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lunes, 21 de marzo de 2016

POETAS DOMINICANOS

En el Día Mundial de la Poesía, 21 de marzo, presentamos una serie de enlaces a unos cuantos destacados POETAS DOMINICANOS

FRANKLIN MIESES BURGOS

FABIO FIALLO

MANUEL DEL CABRAL

JOSÉ MÁRMOL

AÍDA CARTAGENA PORTALATÍN

SOLEDAD ÁLVAREZ

ENRIQUILLO SÁNCHEZ

POESÍA DOMINICANA

POESÍA DOMINICANA, Colección Pensamiento Dominicano

LISTA DE POETAS DE LA REPÚBLICA DOMINICANA

BLOGS DE POESÍA Y LITERATURA DOMINICANA

POETAS Y ESCRITORES DOMINICANOS

EL VIENTO FRÍO, René del Risco Bermúdez


¡Disfrute!
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viernes, 4 de marzo de 2016

POETAS DE REPÚBLICA DOMINICANA

Enlaces a sitios en la Web que tratan sobre la poesía y poetas dominicanos, pasados y presentes, y ofrecen muestras de sus poesías.

EN WIKIPEDIA: LISTA ALFABÉTICA DE POETAS DOMINICANOS

LOS CINCO GRANDES POETAS DOMINICANOS: ARTÍCULO, periódico Hoy.

POETAS Y ESCRITORES DOMINICANOS: LISTA DE POETAS DOMINICANOS, en Livio.com

POESÍA DOMINICANA: ALGUNOS POETAS DOMINICANOS, por J. Marcano

POESÍA DOMINICANA: INTRODUCCIÓN, por J. Marcano

EL NUEVO ROSTRO DE LAS LETRAS DOMINICANAS: POETAS EN CIERNES

VOCES POÉTICAS DOMINICANAS: PEQUEÑA ANTOLOGÍA

POESÍA Y TEATRO: VOLUMEN I, de la serie Colección Pensamiento Dominicano.

JOSÉ JOAQUÍN PÉREZ: BIOGRAFÍA, en EnCaribe

DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO XX - HÉCTOR INCHÁUSTEGUI CABRAL
EXHAUSTIVA OBRA DE LITERATURA DOMINICANA, presentada por el BanReservas, en PDF.
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jueves, 3 de marzo de 2016

BERNARDO VEGA Y LAS CARTAS A PHU

Por José Carvajal

En algún artículo o ensayo de Fabio Fiallo leí que “cuando se trata de ser justos no nos duelen prendas, así como no nos arredran peligros cuando se trata de censurar lo que está malo”. De Bernardo Vega se puede decir que es justo reconocerle su trabajo de compilación y selección de las 235 cartas que figuran en el libro “Treinta intelectuales dominicanos escriben a Pedro Henríquez Ureña”; y que es malo el hecho de no haber logrado la precisión que se espera de un investigador probado y de un autor de más de cincuenta obras de historia dominicana.

Por la categoría de investigador que se le reconoce a Vega, jamás pensé encontrarme con tanto descuido. El problema no fuera tan grave si se tratara de un esfuerzo personal, pero el libro en cuestión es una publicación de la Academia Dominicana de la Historia y el Archivo General de la Nación, dos instituciones llamadas a cuidar al máximo los detalles y los datos de nuestra historia.

Tal vez me dejé llevar por el prestigio de Vega y entré demasiado confiado en las páginas de este libro de más de 700 páginas, en cuya edición participó un equipo de cinco o seis personas, de acuerdo con la página de créditos.

Sin embargo, una de las grandes decepciones que me llevo de esta lectura es el descuido de la edición; y los descuidos son propios de la prisa. Edgar Allan Poe diría que “surgen sin duda de la ansiedad del autor por terminar su tarea”. En el ámbito dominicano yo diría que surgen de la ansiedad del autor por sumar más obras a su currículum, y por cobrar lo antes posible sus merecidos honorarios.

Uno de los descuidos de Bernardo Vega estaría relacionado con el cuentista Sócrates Nolasco, a quien presenta primero como sobrino de Francisco Henríquez y Carvajal (En julio viajó por 10 días acompañado de su sobrino Sócrates Nolasco [pág. 170]), es decir, primo de PHU; y luego, en la nota al pie de la página 650, lo identifica como “tío de Pedro”.

