personas o instituciones, hemos buscado la forma de demostrar lo denunciado.

En muchos archivos de periódicos del país reposan denuncias que en su oportunidad hicimos de acciones que ponían en entredicho las actuaciones de algunas personas. Siempre tratamos de aclarar o probar lo que habíamos expuesto por los medios de comunicación.

He aquí algunos ejemplos que comprueban lo anteriormente expuesto:

Si hemos tenido a nuestro alcance datos relacionados con acciones dolosas en organismos estatales, las hemos denunciado con pruebas irrefutables. (1)

Cuantas veces hemos sido testigos de violaciones a los derechos humanos, aún a costa de nuestra seguridad personal, hemos exhibido ante la opinión pública las pruebas de los atropellos, señalando por su nombre al autor o autores. (2)

En su oportunidad, denunciamos en forma directa a los que en Santiago comenzaban la distribución y consumo de estupefacientes. (3)

Las veces que han llegado a nuestras manos documentos que prueban el robo de dinero al pueblo dominicano, y ante la indiferencia de las autoridades contra los delincuentes, hemos procedido en nuestro propio nombre contra los que han delinquido. (4)

Así es que se debe proceder. No se puede hacer pública cualquier idea que se tenga con relación a un asunto sin antes haber procedido a su comprobación, o tener en las manos los documentos o testigos que sirven como soporte o prueba de lo que ha sido puesto en conocimiento de la opinión pública.

Una vez hecha una denuncia con relación a un acto negativo con el cual se vincula a una persona, de inmediato la generalidad de los integrantes de la sociedad lo dan como verdadero, aunque no sea verdad, y luego si resulta falsa la denuncia, como quiera la lesión queda; resulta difícil reconstruir la buena imagen una vez ha sido dañada, aunque sea por la acción malvada de un perverso.

El honor, la consideración y la buena reputación e imagen son como la vida y la confianza: cuando se van no vuelven; quien es acreedor de virtudes cívicas y ciudadanas bien ganadas, debe defenderlas hasta la muerte, si han sido lesionadas en forma perversa.

Se debe ser sumamente cuidadoso al momento de hacer una denuncia que puede, en una u otra forma, fastidiar a terceros de buena fe y correcto proceder.

III.- DEBILIDADES QUE DAÑAN LA POLITICA DECENTE

El político mediocre, el portador de la mediocridad es el ejemplo que exhibe ante la sociedad el politiquero carente de talento, intelecto, ingenio, capacidad y lucidez, y que se contenta, como un loro mal amaestrado y peor adiestrado, con repetir todas las sandeces, necedades, imbecilidades y disparates que anida en su limitado cerebro.

El politiquero estúpido, ante la dificultad o imposibilidad de lograr que sus ideas penetren sin atropellar la conciencia de sus conciudadanos, con tonterías, boberías y cuantas cosas insignificantes puedan estar en su desguarnecido cerebro, se contenta con comportarse como bufón bromista, un chistoso de mal gusto.

Una vez se domina la política por medio de un método adecuado, utilizado para ser aplicado a la realidad social, al análisis de los fenómenos sociales, el accionar político se enriquece y llega con más facilidad a las masas populares el mensaje con el cual se procura la orientación correcta.

La política desarrollada en base a la consigna hueca, sin sentido ni contenido, crea confusión, estimula el desorden, motiva la angustia, aniquila la iniciativa creadora del pueblo y termina no aportando nada al avance, a la edificación de los sectores y clases sociales que se busca edificar para su propia liberación.

El politiquero subestima la capacidad, la inteligencia de los electores y electoras; más que políticos, lucen como trastornados mentales aquellos que hacen labor politiquera electoral moviéndose por esas calles de Dios acompañados de comberos que solamente saben difundir vulgaridades, groserías, banalidades y simplezas.

Resulta un contrasentido que en la actual coyuntura histórica, cuando el país cuenta con los intelectuales más brillantes, los profesionales de las distintas áreas más preparados, los hombres y mujeres con más talento, ingenio, agudeza y sagacidad, entonces parece ser que los politiqueros se han creído que la sociedad dominicana de hoy está integrada por tarados, por ciudadanos dominados por la imbecilidad y la torpeza.

IV.- LA ORIENTACION POLITICA CORRECTA

La certera orientación política e ideológica hace posible que los mejores hombres y mujeres del pueblo hagan suyo un programa de reivindicaciones sociales y económicas; la edificación hace avanzar el proceso democrático por caminos correctos, ciertos y con posibilidades de éxitos, con menos sacrificios para los que en cada país son los más y requieren de cambios firmes en la base económica y de las añejas estructuras ya convertidas en retranca para el progreso.

El mensaje liberador le llega a los destinatarios con más facilidad de comprensión cuando quien lo envía lo expone con claridad, ajustado a la realidad social de la nación, sin ruido, bullicio, estridencia, discordancia, ni el rechinamiento que en todo el curso de nuestros procesos electorales amarga la vida a la gente de bien, para los cuales la campaña se convierte en una verdadera pesadilla, en una locura colectiva.

Nuestro pueblo no aspira a recibir mensajes elaborados para ser aceptados como buenos y válidos, que una vez examinados se evidencia que son regalos ideológicos envenenados, diseñados para que sirvan como anestesia para tranquilizar, atontar, adormecer a los que luego se convierten en víctimas de las maquinaciones, tramas, intrigas, confabulaciones y conjuras, obra de los mismos políticos de pacotilla que tanto daño han causado al país con sus perversidades.

Algunos equivocados se han formado la falsa de que las grandes mayorías nacionales, siempre van a ser víctimas de las maquinaciones políticas de sus enemigos, pero no es así. Todos los pueblos pasan períodos de altas y bajas, de avances y retrocesos, para finalmente alcanzar los objetivos positivos perseguidos.

En el caso específico del pueblo dominicano hay un proceso trunco desde la desaparición física de Trujillo, hasta ahora, que para romperlo se tiene que dar una batalla en la cual el verdadero pueblo se haga, con su triunfo, dueño definitivo para siempre de su destino. No olvidemos que en la lucha política y social, los pueblos condensan veinte (20) años en un (1) día, lo que se traduce diciendo que el yugo que los dominicanos y dominicanas no han roto en más de cincuenta y cinco años, pueden hacerlo añicos en pocas horas.

La receptividad del pueblo dominicano, su vocación democrática, su sentido de civismo, debe ser coronado con el proceder limpio, decente y de altura de aquellos que aspiran, desde los órganos e instituciones del Estado, a convertirse en sus fieles intérpretes.

La palabrería, el insulto y la grosería en nada hacen sentir bien ni llenan en estos momentos las expectativas de los dominicanos y dominicanas.

Los electores y electoras hace mucho tiempo han demostrado estar preparados para escuchar propuestas, promesas, proyectos electorales resultantes de programas que recojan puntos importantes de las necesidades más imperiosas, urgentes, aquellas que imponen soluciones inmediatas en el orden social, político e institucional.

La realidad dominicana nos enseña que hace muchos años que las masas populares están por encima del comportamiento de la generalidad de los que dicen y creen ser sus líderes. El conductor, el guía político no es aquel que busca cautivar el sentir del pueblo por medio del lenguaje soez, fuera de tono, y sin sentido ni contenido, sino el que sabe elevarse, colocarse a la altura que demandan las circunstancias, aplicando en cada caso y coyuntura el método de lucha adecuado, y que el pueblo, sin mayores sacrificios puede aceptar y ejecutar, para lograr lo que persigue.

Están totalmente equivocados aquellos que se definen como líderes políticos, y no son más que vulgares mercaderes del accionar político. No es lo mismo incidir en la política para ganar el voto en el proceso electoral por medio de dádivas, obsequios, agasajos, sobornos y donaciones materiales de toda índole, que ganarse la confianza, la voluntad y el respeto por medio de la buena conducta, la prédica certera y oportuna, por llevar a la conciencia de los hombres y mujeres del pueblo un mensaje liberador y confiable. El cariño y respeto sembrado con ideas, perdura; la simpatía coyuntural que se gana con el regalo de cosas materiales, crea respaldo de ocasión.

V.- EL PUEBLO Y LA PARTE FEA Y BONITA DE LA POLITICA. SUS ALTERNATIVAS. SU DECISION.

La participación en la política tiene sus puntos claros y oscuros, y nuestro pueblo ha sido testigo viviente de esa verdad porque ha tenido que vivir en forma directa y cruda, durante más de cincuenta años, la parte fea de la política, aquella que ponen en práctica quienes subestiman a lo mejor del país ejecutando politiquería de orilla, de baja estofa, propia de cafres, de truhanes de todos los calibres, que han recurrido a la truculencia, actuando como verdaderos tremebundos.

El pueblo también ha vivido el lado bonito del accionar político, motivado por el dirigente serio que hace sentir bien al pueblo con el mensaje transmitido y recibido con agrado, con alegría y que genera convicciones de honradez, honestidad, lealtad y nobleza, entrega e hidalguía. Esto es lo que los hombres y mujeres de bien del país buscan y quieren sentir de la política; lo lindo, lo agraciado, en sí, la parte humana de aquel que se inserta en la lucha social para bien, no para hacer el mal ni para hacer vida fácil apoyándose en la denigración de los de abajo, de los que sufren espiritual y materialmente.

Los enemigos tradicionales del pueblo dominicano no deben confundir la situación de hoy, caracterizada por la negación de una vida digna a las masas, como aceptación permanente de conformismo, resignación, docilidad, entrega y sumisión incondicional a los que han utilizado el poder del Estado sin otra limitación que su propia voluntad.

Aquí, aunque algunos pretendan desconocerlo, se están acumulando injusticias de toda índole que van a desembocar en una confrontación no buscada ni querida por el pueblo, sino que lo están impulsando a ella por las acciones políticas, económicas y sociales en su contra.

Los pueblos se interesan por alcanzar las conquistas, resolver sus problemas cardinales por la vía pacífica, sin recurrir a métodos violentos, pero raras veces ocurre así.

Las acciones de fuerza las generan los grupos sociales que se convierten en retranca de los cambios, dejándoles a las masas desposeídas dos posibilidades: aceptar tranquilamente, con resignación su opresión, o luchar por todas las vías por su liberación.

No le queda otra alternativa a los de abajo que sacudirse, motorizar las transformaciones que la sociedad demanda desde hace años y años, y que han sido postergadas sin justificación valedera alguna.

No se detienen los procesos sociales por represión impuesta desde arriba, ni por mucha miseria que sufran las masas desposeídas. La rueda de la historia de la humanidad la han empujado siempre los que en cada país son los más.

VI.- A MANERA DE CONCLUSIONES

Existe diferencia entre los fenómenos sociales y los naturales. Es posible predecir cuándo el país va a ser afectado por un ciclón, pero es imposible saber el día que aquí va a producir un fenómeno de naturaleza social que permita cambiar por completo toda la base económica sobre la cual descansa el ordenamiento social vigente.

Si la política fuera una rifa, pudiéramos saber el día preciso que el pueblo dominicano se va a liberar de tantas y tantas injusticias, de tantos y tantos procesos electorales burlones, de tantos y tantos politiqueros negociantes de la politiquería.

El día preciso no lo sabemos, pero de que llegará de eso no nos cabe la menor duda, como tampoco se pone en discusión que después de la mañana viene la tarde.

Aspiramos a que el nuevo amanecer del pueblo dominicano llegue en forma pacífica, lo menos doloroso posible, con el menor sacrificio.

Lamentablemente, la disyuntiva de que el desenlace sea violento o pacífico no depende de las grandes mayorías nacionales, sino de la inteligencia o testarudez de los que son los menos, pero controlan el poder político, económico y social del país.

El próximo día 20 de mayo el que esté dispuesto a votar que lo haga con mucho gusto, es su derecho; el que no quiere hacerlo, también se le respeta su negativa. Pero que nadie se confunda, unas son las elecciones, y otras, muy distintas, las votaciones.

El que crea que ha sido testigo de un proceso digno de elecciones libres, que le vaya bonito. El que considere que no ha sido motivado ni edificado por ninguno de los candidatos, que se quede como simple testigo de la presente coyuntura electoral.

Santiago de los Caballeros
11 de mayo de 2012

FUENTES DE CITAS

(1) La Información. 19 de mayo de 1979.

(2) El Nacional. 20 de noviembre de 1980.

(3) Listín Diario. 8 de enero de 1988.

(4) Libro: “Todas Las Posibilidades”. De la autoría de Freddy Aguasvivas. Primera edición. Capítulo XXVII. Página No.365
Siga Leyendo...

lunes, 23 de abril de 2012

VERDADES CON HUMOR

CARTA ABIERTA A DANILO MEDINA

Saludos, don Danilo.

Espero que estas líneas lo encuentren bien de salud. Me gustaría que se tomara unos minutos para leer mi humilde carta y mi modesta lista de 11 propuestas para cuando gane las elecciones… Porque, ¿va a ganar, o no? De eso no creo que tenga usted ninguna duda, ¿o sí? Eso es lo que dicen todas esas encuestas. Esas que tienen los márgenes de error más pequeños y que el PLD no es verdad que ha comprado, como quiere dar a entender la camorra perredeísta, esos desclasados… ¡Bleh!

Don Danilo, existe mucha gente, demasiada diría yo, que no lo toma en serio. Consideran que es usted un guiñapo de Leonel, una marioneta, un títere, un muñequito de trapo, un… bueno, usted me entiende. Se ha incluso acuñado el término miquifriqui para referirse a usted, un verdadero insulto, una falta de respeto. Pero no podemos culparlos: la población ha sido testigo de cómo lo mangonean, lo empujan, lo zarandean por el cuello de la camisa y le imponen una candidata a vice presidente que prácticamente garantiza que quien gobernará en estos próximos cuatros años será Leonel… Don Danilo, usted me excusa, pero lo único que falta es que le den una pescozada en público. No es injustificada, pues, la desconfianza que manifiesta la población respecto de su candidatura… por lo menos esa parte de la población que conserva intacta su capacidad crítica y que no han dejado el cerebro empeñado en la dirección de algún partido.

Permitiéndome una expresión machista indigna de un texto mío, el problema estriba en que la gente teme que a usted no le hayan descendido los testículos lo suficiente como para manejar un país tan difícil de manejar como este, y menos para zafarse de la influencia perniciosa de su predecesor y de los esbirros de su predecesor, que son peores aún. Pero, ¿sabe algo? Yo sí lo tomo en serio. Y mucho. Muy en serio. No lo estoy diciendo con sarcasmo, se lo juro. Yo lo he escuchado hablar y admito que me he estremecido; esta confesión de algo vale, viniendo como viene de alguien que no cree ya ni en el agua tibia. Por eso, que le digan miquifriqui no me da a mí ninguna risa. Los miquifriquis a mí lo que me dan es miedo. ¿Sabe usted quién era también un miquifriqui, un rebejío, un supuesto gallo capón? Balaguer.

Y ese no creo yo que se haya dado a conocer por haber sido colofón de ningún chiste. ¿O sí?

Con eso mente, yo creo que usted tiene mucho potencial para poner en su puesto a todos aquellos que, dentro de su propio partido, lo desconsideran y lo usan para cualquier julepe. Yo vi el video que circula por las redes, ese en el que usted se sale de sus casillas, harto de que lo cojan de mango bajito, de guame. Usted tiene algo que probar, y yo quiero ayudarlo a que lo pruebe. Déjeme exponerle cómo puede canalizar toda esa energía, toda esa autoridad, toda esa indignación, poder, asertividad y verbo fulminante encadenados en su interior para que pueda desatarlos como un torbellino de verdadero cambio sobre su partido y sobre el país.

Es imposible que no sepa que anda circulando por ahí una Carta abierta a Hipólito Mejía. Seguramente ya la leyó. O bien alguno de sus asistentes y edecanes le proveyó un resumen; entiendo que no tenga tiempo para leer misivas que no van dirigidas a usted. Esta sí quiero que la lea y sé que la leerá. Pero me entristecería, don Danilo, que se me ponga a comparar cartas, o que se me ofenda por los puntos que tienen en común: hay cosas que hay que hacer porque hay que hacer, no importa quién termine ganando la presidencia, de modo que habrá frases a las que no les cambié ni una coma. Tampoco quiero que se me enchisme porque la de Hipólito tiene quince puntos y la suya solo once. Recuerde que don Hipólito ya gobernó y, por ende, hay más cosas que reprocharle. Usted es virgen y, obviamente, todavía no ha tenido la oportunidad ni de pegarla ni de fallarla. En ese tenor, siga los pasos a continuación para que, puesto a eso, falle lo menos posible. Los lectores de esta carta abierta ya saben dónde pegar la lista.

1. Encarcele a Leonel Fernández y a toda su cohorte. Luego de una investigación meticulosa, claro está; y ¿quién mejor posicionado que usted mismo para estar al tanto de todas las trapacerías por las que deben responder? Dé ese golpe de efecto y conviértase de la noche a la mañana en un prócer, en un padre de la patria. Yo creo que luego de una actuación así, el PRD se disolvería para siempre y el PLD absorbería a todos sus correligionarios; aparte de que todos los ladrones, matones, malversadores, estrupadores, abusadores, rastreros, saltapatrases y demás gente maldita que se han infiltrado en el partido del profesor huirían por sus vidas como tijeretas ante el exterminador. Que se enteren de una vez que usted no es miquifriqui de nadie, ni guiñapo ni zángano ni mequetrefe ni… usted me entiende. Respalde con acciones su afirmación de ser un boschista puro. Con la boca es un mamey.

2. Deslíguese de Félix Bautista y encarcélelo. Si es que pudo eludir la redada del primer punto, que no se le escape ahora en el segundo. Demostrar sus fechorías no ha de ser difícil: Nuria Piera, la mejor procuradora que tiene este país, ya realizó la mitad del trabajo. Además, ¿cómo perseguir de manera convincente a un Pepe Goico, por ejemplo, tolerando la vigencia y la participación de alguien como Félix? Apunte a la coherencia; esa debe ser la virtud más codiciada de un líder. Si le hace falta inspiración, recuerde a Bosch. ¿Acaso no es el PLD, supuestamente, la creación predilecta del profesor? ¿Cree usted que don Juan hubiera distinguido a este tenebroso personaje declarando que es “como un hijo suyo”?

3. Persiga realmente la corrupción. Destituya a Hotoniel Bonilla de la DPCA y póngalo de archivero en alguna dependencia de perfil irrelevante, o mejor, mándelo para su casa a seguir viendo Discovery Kids. La DPCA debe ser el organismo más temible de todo el estado, una paila del infierno, un calabozo inquisitorial, una ciénaga llena de caimanes, no el huacal donde pueda calentarse el trasero la botella más inútil e insulsa de la historia. Proteja la independencia de este organismo para que pueda mantener limpia su gestión y hacer alarde de un gabinete irreprochable. He aquí una idea: designe para ese puesto a un verdugo… pero un verdugo que pertenezca a un partido opositor. ¿Le da risa? Trate, mientras lo doblan las carcajadas, de pensarlo como pensaría una jugada de ajedrez: anticipe cuál sería la respuesta de su contrincante, trate de visualizar tres, cuatro, cinco jugadas más… ¿Verdad que ya no se ríe?

4. No sea hipócrita ni tolere la hipocresía. Cuando alguien dice ser cristiano, significa que imita o trata de imitar a Cristo. Cuando alguien dice ser budista, significa que imita o trata de imitar a Sidarta Gautama, el Buda. Si alguien dice ser boschista, significa que imita o trata de imitar a Juan Bosch, el escritor y político dominicano, no a Jerónimo Bosch, el pintor neerlandés famoso por sus cuadros apocalípticos y monstruosos. Juan Bosch Gaviño se caracterizó por haber desdeñado la acumulación de riquezas y aborrecido las prebendas del poder para más completamente sacrificarse por su país. Siendo esto así: ¿cuántos de sus compañeros de partido y futuros miembros de su gabinete son realmente boschistas? Lo cierto es que si llegara hoy un visitante sideral y se propusiera conocer a Juan Bosch analizando el comportamiento de todos los autoproclamados “boschistas” del PLD, concluiría que el profesor era mínimo un Donald Trump, un Bernard Madoff o un Dominique Strauss-Kahn. ¿Es así como debe honrarse la memoria y las ideas del fundador de su organización? Desenmascare a los apóstatas y destruya el fariseísmo: o se ajustan a la ideología que dicen profesar, o renuncian al epíteto que tan alegremente manosean.