Cuando ocurre ese tipo de confusión en un libro que se supone salió de manos expertas en el manejo de datos, no queda de otra que el escrutinio. Despertada la inquietud por la contradicción de Vega, me comuniqué con el bibliógrafo Miguel Collado, que sin duda podía ayudarme a esclarecer la ambigüedad. Y al parecer no me equivoqué.

En una carta que me escribe Collado a petición del esclarecimiento del dato, el bibliógrafo dice lo siguiente: “Dos pruebas documentales para dejar establecido que Sócrates Nolasco era primo hermano de Pedro Henríquez Ureña y no tío de éste como afirman algunos autores son las siguientes:

1) El día 6 de febrero de 1952 Camila Henríquez Ureña le escribe una carta a Sócrates Nolasco en la que se despide de él así:
«Hasta pronto, en La Habana,
Tu prima


Y 2) En sus «Notas de viaje» Pedro Henríquez Ureña escribe, en fecha 14 de mayo de 1911 (era domingo), lo que sigue:
«Con la familia vive […] mi primo Arístides Sócrates Nolasco, Arístides en la familia, “Sócrates Nolasco” por firma literaria. Se ha hecho literato en Santiago de Cuba… »”.

Miguel Collado abunda un poco más: “Finalmente, una fuente testimonial 100% confiable: la Dra. Ena Rosa Henríquez Portuondo, nieta de Francisco Henríquez y Carvajal y sobrina de Pedro Henríquez Ureña. Es mi amiga y con ella conversé bastante en la mañana de hoy (vía telefónica). Todo lo anterior me fue confirmado por ella”.

Lamentablemente hay más descuidos atribuibles a Bernardo Vega, por ser el editor de “Treinta intelectuales dominicanos escriben a Pedro Henríquez Ureña” y por ser el autor de la introducción del volumen y de la presentación a cada una de las seis “grandes etapas” en las que el investigador decidió dividir las cartas dirigidas a PHU entre 1897 y 1933.

El nombre del presidente Juan Isidro Jimenes aparece escrito de dos maneras (Jiménez y Jimenes); esto sería una tontería en manos de cualquier escribidor, pero no deja de ser grave en la redacción de un historiador, por demás presidente de la Academia Dominicana de la Historia. Otro descuido no tan importante aunque de igual forma afea la edición es el nombre del famoso semiólogo y novelista italiano Umberto Eco, que figura como Humberto. Por cierto, Eco falleció hace unos días.

Un par de preguntas: ¿Quién examina estas investigaciones dominicanas antes de ser publicadas? ¿A quién le toca certificar la verdad de los datos que presentan los libros de temas históricos que se publican en el país?

No lo aseguro, pero es posible que me anime a publicar otra entrega sobre “Treinta intelectuales dominicanos escriben a Pedro Henríquez Ureña”. Créanme, todavía hay mucho que decir. Por ejemplo, en mi opinión la redacción de Bernardo Vega es pobre, y en algunos casos exasperante y hasta colegial. Mientras tanto, me queda claro que no importa quién escriba sobre temas dominicanos, debo seguir dudando siempre, preguntando siempre, como diría el escritor alemán Hermann Hesse.
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sábado, 27 de febrero de 2016

MARIO BENEDETTI

MARIO ORLANDO HARDY HAMLET BRENNO BENEDETTI FARRUGIA
Uruguay: 1920-2009

Nació en el Paso de los Toros, el 14 de septiembre de 1920 y murió en Montevideo, el 17 de mayo de 2009. Más conocido como Mario Benedetti, fue un escritor, poeta y dramaturgo uruguayo. Fue integrante de la Generación del 45, a la que pertenecen también Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti, entre otros. Mario Benedetti fue uno de los autores latinoamericanos más importantes del siglo XX. Su prolífica producción literaria incluyó más de 80 libros, algunos de los cuales fueron traducidos a más de 20 idiomas.

CUENTOS Y POEMAS

CUENTOS EN CIUDAD SEVA


POEMAS

POEMAS EN CIUDAD SEVA
POEMAS EN POEMAS DEL ALMA

BIOGRAFÍA

EN BIOGRAFÍAS Y VIDAS
BIOGRAFÍA, VIDA Y OBRAS EN WIKIPEDIA

CUENTO, vía Ciudad Seva

GRACIAS, VIENTRE LEAL
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viernes, 26 de febrero de 2016

CONVERSACIONES CON BORGES

«Borges... ¡oh, claro! Jorge Luis Borges», decía yo en Chile cuando se hablaba del escritor argentino, y aunque su nombre aparecía familiar en mi mente, rodeado de prestigio y de importancia, jamás lo había leído, ni hubiera sabido decir nada de él.