5. Asigne el 4% a la educación. No se suscriba a la siniestra, recalcitrante, nefaria y cretina terquedad que ha mostrado su partido a la hora de acoger este justo reclamo de la población para que se cumpla lo que estipula la ley. Al mismo tiempo, le recuerdo que no se trata solo de una cuestión legal. Me veo obligado a informarle que únicamente los países que invierten en la educación de su pueblo, fomentando la curiosidad científica, el rigor académico, la honorabilidad del quehacer intelectual y el espíritu universitario, han podido dar saltos cualitativos en el desarrollo de sus sociedades. Y habrá que admitir, con tristeza, que usted mismo es evidencia viva de esa carencia nacional y propulsor (sin querer-queriendo) del generalizado menosprecio de nuestros jóvenes por las exigencias académicas, como lo demostró más allá de toda duda el profesor Génove Gneco al descubrir y revelar que usted plagió su tesis de grado en el 1980. ¡Maravilloso ejemplo para nuestra juventud de un destacado boschista! ¡Y cuánta hidalguía al no intervenir cuando Mateo Aquino Febrillet, magnífico rector de la UASD, canceló a quien cumplía con sus funciones como Coordinador de la Oficina de No Plagio de Tesis! ¡A quién podría ocurrírsele no votar por usted!

6. Reduzca el gasto fiscal. La población está pensando elegirlo porque piensa que usted es fundamentalmente distinto de Leonel y virtualmente el opuesto polar de Hipólito Mejía. ¿Seguirá haciendo crecer la nómina para adjuntar a amigos y familiares? ¿Le asignará a la oficina de la primera dama los mismos escandalosos 400 millones de que dispone Margarita Cedeño? ¿Los aumentará para su esposa? ¿Los disminuirá? Mejor aún: ¿eliminará esa ridícula capilla fomentadora de mendicidad y humillación? ¿Viajará por el mundo haciéndose acompañar de multitudinarias comparsas de lambones? ¿Permitirá que funcionarios de los escalafones más ordinarios atraviesen la ciudad como sheiks valiéndose de comitivas uniformadas que obstruyen la circulación del tráfico, generan caos vial y encrespan a la población? Acabe con esa inclinación de su partido a la extravagancia y el derroche. Castigue a los que, siendo funcionarios públicos de un país pobre, exhiben actitudes de príncipes sauditas. Arrase con las botellas, con las nominillas, con las igualas, con las dietas, con los comités, con los “asesores”, con los privilegios que el voto no les otorga.

7. Desbande el aparato judicial y renuévelo. Su eslogan de campaña dice que usted pretende “corregir lo que está mal”. Esa es una meta loable, pero para cumplirla primero hay que identificar lo que está mal y esa es la parte difícil, porque hay cosas muy malas para el país que son muy beneficiosas para el partido. Entre las cosas que se deben corregir, ¿está usted dispuesto a incluir la destrucción de la independencia del poder judicial? Porque si usted no está en posición de entender, por ejemplo, que la obediencia perruna de la Suprema Corte de Justicia a los lineamientos del partido representa un tumor maligno en el hígado de nuestra naciente democracia, ¿de qué nos sirve su intención correctora? ¿Está usted dispuesto a quitarse poder por el bien del país? ¿Existe en sus filas alguien capaz de hacer algo así? ¿Existe todavía ese tipo de hombres y de mujeres en la República Dominicana? ¿Es usted uno de ellos?

8. Rehaga la Junta Central Electoral. Se lo digo porque, si cumplió con el punto 1, no debió haber quedado nadie en la JCE.

9. No endeude más al país. Dijo John Adams: “Hay dos maneras de conquistar y esclavizar a una nación. Una es la espada. La otra es la deuda”. Aleje a los vampiros del FMI y del Banco Mundial con un colín afilado. Resguarde al país del ataque persistente de esas y otras giardias del primer mundo. Irán a venderle dinero a usted, y si usted declina, seguirán tanteando a todo su gabinete hasta que den con el funcionario adecuado y lo corrompan. Si quiere saber cómo es que funciona, lea Confessions of an Economic Hitman, de John Perkins, o vea este video. Controle la importación y favorezca la exportación. ¿O permitirá que Amílcar Romero siga campeando por sus respetos? ¿Desoirá usted también los gritos de la Federación Dominicana de Comerciantes? ¿Coronará otra vez a Chío Jiménez? ¿Se rodeará usted también de personas entregadas en cuerpo y alma a trabajar las 24 horas del día, los siete días de la semana, en contra de los intereses de la República Dominicana?

10. No se declare derrotado por el estado. Ni vuelva a proferir sentencias que revelen un espíritu escuálido y victimizado. Usted corre por el puesto de mayor importancia en el país. Su voz solo debe conocer el timbre de la asertividad y el triunfo, no los lloriqueos y jipios del manganzón que se deja salsear por los vecinitos. ¿Quiere que lo elijamos presidente de un país como el nuestro exhibiendo titubeos, confesando pisoteos, admitiendo que claudica ante la fuerza de la claque leonelista? Rehuya expresiones que lo revelen como un desvertebrado, por más desvertebrado que en realidad sea. Esfuércese por al menos parecer un líder. Repetía Forrest Gump: “Estúpido es lo que el estúpido hace”. Lo mismo aplica a la bolsería.

11. Recupere el dinero de la nación. Esta sí que es difícil. A ver: yo le pido, en nombre de toda la sociedad, que forme una comisión de expertos nacionales e internacionales para ubicar y repatriar el dinero que sin ningún género de dudas han desviado del erario nacional y depositado en cuentas extranjeras los salvajes enemigos de la República Dominicana que han hecho su madriguera en el PLD… y en el PRD… yen el PRSC. Los recientes escándalos destapados por Nuria Piera no deben haber dejado en ningún ciudadano o ciudadana de inteligencia promedio la más mínima sombra de incertidumbre acerca de las colosales sumas de dinero que manejan y malversan los rufianes a quienes hemos entregado el destino de nuestros hijos. Las cuentas del Danske Bank y del Credit Suisse denunciadas por Marcos Martínez, depositarias de sumas que en aquel entonces le parecieron a muchos hijas de la fantasía y la hipérbole de falsificadores pepehachistas, deben, al día de hoy, resultarnos completamente insuficientes y míseras. Los cuentahabientes deben ser más, tienen que haber más bancos involucrados y la gangrena necesaria para mantener en silencioso funcionamiento toda esta podredumbre debe alcanzar profundidades transpartidistas insospechadas y contar con la participación criminal de los bancos en cuestión. La tarea es dura, pero no imposible. Una buena parte del botín de Muamar Gadafi ha sido ya recobrada de bancos europeos y por lo menos doce cuentas asociadas a Zine El Abidine Ben Ali y sus funcionarios han sido congeladas en bancos franceses. Piense… ¡cuán diferente se vería nuestra bella y riquísima república si los líderes elegidos para guiarla protegieran sus recursos y los invirtieran cien por cien al beneficio de su gente!

Don Danilo (me resulta imposible llamarle ingeniero): con un solo eslogan basta; no necesita tres. Elija “hacer lo que nunca se hizo”. Para lograrlo, esta breve lista es un comienzo. ¿Se siente cualificado para el reto? Fracasar, en este caso, es confirmar que usted no es fundamentalmente distinto de Leonel o de Hipólito, y que lo único que distingue al PLD del PRD es, esencialmente, un asunto de sombreros. Reciba un cordial abrazo.

Pedro Cabiya

P.D.: Mi lista no pretende ser exhaustiva. Invito amistosamente a todos los lectores de esta correspondencia abierta entre Don Danilo y yo a que la amplíen en la sección de comentarios.
Siga Leyendo...

jueves, 19 de abril de 2012

VERDADES CON HUMOR

CARTA ABIERTA A HIPÓLITO MEJÍA

Saludos, don Hipólito

Me va a excusar que no lo llame presidente todavía; eso está por verse y me queda alguna esperanza de que este pueblo entre en sus cabales. Declino también llamarle “Papá”; yo conozco al mío y, a mi entender, ese es un título que no se presta a la mojiganga. Por otro lado, así le decían a François Duvalier y todos sabemos cómo acabó eso… Ni de juego me sumo a la alabanza paternalista de nadie. Ese tipo de irresponsabilidades suele costar caro.

Le diré don, por ahora, en honor a sus años.

Todo parece indicar, don Hipólito, que usted va a ganar las elecciones. Los desmanes de un peledeísmo criminal, avariento, insaciable, voraz, pervertido y desaforadamente anti-boschista han empujado a este pueblo a la amnesia: se levanta, colosal, hidrocefálico, babeante, y aparta de sí el cuchillo de matarife que lentamente lo degüella, pero no para salvarse, sino para más cómodamente entrar la cabeza en el lazo de una horca. Huyó de usted, este bebé colosal que gatea sin pañales por el territorio nacional, y se ocultó en las faldas de Leonel… No le gustó lo que encontró ahí y ahora se devuelve, buscando solaz en donde no lo hallara durante el 2000-2004…

La historia no es algo que le preocupe mucho a los líderes actuales… a muy poca gente, de hecho. Los conspiradores del atentado a la vida de Adolf Hitler del 20 de julio de 1944 se entregaron a la faena sospechando que les iría mal, que no podrían cambiar nada. Casi todos alegaron que lo hicieron de todas formas para que la posteridad supiera que, durante ese período de locura nazi, hubo alemanes bragados e íntegros que hicieron lo que pudieron. Podría afirmarse que de igual manera actuó Caamaño y sus seguidores constitucionalistas. Con ese espíritu escribo esta carta, sin ninguna esperanza de que pueda siquiera ser entendida. Lo hago para que la posteridad (que sí me importa, que me importa mucho) sepa que existieron hombres y mujeres cuerdos en este paisaje de insania. Con todo, me gustaría, don Hipólito, que si lo hacen presidente de nuevo tuviera la bondad de cumplir con los puntos a continuación. Y como es una carta abierta, recomiendo a mis lectores que impriman esta lista y la peguen en algún lugar visible para que no se les pierda en estos próximos cuatro años (la puerta de la nevera es ideal). Vayan tachando las que don Hipólito cumpla.

1. Encarcele a Leonel Fernández y a toda su cohorte. Luego de una investigación meticulosa, claro está. Después de que usted haga eso, por mí puede hacer todos los chistes que quiera. Y si van presos, que sea presos de verdad, no presos tipo Álvarez Renta, a quien aparentemente le han permitido cumplir su sentencia en Sofía’s.

2. Deslíguese de Pepe Goico. Por favor… ¿Cómo perseguir de manera convincente a un Félix Bautista, por ejemplo, conservando la cercanía de alguien como Pepe? Apunte a la coherencia; esa debe ser la virtud más codiciada de un líder. Si le hace falta inspiración, recuerde a Peña… O mejor: recuerde a Bosch. No olvide que su partido también es hijo del profesor, por más que su hermano menor morado quiera hacerse pasar por hijo único.

3. Persiga realmente la corrupción. Designe a un verdugo para que dirija la DPCA. Óigame bien: a un VERDUGO. Y no se meta más con él o con ella. Déjela hacer su trabajo. Y de paso resucite el proyecto del Ombudsman o Defensor del Pueblo.

4. No hable en público. O hágalo lo menos posible. Sobre todo si viaja al exterior. Callar es de sabios y no todo el mundo entiende su humor. Para hacernos reír está Boruga, Boca de Piano, Raymond Pozo y el Cardenal López Rodríguez. Usted está ahí para gobernar un país y asegurarles a los ciudadanos reglas limpias en su carrera hacia la prosperidad y la felicidad.

5. No viaje tanto. El horno no está para galletitas. Los días de la bonanza auspiciada por Baninter son cosa del pasado. Usted lo sabe mejor que nadie, pues tuvo suficiente gravilla en el vas deferens para trancar a su amigo Ramoncito. Este cuatrienio que viene es para recogerse, reenfocarse, trabajar duro y tratar de salvar al país del cataclismo morado.

6. No persiga a sus detractores y críticos. De lo contrario, el primero que irá preso seré yo. Recuerde que el mejoramiento de una sociedad surge del debate de las ideas, de contraponer, negociar y consensuar, siempre sobre la base de la razón. Si usted tranca a todo el que se le oponga, el colectivo se torna en un soliloquio que empobrece y que, casi siempre, erosiona el desarrollo del país. Sea paciente con la parodia, con la sátira: la capacidad de reírnos de nuestros líderes fortalece a la ciudadanía. De modo que la próxima vez que el diablo le gane unas encuestas, ríase, no mande a trancar a nadie.

7. Deje tranquilas a las Fuerzas Armadas. O bien deshágase de ellas. Disuélvalas. Mantenga dos o tres compañías en la frontera por si a Martelly se le zafa el único tornillo que le queda. Basta con hacer un balance lógico: qué beneficios nos reporta seguir manteniendo a todos esos guardias vs. qué problemas nos acarrean constantemente la indisciplina y deshonor de nuestro ejército. Todos conocemos la índole de noticias en las que siempre están involucradas las FF.AA. Quizá estoy equivocado. Quizá el balance revele que mantener a las FF.AA. reporta más beneficios que problemas. Pero el balance hay que hacerlo.

8. Asigne el 4% a la educación. Y encarcele a quienes se atrevan a tocar el dinero de nuestros jóvenes. ¿Hace falta, a estas alturas, explicarle a usted que solo los países que invierten en la educación de su gente han podido dar saltos cualitativos en el desarrollo de sus sociedades?

9. Reduzca la nómina gubernamental. La población está pensando reelegirlo para que sea AUSTERO, no para que permita más relajitos con el erario. Menos es más. Vuélvase loco eliminando botellas, disolviendo comités, desmantelando dependencias redundantes, acabando con nominillas e igualas.

10. Desbande el aparato judicial y renuévelo. Habrá que corregir el desastre que ha hecho el PLD en la rama judicial, pero no para sustituirlo con otro desastre. Expulse a los jueces que aceptan sobornos, sean del partido que sean. Todos saben quiénes son. Coloque magistrados probos e íntegros. Podrá reconocerlos fácilmente: son pobres. Tienen la increíble noción de que la justicia existe. Desígnelos. Y déjelos hacer su trabajo en paz.

11. Encarcele a los truhanes de la Junta Central Electoral. Siempre que sea posible demostrar sus fechorías, por supuesto (y eso no ha de ser difícil). Desbándelos, pero no para colocar simpatizantes del PRD. Ese tipo de actuaciones suma cero. Todo queda en lo mismo. Tiene usted la potencial y maravillosa oportunidad de hacer las cosas bien esta vez. Aprovéchela.

12. No pelee con Participación Ciudadana. Esa organización está ahí para colaborar con el estado en la construcción de un mejor país. No mande a sus dirigentes a hacer campaña o a convertirse en un partido cada vez que quieran inmiscuirse en la cosa pública, como solía hacer durante su cuatrienio. La cosa pública es de todos, y usted gobierna ciudadanos y ciudadanas, no miembros de un partido político. Ajústese a tiempos nuevos en que los dominicanos y dominicanas están empoderados de sus roles en la sociedad y quieren participar activamente del destino de la república. La época de los caudillos y los “papás” pasó.

13. No endeude más al país. Repajile a los coyotes del FMI, esos sepulcros blanqueados, esos buitres. Como usted, creo que la exportación es una vía inteligente (entre muchas otras) para generar divisas y fortalecer nuestra moneda. Pero, ¿qué tal si en lugar de malangas (o además de ellas) exportáramos microchips, pantallas planas, controles de PlaySation, medicinas? ¿O es que aquí para lo único que damos es para fumigar arroz? Yo no creo. Salgamos de esta deuda colosal que solo ha servido para que los funcionarios del PLD se construyan torres, se compren carros y funden compañías transnacionales.

14. No se refiera a su pene. En la medida de lo posible, por favor. Y no lo compare con una yuca.

15. Ceda su turno. Esta sí que es difícil. A ver: yo le pido, en nombre de toda la ciudadanía, que no permita que su cohorte piense que “llegó el turno del PRD”. No permita, por Dios, si es que usted cree en seres sobrenaturales, que esto se convierta en un quítate tú pa ponerme yo. No permita que el PRD llegue al poder pensando que le toca a ellos ahora hacer fiesta. No hay tal fiesta, solo ruinas, devastación social y económica, desgaste moral, pérdida de rumbo. Entren al poder con solemnidad, con el semblante sombrío de los que deben enfrentarse a desafíos descomunales sin posibilidad de recompensa, con el talante de hombres y mujeres que vinieron a joderse, a dejar el pellejo, con verdaderas ganas de sacrificarse.

Sé que muchos de mis lectores tienen que estar malos de la risa con esto último, pero no importa. Quizá también usted está doblado por la mitad riéndose. Tampoco importa.

Lo cierto es que este país necesita un líder lo suficientemente loco como para renunciar a prebendas, distribuir y compartir su poder, perseguir a sus amigos cuando sus amigos se apropian de lo que no es de ellos y defender posturas justas, aunque lo debiliten frente a su partido… Lo suficientemente loco como para aceptar terminar peor, económicamente, de cómo empezó.

¿Se siente cualificado para el reto? Fracasar, en este caso, es confirmar que usted no es fundamentalmente distinto de Leonel, y que el PRD es, esencialmente, la misma criatura que el PLD. Pero eso pronto lo sabremos.

Sin más,

Pedro Cabiya

Tomado de Tungsteno
Siga Leyendo...

miércoles, 18 de abril de 2012

IGNORANCIA Y ATREVIMIENTO

¿“DESAGRAVIO” O FRENÉTICO AGRAVIO?
Por Rafael Calderón

El prolongado ejercicio inescrupuloso del poder y la cercanía de su hora final en el mando ha acabado por completo con la cordura de Leonel Fernández y, por vía de consecuencia, del partido de su propiedad, de los congresistas de su propiedad, de los diplomáticos de su propiedad, de la prensa de su propiedad y de sus seguidores.

Aunque Fernández se cuida de no aparecer -casi siempre sale de viaje- cuando su gobierno protagoniza acciones descabelladas, no podrá librarse del juicio de la historia. Y en los capítulos que contengan los desaciertos de su régimen el “desagravio” al presidente Barack Obama y la “conspiración” de Pepe Goico aparecerán como la mayor imprudencia y la mayor ridiculez cometidas en el campo internacional.

No cabe duda de que la cercanía del 20 de mayo tiene a Leonel y los suyos en estado de frenesí. Eso explica el arrebato con que fue anunciado el supuesto “desagravio” por el presidente del senado, Reynaldo Pared Pérez. Además, indica que la alta dirigencia del PLD asume con atrevimiento increíble que el presidente Obama debe estar tan mareado por las alturas del poder como lo están ellos, razón que los puso a pensar que éste debe ofenderse si le recuerdan su origen ancestral.

Renegados como son los dirigentes peledeístas de su doctrina política y del componente negro que hay en la mezcla de razas que tenemos los dominicanos, Leonel no dudó en darle pa’lante, por boca de Pared Pérez, al pretendido “desagravio”, que, visto desde la perspectiva de la cordura, es un agravio frenético al continente de África, a los negros que estamos regados por el mundo y a los propios ancestros del mandatario criollo y sus vasallos.

¿Y qué decir del mamotreto de rueda de prensa, sin derecho a preguntas por parte de los periodistas, para anunciar que Pepe Goico va a tumbar el gobierno de Haití? ¿Puede concebirse algo más ridículo que juntar en una mesa al canciller Carlos Morales Troncoso, al secretario de prensa del gobierno, a un par de embajadores y a un par de ministros de justicia para poner a los periodistas a escuchar una conversación trivial grabada de manera ilegal?

En las fotos publicadas del infeliz encuentro el patetismo de los rostros de los juntados era provocador de carcajadas tristes. Lo cierto es que a Leonel no lo conmueve nada, porque poner a tanta gente a hacer el ridículo es propio de una mente insensible.

Que yo sepa, es la primera vez que representantes de dos gobiernos son juntados para que hagan el ridículo público de anunciar al mundo de manera oficial que alguien está conspirando para derrocar a un presidente y a ese alguien, que no está en la clandestinidad, que tiene domicilio conocido y que camina a la vista de todos, no se le apresa y ni siquiera se le interroga para impedir que materialice el macabro plan que le atribuyen las autoridades.