Por José Donoso

José Donoso Yáñez (Santiago, 5 de octubre de 1924 - Ib., 7 de diciembre de 1996) fue un escritor, profesor y periodista chileno que formó parte del llamado boom latinoamericano de los años 1960 y 1970. Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1990. (Wikipedia)

Jorge Luis Borges

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo OBE (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899-Ginebra, 14 de junio de 1986) fue un escritor argentino, uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. Su obra, fundamental en la literatura y el pensamiento universales, además de objeto de minuciosos análisis y múltiples interpretaciones, trasciende cualquier clasificación y excluye todo tipo de dogmatismo. (Wikipedia)

Lea en este enlace las CONVERSACIONES CON BORGES


Vía EL BOOMERAN, blog literario en español
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VIRGINIA WOOLF

Virginia Woolf, de nacimiento Adeline Virginia Stephen (Londres, 25 de enero de 1882-Lewes, Sussex, 28 de marzo de 1941) fue una novelista, ensayista, escritora de cartas, editora, feminista y cuentista británica, considerada una de las más destacadas figuras del modernismo literario del siglo XX. (Wikipedia)

BIOGRAFÍA Y VIDA: VIRGINIA WOOLF, I

WIKIPEDIA: VIDA Y OBRAS DE VIRGINIA WOOLF, II

EN BUSCA BIOGRAFÍAS: VIRGINIA WOOLF, III

LA BIOGRAFÍA DEFINITIVA DE VIRGINIA WOOLF
La autora argentina Irene Chikiar Bauer se acerca a su vida en una monumental y exhaustiva obra de más de 900 páginas
VIRGINIA WOOLF, IV


OTRO RESUMEN BIOGRÁFICO: VIRGINIA WOOLF, V

EL LIBRO DE LA VIDA DE VIRGINIA WOOLF
'Fin de viaje’, la primera obra publicada por la autora británica, cumple un siglo
FIN DE VIAJE

CUENTOS DE VIRGINIA WOOLF EN CIUDAD SEVA
CUENTOS, Ciudad Seva

VIRGINIA WOOLF: “MI CEREBRO SOLO ES CAPAZ DE FUNCIONAR DIEZ MINUTOS SEGUIDOS”
'Sobre la escritura' reúne una buena selección de textos de la autora sobre sí misma y sobre la experiencia de recorrerse escribiendo
SOBRE LA ESCRITURA, Comentario
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lunes, 15 de febrero de 2016

JOHANN WOLFGANG VON GOETHE

Nació en Fráncfort del Meno, Hesse, 28 de agosto de 1749- murió en Weimar, Turingia, 22 de marzo de 1832

LIBROS EN PDF

FAUSTO

Fausto es la más importante producción de Goethe, la cual le ocupó por más de sesenta años de su vida. En ella se ven fundidos el pensamiento y la emoción, lo clásico y lo romántico, el entusiasmo de la juventud y la serenidad de la edad madura.

El Fausto ofrece la forma de un drama en dos partes. En la primera, el protagonista aparece como un viejo sabio que, desengañado de los libros, vende su alma al diablo —Mefistófeles— y recobra mágicamente la juventud. El diablo le ofrece entonces el amor de Margarita, a quien luego abandona. La segunda parte, llena de episodios simbólicos, termina con la muerte del héroe, que acaba salvándose gracias a la intercesión de la Virgen y de Margarita.

Si Mefistófeles puede representar el espíritu burlón que considera inútil todo esfuerzo hacia el Bien, Fausto puede interpretarse como un símbolo del hombre que, movido por una constante inquietud, persigue los más altos ideales y que, aunque comete errores, se salva por su noble entusiasmo. (Teoría Literaria —Pleyán y García López)

FAUSTO, en PDF

"El FAUSTO es un tema inconmensurable, y vanos serán todos los esfuerzos que haga el ingenio para penetrarlo del todo". GOETHE

VIDA Y OBRAS DE GOETHE

EN BIOGRAFÍAS Y VIDAS: BIOGRAFÍA
EN WIKIPEDIA:GOETHE
EN BUSCA BIOGRAFÍAS: GOETHE
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viernes, 12 de febrero de 2016

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS PALABRAS

Una obra monumental de 9 kilogramos compila y celebra las decenas de traducciones y miles de ediciones de la novela de Carroll

Lea las traducciones de Alicia en el País de las maravillas de Lewis Carroll.