¿Qué más nos harán ver de aquí al 20 de mayo los desaforados dirigentes del PLD, en su intento de impedir que el pueblo los desaloje del poder? Debemos prepararnos para cosas peores, pues de mentes asustadas, en estado febril, no puede salir nada bueno. Quienes se atreven a tirar una pará como la del “desagravio” al presidente Obama son capaces de cualquier cosa horrenda, guiados por su insano juicio.

Por hoy, me voy. Que Dios le llene de bendiciones, y se apiade de la República Dominicana.
Siga Leyendo...

martes, 17 de abril de 2012

IGNORANCIA Y ATREVIMIENTO

¡RIDÍCULO!
Por JUAN T H

Nota del editor: Más que vergüenza, causa pena la ignorancia, el lacayismo y la mentalidad de "Banana Republic" de estos senadores; balsa de presentaos, vive bien, hace ná... ¡Coño, qué desgracia! What an embarrassment! Obama y su personal deben de estar muertos de la risa ante las "gracias" de estos alcornoques húmedos. Esta bien que estos payasos hagan todas sus diabluras entre ellos, pero por favor, no nos den tan mal nombre internacionalmente. ¡Cuántos saleos!

El presidente de Estados Unidos debe sentirse muy satisfecho del comentario –no declaraciones como dice la prensa- del ex presidente Hipólito Mejía sobre su origen africano. Al mismo tiempo debe sentirse agraviado por el “desagravio” del senado de la República Dominicana, que puso al desnudo su ignorancia y su desconocimiento de la historia del continente americano.

Jamás podría sentirse ofendido el presidente de Estados Unidos por su origen africano, sobre todo cuando un estudio revela que al cumplir su primer año “en el poder la población negra ha ganado en orgullo y autoestima tanto como en los 25 años precedentes”. El estudio lo hizo el prestigioso Pew Research Center, según el cual los afroamericanos ya no se ven a sí mismos ni son vistos por los demás como la etnia más discriminada de Norteamérica. Ese “honor” corresponde a los hispanos.

Agraviado debió sentirse Barack Obama cuando le negaban la nacionalidad, cuando le pedían que mostrara su acta de nacimiento, cuando le gritaban “mono”, cuando publicaron una caricatura junto a una familia de simios. (Como hicieron en nuestro país los socios del PLD con Peña Gómez) Obama es afroamericano. Nació el 4 de agosto de 1961 en Honolulu, la capital, la ciudad más poblada de Hawái, el más reciente de los 50 estados de Estados Unidos, creado el 21 de agosto de 1959. Su padre nació en Kenia, cuya capital es Nairobi, país grande de 40 millones de personas. Antes de ser elegido presidente, Obama era el quinto legislador afroamericano en el senado de Estados Unidos.

Yo estaba en Estados Unidos en el lugar donde Hipólito Mejía exhortó a los dominicanos residentes en ese país a trabajar duro, a estudiar en las universidades para alcanzar posiciones relevantes en esa sociedad. Fue en ese contexto que Hipólito habló del origen de Obama. Así como el presidente de Estados Unidos es de origen africano, ¿por qué algún día un presidente de ese país no puede ser de origen dominicano? Ese fue el contexto. Pero en su locura, Leonel Fernández, Danilo Medina y el PLD creyeron que habían “atrapado” al candidato del PRD.

Hipólito no ofendió a Obama, al contrario. Hipólito, resaltando su figura y su origen, estaba estimulando a los dominicanos, los estaba exhortando a trabajar y estudiar, no a delinquir, ni a vender o traficar drogas Para los rubios, ojos azules del PLD, elevados a la categoría de senadores, ser negro es una ofensa, y africano un agravio mayor. Desconocen el origen de los africanos en nuestro continente. No saben cómo los europeos poblaron de negros parte de nuestras tierras después de haber aniquilado a los aborígenes. No conocen la historia de la esclavitud en Estados Unidos, en Brasil y el Caribe, básicamente.

Los que consideran que tener un origen africano es una ofensa no saben que dentro de pocos años los blancos en Estados Unidos serán minoría. Que los afroamericanos constituyen más del 15% de la población, y que los hispanos se han convertido en la etnia más grande de ese país, que pasarán de 46.7 millones a 132.8, al igual que los asiáticos de 15.5 millones a 40.6. Eso sin contar con que los blancos han envejecido mucho. Estados Unidos tiene 305 millones de personas. Dentro de 50 años tendrá 439 millones. Un problema bastante serio para ese país y para el mundo.

Los senadores del PLD tal vez no saben que el 16% de la población del continente es negra, y que el país que ellos han destruido está integrado fundamentalmente por negros y mulatos. Que su presidente, Leonel Fernández, es mulato, no blanco. (Espero que no se ofenda por decirle negro o mulato) Aquí, en esta tierra casi todos tenemos “el negro detrás de la oreja”, incluyendo al inefable presidente del Senado Reinaldo Pared Pérez.

Los senadores del PLD, miembros todos del KKKlan estadounidense, pusieron un huevo de avestruz con el documento que pretende desagraviar a un presidente que no ha sido agraviado, sino exaltado junto a sus descendientes. ¡Qué atrevida es la ignorancia!

Lo que sí es ofensivo, lo que sí es un agravio, es que el presidente de Haití, un hombre que no merece ser presidente, que no tiene condiciones para ser presidente, farandulero y prevaricador, haya sido condecorado por el presidente dominicano con la orden de Duarte, Sánchez y Mella.

¡Los padres de la Patria deberían ser desagraviados por el pueblo dominicano votando en contra de Leonel, Danilo, Félix Bautista y el PLD!
Siga Leyendo...

jueves, 12 de abril de 2012

OPINIÓN

LOS NUEVOS TEMPLARIOS Y EL 21 DE MAYO
Por RAFAEL PERCIVAL
Abogado y escritor

Los templarios fueron los primeros monjes a los que se autorizó a empuñar una espada en contra del infiel.

Se les concedió tanto poder, que constituyeron un pequeño reino, pues sólo dependían de la autoridad del Papa.

Cuando los templarios entraron en contradicción con el clero, fueron colocados bajo las hachas de su verdugo al considerarse que amenazaban el poder de la iglesia.

Al permitírsele acumular tanto poder a estos personajes, ocasionó que estos monjes-guerreros accedieran a conocimientos que habían permanecido ocultos durante siglos.

Varias cruzadas se realizaron en nombre del altísimo, en las que el heroísmo de esos hombres estuvo presente, y acumularon riquezas como no ha conocido ninguna otra orden religiosa.

También crearon los primeros bancos, cuentas bancarias en bancos extranjeros, contaban con su propia flota de barcos, con puertos que miraban y controlaban mares y océanos.

Traigo a colación estos hechos históricos de Europa, porque hoy los templarios de nuevo cuño hacen y deshacen en nuestro país.

Los “monjes” políticos de nuestro patio son los dueños y señores de la Justicia, del Tribunal Electoral y de la Cámara de Cuentas, del servicio exterior y como si fuera poco del Tribunal Constitucional.

Su misión es hoy la de destruir al infiel que no comulgue con sus ambiciones, con sus constantes maniobras para aumentar su fortuna y su poder.

Llevan a cabo un latrocinio vulgar en contra del estado dominicano, pues son verdaderos saqueadores y sanguijuelas del erario.

A ellos, los templarios dominicanos, les deberemos el posible desastre en la que meterán a este país el próximo 21 de mayo.

¿Ustedes saben por qué? Observen sus actitudes perdularias y el chantaje, el soborno y la compra estrafalarias de voluntades. Observen su desorden de compras y despilfarro del dinero. Como en 1978, el pueblo dominicano dijo: ¡BASTA YA!

Tomado de http://www.acento.com.do/

Siga Leyendo...

miércoles, 11 de abril de 2012

CAMPAÑA, PARTIDOCRACIA Y MUERTE

Por Pablo McKinney
Sociólogo y periodista

Si en 36 años de luchas democráticas, nuestra imperturbable partidocracia ha sido incapaz de mejorar la vida, es un exceso que al mismo tiempo sea tan capaz de propiciar la muerte.

Por algo advertíamos el pasado martes en El Bulevar de la TV, que a partir del lunes 9 no tendríamos tregua, descanso ni sosiego.

Alguien debería explicarle al país, por qué en domingo santo y después de acordado aquel pacto de civilidad, las entradas de las ciudades y hasta de los campos estuvieron repletas de bandereos en blanco como en morado, con histéricos fanáticos de ambas parcelas. Nunca mejor dicho lo de parcela, conuco.

Se suponía que los comandos de campaña de ambos grupos estarían en contacto permanente; que se iban a repartir los escenarios por lugar y días, como en el mitin de cierre de campaña, donde ya sabemos que el 17 de mayo será día de cierre del PLD, y el 18 el del PRD. Se supone que esta distribución es parte de una negociación que debió llegar hasta San Víctor, Moca, pero se quedó en el camino, y llegó el enfrentamiento y vino la muerte.

Ahora llegan los lamentos. Pero ahí está la tragedia. Un militante del PRD muerto, y otro del PLD gravemente herido.

Las direcciones políticas del PLD y del PRD deberían explicar por qué c... organizaron ese bandereo en medio de una tregua nacional bendecida hasta por las inminentes eminencias reverendísimas.

Al realizar sus imprudentes bandereos, los militantes de ambos partidos incitaron a la violencia que es la sobrina preferida de la muerte.


En las contiendas cerradas como esta, donde a 40 días del Día D no hay un claro ganador, es mayor la posibilidad de la violencia.

Esta tragedia -que como los amores impertinentes, ay, amenaza con volver- remite a la urgente necesidad de reformar la Ley Electoral y aprobar la Ley de Partidos para llevar cierta civilizada racionalidad y moderación a la lucha política.

No es posible que esta partidocracia, que en 36 años de gobierno no ha sido capaz de mejorar la vida, se atreva -con su irresponsabilidad- a incitar la muerte.

César Cedeño, Hatuey, Francisco Javier y Reinaldo deben sentarse ¡YA! a coordinar y bajar línea a los suyos....

Es una historia de violencia repetida envuelta en un sudario de sangre.
En elecciones, el dominicano se busca la vida, y ya ven, en 36 años la única bienvenida ha sido la muerte. La muerte y una M que no es de miércoles, don Radha, no es de miércoles.
Siga Leyendo...

lunes, 2 de abril de 2012

MELVIN OPINA

¿MIEDO A QUE SE ARME? …NO
Por Melvin Mañón
FINES.ORG.DO

Cuando las tensiones aumentan en anticipación de una coyuntura personal, familiar o nacional, surgen voces alertando y previniendo contra un desenlace violento. Todos, de una manera u otra, hemos vivido la experiencia. La sensatez, como la nobleza, obliga. Al menos así ha resultado tradicionalmente. Sin embargo, algo ha cambiado.
Se acercan las elecciones y en el clima que las precede se acumula la evidencia de fraude, pero también de intolerancia creciente ante su expansión descontrolada. Entonces uno escucha en la calle y también entre los conocidos esa advertencia entre temerosa y cautelar:

“aquí se va a armar”. “aquí se puede armar una”

Y, ¿qué se quiere significar con esto? Que quién lo dice cree, teme, que se avecina una ruptura, que el futuro inmediato no será más de lo mismo y que los ofendidos no necesariamente van a reaccionar según el cálculo que han estimado los perpetradores del fraude.

Las víctimas del abuso, la explotación y el fraude, con frecuencia, comparten con quienes lo perpetran en su contra. La víctima quiere que cesen los abusos en su contra y eso la diferencia del victimario pero, al mismo tiempo, rehúsa o es renuente a acudir a la violencia para romper la dependencia; instintivamente saben o presienten que esa violencia, una vez desatada, rompe con todo, rutinas, tranquilidad, quejas y gemidos pero puede resultar, además de costosa, contraproducente.

Cada vez, con mayor frecuencia pero sin que sea universal, escucho como advertencia premonitoria: “aquí se puede armar”. Lo dicen, como si trataran de advertir, de ser oídos, lo repiten y me recuerdan “Crónica de una muerte anunciada” la famosa novela de García Márquez donde el protagonista insiste en anunciar, a todo el mundo, el homicidio que va a cometer en un vano intento por conseguir que alguien lo detenga.

Otros, casi tantos como los primeros, se amagan entre sí con el fantasma de abril del 65, la crisis que todos anticipaban pero la guerra que nadie había previsto. Anuncian en todas partes que, debido a la situación de males que todos conocen y nadie corrige estamos a las puertas de un nuevo 24 de abril o, en su versión más benigna, de un mayo de 1978 cuando algunos generales, de un tipo que ahora no existe, creyeron que podían secuestrar la voluntad popular. Mientras tanto, otros duermen, o fingen hacerlo, convencidos de que, no importa el nivel de abuso incurrido, aquí no va a pasar nada ni en mayo, ni antes ni después. Por eso anda un Félix Bautista sin aparente preocupación suya ni de su superior por cubrir las huellas de sus crímenes pero, a la vez y por si acaso, ungido como Senador.

Entre los que actúan al amparo de la creencia de que aquí no va a pasar nada y los que invocan el precedente de abril de 1965 no hay más elementos en común que la esperanza interesada de cada una de las partes. Los malhechores que apuestan a que nada pasará porque de hecho nada ha pasado como les conviene a ellos y, por otro lado, las víctimas, que se acogen entre deseosas y timoratas, a que otros hagan por ellas lo que cada cual rehúsa de hecho emprender.

Si algo he tratado de hacer en los últimos años ha sido tratar de descifrar cómo, cuándo y por dónde el presente orden se vendrá abajo, afirmación de la que no tengo duda. Sin embargo, la certidumbre de esta ocurrencia no ha logrado acercarme a la respuesta buscada del cómo y del cuándo. Ahora bien, una cosa debemos o deberíamos tener en claro y es la siguiente:

¿Miedo a que aquí se arme una? Y ¿por qué deberíamos tener miedo? Si se va a armar que se arme. Toda desautorización del sistema político a las movilizaciones callejeras solamente beneficia a quienes detentan el poder y abusan de él. Hace rato que esta sociedad agotó el papel, la tinta y las pantallas de TV como foros y espacios de protesta legítima y reclamo y nadie le ha hecho caso. Este es, creo, el único país del mundo donde la documentación minuciosa y profesional de casos de corrupción importantes de funcionarios importantes no ha conducido ni a una condena ni a un solo gesto del jefe del gobierno ni de su partido para, al menos, darse por enterados. Dejemos que el destino se consume. Si se va a armar, que se arme, no hay que decirlo con miedo, mejor cabe lamentar que no esté en nuestras manos decidir el cómo, el cuándo y los porqué.

¡Estoy tan absolutamente harto y asqueado de ese afán por hablar, actuar y hasta pensar por lo que suena y parece políticamente correcto!


Siga Leyendo...

miércoles, 14 de marzo de 2012

PROPUESTAS ALTERNATIVAS

SOBRE GUILLERMO MORENO
Por Melvin Mañon

El mérito de atreverse, o al menos, de haberse atrevido cuando fue fiscal a disentir del poder y desafiarlo podría ser el activo principal de Guillermo Moreno. Ahora, y de frente a la realidad actual, cabe, es más, hay que preguntarse: ¿atreverse a qué?

Me ha intrigado, y no poco, que a Guillermo Moreno en 2008 candidato de la Convergencia y ahora en 2012 de Alianza País lo auspiciaran fuerzas de izquierda cuando él mismo no procedía de este litoral ni tampoco enarbolaba una plataforma que reivindicara esos postulados históricos. Debe haber mediado, en su caso, algún tipo de valoración personal. Gente que lo conoce y que decidió confiar en él, por ejemplo. El origen de esa confianza se me escapa pero del hecho en sí no tengo dudas y como quienes decidieron confiar en él me merecen credibilidad y respeto concluyo que sus razones habrán tenido.

Guillermo Moreno, aunque cifras minúsculas, pero ha crecido, en comparación con los demás proyectos y candidatos analizados en esta serie a pesar de no contar ahora con una parte de las fuerzas que en el 2008 lo apoyaron y que ahora sustentan a Julián Serulle en el llamado Frente Amplio.

Ha crecido a pesar de que, y al decir de muchos allegados, tiene serias dificultades para conectarse con la gente real, en los escenarios reales y no virtuales de la vida política cotidiana. Se le atribuye una atención desmedida por el trabajo de escritorio y algunos lo ven más como un pensador o teórico que como un político.

Ha crecido a pesar de las críticas bien y mal intencionadas a su forma de hacer política tanto por quienes lo acusan de personalista y ególatra como por los que lamentan su ausentismo de escenarios donde se entiende que su presencia era importante. Ha crecido, y esto es lo más importante, cuando su situación específica indicaba que debió haber disminuido y este es un hecho que merece nuestra atención. Esta afirmación, en sí misma, es disputada, porque el crecimiento recogido en encuestas coincide con la deserción de una parte de sus colaboradores.

Alianza País, es la continuación de varios esfuerzos cuyas etapas iniciales podrían situarse alrededor de “Atrevernos” de “Iniciativa Ciudadanos Independientes” y el “Voluntariado”. Ahora, de manera singular, salió mejor parada que los demás grupos que intentaron formar una coalición que no logró sobrevivir la primera ronda de desacuerdos entre sus integrantes.

Podría pensarse, no sin fundamento, que el apoyo de dirigentes históricos de izquierda suplió a Guillermo Moreno una cierta infraestructura de cuadros alrededor de la cual se nucleara el proyecto. Sin embargo, tampoco esto explica su crecimiento. Este hecho es tanto más inexplicable por cuanto Guillermo Moreno no se caracteriza por ser un gran conocedor del país real. Sus destrezas conocidas, como las de muchos otros candidatos, pertenecen al ámbito del derecho y su propia experiencia pública previa fue la fiscalía en la cual exhibió carácter y determinación. Puede que hayan sido estas mismas cualidades las que, extrapoladas al ejercicio actual, le inspiren confianza a esa parte del electorado que se decanta por su candidatura.

El mérito de atreverse, o al menos, de haberse atrevido cuando fue fiscal a disentir del poder y desafiarlo podría ser el activo principal de Guillermo Moreno. Ahora, y de frente a la realidad actual, cabe, es más, hay que preguntarse: ¿atreverse a qué?

Tras hacer un recorrido por las publicaciones de Alianza País creo que puedo identificar los elementos que podría sindicar como diferenciadores, innovadores o especialmente creativos en el discurso de Guillermo Moreno. Tengo noticias de que su práctica política no es esencialmente distinta a la de los demás, pero su discurso, o al menos el sentimiento de este lo es.

Guillermo Moreno es el único candidato de los alternativos que habla abierta y claramente de su condición y de la necesidad de romper el bipartidismo. Pero Moreno, al condenar el gobierno y los partidos tradicionales introduce una nota de indignación personal no de desencanto resignado. Moreno tiene un látigo en la voz y lo usa implacable contra los culpables pero, al hacerlo, se pone en sintonía con una parte del electorado que se siente y está legítimamente indignada. La denuncia de Moreno, no es igual a la de Estrella ni a la de Max ni a la de Serulle las cuales sin dejar de ser sinceras, se sienten retóricas, formales, oportunas. La denuncia de Moreno tiene un olor y un sabor personal de alguien que está “quillado a nivel”. Esto lo diferencia de aquellos; lo sintoniza con esa población indignada y justamente por eso ha sido capaz de traer a su lado gente que comparte este sentimiento. Este sentimiento, ese estar en sintonía es tan fuerte que ha sido capaz de compensar por los otros defectos mencionados en su quehacer político cotidiano.

Los que apoyan a Guillermo Moreno ahora no están pensando en su pasado como fiscal ni en su trayectoria política previa a Alianza País aunque sus credenciales de honestidad e integridad personal nunca han sido cuestionadas. El apoyo a Guillermo Moreno actual, procede, a mi juicio, de la sintonía que su denuncia intensa, emotiva y resuelta encuentra con una parte de la población que la sufre sin resignarse. Aunque sepan que él no gana hay una fibra que vibra porque no es lo mismo denunciar y gritar con pique que hacerlo de una manera políticamente correcta. Si Guillermo Moreno se atreviera a ir más lejos, creo que le iría mejor porque mas diferente será, más espacio habrá para él, más cerca estará de la ruptura.