Vía de Babelia, suplemento cultural de El País, España.
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miércoles, 18 de junio de 2014

UNA TAREA PARA EL MINISTRO DE CULTURA

Por José Carvajal

Una nota filtrada a la opinión pública, si es auténtica, pondría una vez más en evidencia que el Ministerio de Cultura está manipulado por funcionarios que tienen estrangulados los premios anuales de literatura en República Dominicana, y que los votos para galardonar a los autores son productos de arreglos internos entre literatos que hoy viven del erario, y no tanto por la calidad de las obras. El último de estos episodios se habría generado en torno al Premio Anual de Poesía Salomé Ureña de Henríquez, otorgado este 2014 al prolífico Alexis Gómez Rosa.

Comencemos anotando que Alexis Gómez Rosa, además de un poeta excelente que goza de los afectos y desafectos del poder, es Ministro Consejero de la embajada dominicana en Uruguay; y que los miembros del jurado fueron tres poetas comprometidos laboralmente o que están muy relacionados con el oficialismo: Pedro Pablo Fernández (Director de Publicaciones de la Biblioteca Nacional), José Enrique García (exasistente del hasta hace poco Director Ejecutivo del Instituto Dominicano de Telecomunicaciones [Indotel], el también poeta Pedro José Gris), y Plinio Chahín.

Uno de los aspirantes al premio era Pedro José Gris, y como la lógica no traiciona su exlugarteniente José Enrique García, considerado en ciertos círculos como uno de los críticos más respetados del país, tenía tal vez la obligación de favorecer la obra de su exjefe de Indotel. Al menos eso es lo que se deduce del acta del veredicto: “Hacemos constar, y a solicitud de la parte interesada, que el señor José Enrique García emitió su voto a favor del libro, ‘Aniversario’, de Pedro José Gris”.

Pero eso no es todo. El otorgamiento del premio a Alexis Gómez Rosa al parecer creó revuelo al interior del Ministerio de Cultura. El titular de la Dirección Nacional de Gestión Literaria, Basilio Belliard, encargado de coordinar los premios y cuya esposa trabaja en Indotel, se habría quejado de la siguiente manera, según la nota filtrada: “Joder! Plinio es débil con él [presuntamente con Alexis Gómez Rosa]. Jarta ya! Yo se lo hubiera dado a Martha Rivera o a PJG [Pedro José Gris]. JEGarcía, que fue jurado, está que arde. Salvó su voto por PJGris en el acta. Quien acabó de joder la vaina fue Pedro Falo F.”

Parece un exabrupto de Belliard. Una nota que debió haber escrito al caer la tarde, por la carga de frustración que transmite debido a que las cosas no salieron como fueron posiblemente planeadas. Otra observación: da la impresión de que Belliard intenta denigrar al poeta Pedro Pablo F. llamándolo Pedro Falo F., aunque creo que lo de “Falo”, por “Pablo”, puede ser parte de una jerga de círculos de amigos que reconocen en Pedro Pablo un poeta del tema erótico; pero en este caso la jocosidad se traduce a una intención de ridiculizarlo.

Por otro lado, no queda claro lo de “joder la vaina”. Y por eso uno se pregunta: ¿qué vaina? ¿Querrá esto decir que sí hubo componenda y que el premio había sido negociado o decidido antes del veredicto del jurado?

Todo es posible. El beneficio de la duda siempre deja la posibilidad a equívocos, aunque los documentos relacionados con este nuevo escándalo literario dominicano que circulan en las redes sociales, parecen más verdad que mentira.

Por cierto, el Premio Anual de Novela Manuel de Jesús Galván fue declarado desierto. ¿Será porque ninguno de los miembros del jurado se dejó manipular por funcionarios literatos? Creo que después de todo esto al ministro de Cultura José Antonio Rodríguez le queda la tarea de investigar a fondo lo que pasó bajo sus propias narices y limpiar un poco la casa; a ver si se atreve.
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sábado, 24 de mayo de 2014

REYNALDO DISLA, DIÁLOGO Y APARTE

Por José Carvajal
www.josecarvajal.com


Reynaldo Disla es el mismo diálogo. Desde que me vio entrar a la Biblioteca Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde él impartiría un taller sobre el “diálogo dramático”, recordó nuevamente aquel primer encuentro de los años ochenta en que nos conocimos en Nueva York. Estuvo en mi apartamento de Kingsbridge, en el Bronx, y un día, desesperado por falta de guía turístico, se lanzó en solitario a recorrer parte de Manhattan con la ayuda de un mapa del subway, el famoso sistema de trenes que representa en sí mismo una ciudad subterránea con cultura propia aparente. Reynaldo andaba entonces afianzado en el reconocimiento internacional que significaba la distinción de haber obtenido el Premio Casa de las Américas, que otorga Cuba, y que ganó en 1985 por su obra de teatro “Bolo Francisco”.

Con el mapa ferroviario en la mano, Reynaldo se esfumó de la superficie de Manhatan durante cuatro o cinco horas vespertinas; mi esposa y yo llegamos a preocuparnos tanto que estuvimos a punto de llamar al número de emergencias para reportarlo como persona desaparecida. Por suerte, la paciencia y la espera surtieron el milagro que aplacaron la incertidumbre cuando lo vimos regresar sano y salvo a casa. Nos aseguró que no se había perdido ni por un instante, porque tan pronto abordó el tren de su desesperada aventura desplegó el mapa sobre sus piernas, y por cada parada recorrida movía el dedo índice de su mano derecha en la superficie de aquel papel que le cubría el regazo como si fuera un pedazo de tela estampada y almidonada.

No era la primera vez que Reynaldo rememoraba aquel episodio de la visita neoyorquina; lo hace cada vez que nos vemos desde entonces. Es una manera de establecer el diálogo anecdótico, que para él parece ser algo vital.

En esta ocasión, yo aparecí como oyente y no menos curioso, pues vi el anuncio del taller organizado por el profesor universitario Aridio Moya y me pareció buena idea reencontrarme con Reynaldo en Santo Domingo. Además, quería ver cómo él transmitiría a los estudiantes sus conocimientos y los años de experiencia en torno al “diálogo dramático”.

Parte del trabajo de Reynaldo lo disfruté por primera vez cuando asistí a una representación de “Bolo Francisco” y luego en la película “Perico Ripiao”, de la cual fue guionista y actor. En “Perico Ripiao” Reynaldo es el gordo de la motoneta anunciadora que sin darse cuenta colabora con tres prófugos que se hacen pasar por guardias mientras escapan de las autoridades.

En el taller de dos horas que impartió hace unos días en la Biblioteca Pedro Mir la tarea de Reynaldo consistía en explicar la importancia del “diálogo dramático” en una obra teatral, y lo hizo con la frescura, la sencillez y el humor que lo caracteriza. Basó su enseñanza en anécdotas propias y ajenas, en ejemplos de obras clásicas, y en conversaciones de la vida cotidiana. Y como si fuera poco, dividió a los participantes en grupos de dos para que pusieran en práctica todo lo que habían escuchado. El resultado fue “dramática y sorpresivamente extraordinario”, una cantidad de diálogos cotidianos basada en experiencias con atracos y otros hechos violentos que afectan a la sociedad dominicana.

Al final del taller Reynaldo leyó dos cuentos propios que provocaron oleajes de carcajadas por el contenido humorístico y jocoso de los textos; y yo me despedí con la convicción de que la próxima vez que nos encontremos, Reynaldo entablará nuevamente el diálogo sobre ese inolvidable episodio de su aventura neoyorquina. Después de todo, él es un actor de teatro, cine y televisión; y yo un simple espectador dispuesto a repetir la obra o la película todas las veces que sea necesario.
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jueves, 18 de julio de 2013

DIEZ AÑOS SIN LA PLUMA DE ROBERTO BOLAÑO

Por Sofía Benavides
sbenavides@infobae.com


Esta semana se cumple un aniversario más de la muerte del escritor chileno que fue precursor de la nueva literatura latinoamericana. Su éxito póstumo en los EE.UU.

Roberto Bolaño murió a los 50 años, el 14 de julio del año 2003, de una falla hepática, antes de que los Estados Unidos llegaran a conocerlo. Fue recién en 2007 cuando una editorial estadounidense decidió publicar Los Detectives Salvajes y convertir a Bolaño en el nuevo paradigma de la literatura latinoamericana.