Siga Leyendo...

domingo, 11 de marzo de 2012

TRANSFUGUISMO OPORTUNISTA

Por Fernando Rodríguez Céspedes

El transfuguismo partidario es un fenómeno que siempre ha existido en la política vernácula, pero nunca, como ahora, se había practicado con tanta profusión y celebración de quienes acogen en sus agrupaciones políticas a los desertores de las entidades contrarias como héroes dignos de grandes recibimientos.

Esto se explica por la inversión de valores que predomina en nuestra sociedad ya que lejos de ver a los tránsfugas como traidores, se les rinden pleitesías propias de quienes han realizado una noble y loable hazaña. En esto, caen tanto el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) como el de la Liberación Dominicana (PLD).

No pasa un día sin que los periódicos reseñen la juramentación o integración de reformistas a la campaña de Danilo Medina o del ex presidente Hipólito Mejía o de perredeistas en el PLD o peledeistas en el PRD porque creen que uno y otro constituyen una opción de poder y por eso saltan de un lado a otros como saltimbanquis.

La motivación principal de los tránsfugas es el oportunismo aunque, en ocasiones, influye el maltrato de sus compañeros de partido como sucedió con Rafael Calderón que se fue del PRD al PLD y el de Víctor Gómez Casasnova quien pasó de la secretaría general del Partido Reformista al PRD. Ambos salieron premiados con una senaduría y una diputación, respectivamente.

Casos similares, pero más recientes fueron los de Luis Ynchausti y Taína Gautreau, viejos dirigentes del PLD quienes fueron ignorados y echados a un lado por el candidato presidencial del partido morado y su equipo, quienes desestimaron las ofertas de estos para integrarse a la campaña política de su partido y despechados se fueron al PRD.

En ambos casos, los desertores entienden que la agrupación a la que se acercan, a última hora, constituye una opción de poder y eso es lo que importa, porque si fuera, como alegó la polémica Taína que se fue del PLD por razones morales, no se hubiera integrado al otro gran partido del sistema cuyo gobierno no fue, precisamente, un ejemplo de moralidad ni de buenas políticas económicas.

A propósito de moralidad, es difícil entender el enérgico discurso del candidato Hipólito Mejía contra la corrupción y sus intenciones de combatirla cuando se le ve recibiendo como héroes a personas como Luis Ynchausti y a José Enrique Sued, el primero condenado por corrupción y el segundo sometido a la justicia por el mismo motivo.

Siga Leyendo...

viernes, 9 de marzo de 2012

Que no nos empujen al mar

Por Juan Bolívar Díaz

No ha habido ningún funeral en Catedral, ni se decretaron días de duelo. Ninguna autoridad ha declarado, siquiera por rubor, consternación ante la inmensa tragedia en la que por lo menos 52 dominicanos perecieron el fin de semana anterior en el naufragio de la yola en la que transportaban sus sueños de progreso hacia los Estados Unidos, vía Puerto Rico.

Tampoco se proclamó un alerta general ni se movilizaron aviones ni helicópteros cuando al amanecer del sábado 4 de febrero se produjo el naufragio ahí mismo, saliendo apenas de la bahía de Samaná, del que se supo en pocas horas por las habilidades de algunos que lograron sobrevivir, que serían en total 13. Como se afirma que la yola llevaba más de 70 hombres y mujeres, se presume que las víctimas fatales serían cerca de 60.

Lo más desgarrador fue cuando la tarde del miércoles la marea arrojó hacia la costa 23 cadáveres ya descompuestos, y dirigentes comunitarios y la pobre alcaldía del municipio tuvieron que hacer una colecta para proporcionar combustible a las yolitas de pescadores que protagonizarían el rescate. Depositados en fundas plásticas, sin fotografías que permitieran identificarlos, esos despojos humanos fueron rápidamente depositados en una tumba colectiva.

La tragedia de la bahía de Samaná retrató de cuerpo entero tanto la miseria como la insensibilidad de la sociedad dominicana que sigue empujando hacia el mar a muchos de los que quieren salir de la pobreza y las privaciones y que lo venden todo o se endeudan ellos y sus familias para correr la aventura de las yolas, a través de las cuales decenas de miles han realizado sus sueños. Pero no se sabe cuántos los han hecho naufragar para siempre.

El Centro Bonó fue tal vez la única institución que dio una mirada profunda al drama de Samaná con una declaración titulada "No dejemos que nos sigan empujando al mar", con la que no sólo condena a quienes por comisión u omisión permiten el impune y millonario tráfico de indocumentados, sino que también desentraña sus raíces en la pobreza que según la CEPAL afecta al 47.8 por ciento de la población nacional, con casi 20 por ciento de indigentes.

Lo peor es que no son los indigentes los que asumen la aventura de las yolas, sino los desesperanzados, los que no se conforman con el chiripeo, los salarios de sobrevivencia y las boronas en forma de fundas, cajitas o tarjetas para mantener la pobreza. A menudo se van y se mueren los que muestran más empeño en salir adelante, los de mayor energía, dejando aquí los conformistas, los deprimidos y los reducidos a vivir de limosnas políticas.

Hemos desarrollado una gran insensibilidad y vemos esas tragedias como inevitables, como simple consecuencia de la irreflexión, aunque sabemos que el negocio deja cientos de millones de pesos cada año y ha sido fuente de grandes acumulaciones. Contradictoriamente es el millón de dominicanos y dominicanas emigrados en las últimas cuatro décadas, el que mantiene la estabilidad de la economía nacional. Sin los tres mil millones de dólares que remesan cada año, el naufragio hubiese sido total.

Hagamos un responso por estos náufragos, y expresemos solidaridad con sus acongojados familiares, pero acogiendo el llamado del Centro Bonó a no permitir que nos sigan pisoteando el presente y el futuro, "exigiendo el cumplimiento de la ley y el pleno ejercicio de los derechos, luchando por un país de oportunidades equitativas para todos y todas".-
Siga Leyendo...

lunes, 13 de febrero de 2012

¿CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA ESTO?

Igual que en 1961, el grupo gobernante se resiste a dejar el poder

Por HAMLET HERMANN

Conversaba con un joven cuando, súbitamente, preguntó: “¿Como hemos llegado hasta esto? ¿Cómo es posible que el país haya caído tan bajo? Medité la respuesta ante la sorpresiva pregunta y respondí: “Hemos llegado hasta aquí a estrujones. Desde finales del siglo 19 hasta hoy hemos sido estrujados por gobernantes corruptos y criminales que nunca han sido castigados”.

El joven, incrédulo, quizá pensó que soy de los que lanza toda la culpa a los demás. Y entonces dije: “Muchos de los problemas que sufrimos ahora empezaron en 1904, cuando la Marina de Estados Unidos bombardeó Villa Duarte y desembarcó tropas en busca de supuestos atacantes de algunos de sus soldados. Fue la primera de tres intervenciones militares de Estados Unidos contra República Dominicana en el siglo 20”.

“Entonces, obligaron al gobierno dominicano a firmar la convención dominico-americana que subordinaba la economía de este pequeño país a la gran potencia. En 1916, Estados Unidos ocupó militarmente el territorio dominicano provocando la desaparición del Estado nacional. Luego de seis años de ocupación, la politiquería estadounidense obligó a disimular su intervencionismo imponiendo a Juan Bautista Vicini Burgos como Presidente títere en el país ocupado. Unas elecciones se celebraron en 1924 y ganó Horacio Vásquez. Pero el aparato represivo quedó en manos del heredero de los invasores: Rafael Trujillo Molina.

Treinta años gobernó inconmovible Trujillo bajo la corrupción y los crímenes. Entonces, un ejército de barbudos cubanos derrocó a Fulgencio Batista. Las primeras demostraciones de independencia que empezaron a surgir en Cuba sirvieron de ejemplo para los pueblos sometidos del continente. Y entonces el imperio decidió eliminar todo vestigio de independencia y de libre pensamiento que pudiera surgir en el continente. El enemigo a eliminar sería Fidel Castro. La CIA invadió Cuba por playa Girón en 1961 y fracasó. Insistían en eliminar la Revolución cubana pero no podían justificar esa agresión mientras protegían a Trujillo. Un desesperado presidente Kennedy aprobó entonces la eliminación de Trujillo.

Al momento de la ejecución del tirano dominicano en 1961, Kennedy intentó la nicaraguanización de la crisis dominicana. En Nicaragua habían sustituido al ajusticiado dictador Somoza por sus hijos para que la dictadura siguiera igual. Eso quería Kennedy para nuestro país. Asumía a Balaguer como demócrata y a Ramfis Trujillo como progresista. Pero el pueblo dominicano impidió ese macabro plan y, prácticamente, obligó a celebrar elecciones. Entonces, Juan Bosch ganó. Desde el primer momento, trató tímidamente de hacer un gobierno de libertades plenas. Pero Estados Unidos, imponiendo el rigor de la guerra fría, no estaba dispuesto a soportar ni siquiera una Constitución democrática. Con el consentimiento de Washington, empresarios, Iglesia Católica y militares protagonizaron un golpe de Estado para colocar a lo más servil del pueblo dominicano a la cabeza de un triunvirato de gobierno.

Pero poco les duró la fiesta porque, el 24 de abril de 1965, el pueblo desarmado dijo basta y derrotó humillantemente a los militares golpistas. Entonces, los yanquis desembarcaron por tercera vez para reconstruir las derrotadas fuerzas armadas que habían formado y abastecido para imponer gobiernos autoritarios. Igual que en 1922, forzarían un gobierno provisional con García-Godoy e impusieron, fraudulentamente, a Balaguer como heredero, así como Trujillo lo había sido en 1924.

Reiniciaron entonces el trujillismo por 12 años hasta que, en 1978, Estados Unidos consideró que el violento modelo de Balaguer perjudicaba, coyunturalmente, sus intereses. Desgraciadamente, los conflictos internos del Partido Revolucionario Dominicano provocaron que el déspota trujillista gobernara otros 10 años, directamente, y cuatro más por interpósita persona con el Partido de la Liberación Dominicana.

Reincidente en torpes menesteres, de 2000 a 2004 el PRD gobernó, con tantos problemas internos, que parecía comer donde defecaba. Revivió así, otra vez, al balaguerismo en la persona de Leonel Fernández. Y llegamos al siglo 21 a estrujones tratado este pueblo abusado, mientras prevalece la impunidad para los criminales y corruptos.