Pasó sus últimos días en Barcelona, pero vivió en México y había nacido en Chile. Comenzó su carrera como escritor con algunas poesías, como "Reinventar el amor", de 1976, aunque pasaron varios años más hasta que llegó su primera novela con un título sugerente: Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce de 1984.

La década del noventa conoció las grandes obras de este admirador de Jorge Luis Borges: Estrella Distante, La Senda de los Elefantes, y la gran Los Detectives Salvajes. Por esta última recibió el Premio Herralde en 1998 y el Premio Rómulo Gallegos en 1999.

La primera en proyectarlo como un escritor universal al admitir su admiración por el chileno fue la novelista y ensayista estadounidense Susan Sontag, que le dedicó una página entera en el New York Times, abriéndole de par en par las puertas de su país.

Sin embargo, sólo ingresó en las grandes ligas de la literatura con la publicación de 2666, su novela póstuma. La revista Time la eligió como la Novela del Año y el prestigioso Círculo Nacional de Críticos Literarios de Estados Unidos le otorgó en 2008 el premio Mejor novela de ficción (*). Con esto, Bolaño se convirtió en el primer autor de habla hispana distinguido con este galardón.

Su éxito internacional no se agotó sin embargo en los lectores norteamericanos. Francia fue el primer país en reconocer su talento cuando el diario Le Monde lo nombró personaje del día siendo aún un desconocido. Así, de París a Pekín, Bolaño viajó de un solo envión.

Efectivamente, después de ser traducido al mandarín, Los Detectives Salvajes llegó a las librerías chinas en septiembre del 2009 y fue catalogado por los críticos locales como el libro del año. El diario Beijin News llegó a situarlo entre los 100 textos que hay que leer antes de morir. El éxito oriental de 2666 fue tal, que la versión de tapa dura se agotó por completo.

Infobae América conversó con la autora de la última entrevista a Bolaño, la editora, periodista y escritora Mónica Maristain. Ella se refirió al escritor como un ser entrañable, dueño de humor ácido, además de una persona bondadosa.

Consultada sobre la envergadura de la figura del chileno en el panorama literario internacional, Maristain se refirió a la forma en la que Bolaño cambió el paradigma de la literatura latinoamericana, marcado hasta el momento por el realismo mágico de Gabriel García Márquez.

“Abrió una ventana nueva por donde entrar a nuestras letras”, reflexionó la escritora. “Cuando entraron por ese nuevo pasadizo, los lectores en otras lenguas no solo descubrieron a Bolaño sino también –con él– a muchos autores que habían estado escondidos en la pesada sombra del boom”, opinó Maristain.

Uno de los que se encuentra detrás de esa ventana es otro chileno, el escritor Diego Zúñiga, que con sólo 26 años ya suena como una promesa en el mundo literario y también conversó con Infobae América.

El ¿casualmente? ganador del Premio Roberto Bolaño, recuerda “el mazazo” que significó leer Los Detectives Salvajes con 17 años, o la “perfección” de Estrella Distante, que según él resiste muchas lecturas.

Sobre el éxito de Bolaño, Zúñiga opina que todo se debe a la genialidad de sus obras: “creo que lo verdaderamente relevante es la calidad de sus libros, la profundidad, su talento. Escribió libros divertidos, delirantes, perturbadores, ambiciosos, inteligentes. Escribió libros totales. Es difícil que libros así no encuentren lectores, en Chile o donde sea”, concluyó.

Mónica Maristain por su parte, atribuyó la universalidad de Bolaño a su capacidad para pintar “el apocalipsis de nuestros tiempos como nadie”, y agregó: “Personalmente me intriga y me apasiona todo su tratamiento sobre la sustancia del mal, central en sus libros”.