Hoy, el grupo corporativo gobernante que se hace llamar partido político, se resiste a dejar el poder tal como lo intentaron Trujillo y Balaguer. Olvidando que cuando una hicotea vieja muerde y no quiere soltar, el dominicano siempre encuentra la oportunidad para meterle un tizón encendido por donde más le duele. Y siempre ha tenido que soltar.
Siga Leyendo...

lunes, 6 de febrero de 2012

ENTRE USTED Y YO

CERO ESPACIO PARA EL JUEGO DEMOCRÁTICO
Por Rafael Calderón*

El doctor Leonel Fernández saldrá de la presidencia dejando a la República Dominicana sin espacio para el juego democrático y, consciente de ello, declaró este 2012 como el año del “Fortalecimiento del Estado Social y Democrático de Derecho”, para que el final de su mandato se corresponda con lo que desde su inicio lo caracteriza: decir una cosa y hacer lo contrario.

Por ejemplo, al 2011 lo nombró el año de la “Transparencia” y en total oscuridad quedaron todos los casos de corrupción administrativa, aunque se implantaron récords de envergadura en casos denunciados, tales como el “robo” de una avioneta en el aeropuerto Joaquín Balaguer, y luego el ocultamiento de todos los implicados en el caso del decomiso en un jet privado de una familia, que es parte importante del gobierno, de 1077 kilos de cocaína que iban a ser transportados desde La Romana a Europa.

El gobierno logró ocultar de los medios esos dos hechos con mayor celeridad que el traslado del avión “robado” de Santo Domingo a Venezuela.

Por otra parte, el tranque del juego democrático hecho por el presidente Fernández se observa en la Constitución que se hizo a su medida, a pesar de lo cual gobierna violándola, y en su dominio absoluto de los poderes legislativo y judicial.

Con la compra, a un muy alto precio para el país, que hizo del congreso en las elecciones de 2010, más el nombramiento reciente de su abogado personal Mariano Germán en la presidencia de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) el mandatario terminó de construir una jaula desde la cual, esa es su pretensión, espera que gobierne su sucesor sin espacio para moverse.

Todo está dispuesto ya para que el próximo presidente no tenga la mínima probabilidad de que un proyecto de ley de su autoría sea sancionado por el congreso sin que Fernández, desde la oposición, dé su aprobación. Y menos tendrá la posibilidad de acciones judiciales que resulten exitosas contra la corrupción practicada por el propio Fernández y sus ministros.

Con su tramoya armada, el doctor Fernández decidió nombrar el 2012 como el año del “Fortalecimiento del Estado Social y Democrático de Derecho”.

Toda una burla, porque el doctor Mariano Germán -hermano de la cuestionada Alejandrina Germán- y los demás jueces allegados suyos que el doctor Fernández nombró en la SCJ constituyen la garantía de impunidad para la peor corrupción practicada por un gobierno en la historia de la República Dominicana.

Tal ha sido la corrupción que ya el rumor público cifra en miles de millones de pesos la fortuna personal de cada uno de los funcionarios de la administración que inició el 16 de agosto de 2004.

Como están planteadas las cosas hoy, el próximo presidente -que todo indica que lo será el ingeniero Hipólito Mejía- tendrá que emplearse a fondo para poder ejercer el gobierno, para lo cual tendrá que romper el encierro antidemocrático.

Bueno, me dijo un simpatizante del Partido de la Liberación Dominicana que no asegurara el triunfo de Hipólito, porque lo único que tiene en contra el PLD para mantenerse en el gobierno es al pueblo dominicano, pues todo lo demás lo han puesto a sus órdenes, empezando por la Junta Central Electoral, los tribunales, la prensa comprada, los jorocones mayores del clero, la mafia del país, etc.

Por hoy, me voy. Que Dios le llene de bendiciones, y se apiade de la República Dominicana.
------
*Es un periodista dominicano residente en Nueva York.-
Siga Leyendo...

miércoles, 1 de febrero de 2012

CURCUTEANDO

Duarte no morirá, a pesar de los deseos de los Leoneles, Pared Pérez y Vinchos
José F. Ramírez
josefr77@gmail.com


Al conmemorarse el 199 aniversario del NACIMIENTO de Juan Pablo Duarte y Diez, Padre de la Patria dominicana, y después del fiasco senatorial, saludando su fallecimiento, uno no puede menos que preguntarse si no habrá sido este monumental insulto a la nacionalidad una manifestación PÚBLICA del deseo PRIVADO de los que nos gobiernan de que Duarte esté, definitivamente, muerto y enterrado.

Y no hablamos aquí del Duarte físico, víctima de las traiciones y persecuciones de sus contemporáneos, no; hablamos del Duarte-moral, el Duarte-dignidad, el Duarte-sacrificio, el Duarte-militar, el Duarte-democracia, el Duarte que aún espera la única recompensa a que aspira, de vernos libres, felices, independientes y tranquilos, el Duarte siempre dispuesto a honrar nuestra bandera con su sangre, el Duarte confiado en que su ejemplo "no dejará de tener imitadores".

Es el mismo Duarte que aguarda aún a que escarmentemos a los traidores, el Duarte, en fin, que vive en los que nos negamos a callar, en los que nos negamos a vendernos, a loar a los predestinados de turno o a permanecer impasibles mientras vemos como "una facción miserable" desgaja el patrimonio y suelo Patrio, subastándolo al mejor postor, mientras descaradamente se arrodilla ante las potencias extranjeras y los poderes económicos mundiales.

Ese es el Duarte que Pared Pérez cree, erróneamente, muerto.

Y matarlo ha intentado, desde los albores de nuestra declaración de Independencia, los poderes opresores y obscurantistas que han hilvanado, por 200 anos, acciones e intenciones de asesinar y borrar, en vano, sus ideas.

Y uno de los poderes que más temprano se levantó en contra de Juan Pablo Duarte y los Trinitarios fue la Iglesia Católica.

Ahora que se habla de la última Carta Pastoral católica, propicia es la ocasión para, en este mes de la Patria, dar a conocer una de las primeras firmada por esa lumbrera de la filantropía y la benevolencia conocida como Arzobispo Tomas Portes e Infante, quien, dicho sea de paso, fue el primero que, al recibir a Duarte al regreso del exilio el 15 de Marzo de 1844, le llamo, públicamente "Padre de la Patria".

El historiador Juan Maríñez, en su libro Origen y desarrollo de la nación dominicana, nos revela la Carta Pastoral del 28 de julio de 1844, en la cual la Iglesia Católica respalda y apoya al traidor Pedro Santana y su gobierno, quien declaró "traidores a la Patria" a Duarte, a Sánchez, a Mella y a otros, por oponerse a los planes anexionistas con Francia. Veamos:

Esta Carta Pastoral fue la que legitimó desde el punto de vista teocrático a la dictadura criminal encabezada por Pedro Santana. Los fusilamientos de Mará Trinidad Sánchez, de los Puello, del general Mora, etc. están aquí legitimados. Los expulsados y los fusilados fueron excomulgados por el mismo obispo inquisidor.

El original de la Carta se localiza en el Archivo General de la Arquidiócesis de Santo Domingo, estante B cajón 62, legajo 28. Esta fuente fue consultada por Maríñez en la copia localizada en el Archivo General de la Nación, Colección del Centenario de la República Dominicana, la cual fuera dirigida por Emilio Rodríguez Demorizi. Volumen II páginas 47 a 55. Maríñez transcribe el contenido de la Carta Pastoral firmada por el Arzobispo Portes:

“Solo Dios puede consolar nuestras penas, solo ese grandísimo Dios, ese Dios de dioses de toda consolación, es el único que sabe hablar al corazón: por consiguiente él os dice por órgano de mi débil voz pero embajador de su hijo preciosísimo, que os mantengáis en tranquilidad, que no abuséis de su misericordia y advertid que él es muy celoso de su honor y de su gloria y ya vosotros estáis comprometidos, y por supuesto se dará por ofendido si no obedecéis los mandatos y órdenes tanto del General de División y Jefe Supremo Santana como los de la Junta Central Gubernativa para lo cual os conminamos con excomunión mayor, a cualquier clase de persona que se mezclase en transformar las disposiciones de nuestro sabio Gobierno y del bien social.

"Dada en la ciudad de Santo Domingo, en el arrabal de la misericordia a los días 24 del mes de julio de 1844, firmado, Doctor Tomás de Portes (rúbrica)”.
Vistas estas traidoras acciones tempranas de la jerarquía eclesiástica, justo es enarbolar la bandera que reclama el rechazo del malhadado CONCORDATO y el establecimiento de un Estado LAICO en nuestro país.

Esto así, porque si vemos como la Iglesia Católica logra imponer, con presiones tras bastidores, sus dogmas religiosos en la Constitución de 2010, negando Derechos Humanos básicos, y los intentos del Cardenal López R. por abrogarse el derecho de convertir a la Iglesia en árbitro de lo que se publica o transmite en el país -mientras se usa la Catedral como tarima política de la PD, y Agripino enriquece las arcas de la institución clerical recogiendo los beneficios económicos del tráfico de una influencia basada en el protagonismo adquirido a través de la explotación de la ignorancia y las creencias mágico-religiosas- no podemos menos que concluir en que las mismas fuerzas anti patrióticas que persiguieron al Duarte físico, aún se ponen de acuerdo y trabajan, afanosamente para impedir que lleguen a materializarse los ideales de paz, bienestar, democracia, independencia y dignidad por los cuales él luchó y que lo hicieron alcanzar la inmortalidad.

Duarte no morirá, a pesar de los deseos de los Leoneles, Pared Pérez, Vinchos y lacras de toda laya, cuyas almas habitan en el páramo del despotismo, incapaces de comprender que -aunque traten de meter de contrabando los nombres de Bosch, Balaguer y Trujillo- mientras quede ¡un solo! dominicano a quien le duela su país, nadie podrá usurpar el puesto del prócer generador de nuestro ser como nación, el héroe de grandes batallas de la guerra y el espíritu.

Es el verdadero Padre de la Democracia que aún debemos instaurar y faro que alumbró y alumbrará las acciones pasadas, presentes y futuras de todos los que comprendemos que el nombre del verdadero Padre de nuestra Patria es: Juan Pablo Duarte y Diez.

Siga Leyendo...