Tomado de INFOBAE

(*)NOTA DEL EDITOR: Este nos parece un error de traducción. Creemos que debe decir o "La mejor novela" o "La mejor obra de ficción".
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miércoles, 16 de mayo de 2012

BOTELLA EN EL MAR

CARLOS FUENTES Y LOS TEXTOS CIRCULARES
PEDRO CONDE STURLA
pinchepedro65@yahoo.es

Ha muerto Carlos Fuentes, gloria de México, de América, del mundo, merecedor mil veces de un premio Nobel por su obra vastísima, grandiosa, estimabilísima, tanto o más que la de Octavio Paz. Aunque no sé si el Nobel se lo merecía a él, después de haber sido otorgado el de la paz a un Teddy Roosevelt que se jactaba de haber matado a un español con sus propias manos, al genocida Kissinger y a un Obama en pie de guerra contra iraquíes y el infeliz pueblo de Afganistán que le está infligiendo a varias potencias europeas y americana una derrota humillante que no les permite ni siquiera una retirada honrosa.

Acudo, pues, a la poesía, y sólo se me ocurre recrear este texto publicado hace años en Clave Digital a manera de homenaje a su memoria, y los de otros como Julio Cortázar y el dominicano José Mármol que fueron capaces de escribir lo que llamo textos circulares en los que todo habla de un perfecto dominio de la lengua.

No sé por qué se me antoja llamarlos textos circulares, quizás porque se cierran y abren sobre ellos mismos, quizás porque se dicen y contradicen, quizás porque se afirman y se niegan, quizás porque se buscan y se eluden, quizás porque se encuentran y desencuentran, quizás porque se dibujan y desdibujan, quizás porque se alimentan y retroalimentan de ellos mismos, quizás porque comienzan donde terminan y viceversa.

Como en las fugas de Bach, escapan notas y palabras que se encuentran y desencuentran para siempre. Como en el blues, el saxofón bordea las palabras, lentamente bordea las palabras.

Se confunden el poeta y el prosista. No hay forma de distinguir al uno del otro, como en las narraciones de Rulfo. Son textos con gran amplitud semántica dotados de grandes curvas de doble ancho conceptual y entrelazadas a las rectas de la lengua por espirales de transición que remiten a un solo sentido.

Uno de esos textos circulares es de Carlos Fuentes, en Aura (1962), libro de culto desde su primera edición:

“Lograrás verla cuando des la espalda a ese firmamento de luces devotas. Tropiezas al pie de la cama; debes rodearla para acercarte a la cabecera. Allí, esa figura pequeña se pierde en la inmensidad de la cama; al extender la mano no tocas otra mano, sino la piel gruesa, afiebrada, las orejas de ese objeto que roe con un silencio tenaz y te ofrece sus ojos rojos: sonríes y acaricias al conejo que yace al lado de la mano que, por fin, toca la tuya con unos dedos sin temperatura que se detienen largo tiempo sobre tu palma húmeda, la voltean y acercan tus dedos abiertos a la almohada de encajes que tocas para alejar la mano de la otra”.

Otro es el clásico de Julio Cortazar, en Rayuela (1963):

“Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja”.

El tercer texto circular, no menos brillante que los anteriores, es de un poeta dominicano que apostó su nombre contra su homónimo, el famoso argentino José Mármol en el “Esquicio del vuelo” (1984).

“voy a dibujar un pájaro que es su mismo vuelo. y un vuelo
que aun no tiene pájaro. vuelo que se crea con su
pájaro. pájaro agotado en los tonos de su vuelo. no voy
a dibujar un pájaro volando sino su mismo vuelo
dibujándose. y en mi turno de sentirme dios. voy a crear
un himno para el viento y la memoria”.


Todo aquí, sin embargo, es homenaje a Carlos Fuentes.
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martes, 15 de mayo de 2012

ADIÓS A UNO DE LOS PILARES DEL 'BOOM' LATINOAMERICANO

MUERE A LOS 83 AÑOS EL ESCRITOR CARLOS FUENTES
Por Juan Cruz

El novelista falleció en México, donde se encontraba hospitalizado. La obra y el rigor político del escritor definieron medio siglo de historia de las letras latinoamericanas. El autor fue premio Cervantes (1987) y Príncipe de Asturias (1994). Escribió novelas y ensayos como 'La región más transparente', 'La muerte de Artemio Cruz', 'Cambio de piel' o 'Terra nostra'.

Padeció la angustia y el dolor pero no estuvo triste una mañana. Esa frase de Ernest Hemingway sirve para describir la peripecia vital de Carlos Fuentes, el novelista mexicano que murió este martes en México, su país, aunque nació en Panamá, a los 83 años. Padeció la muerte de sus dos hijos, Carlos y Natasha, y esa desgracia sucesiva, que superó con la entereza que compartió con Silvia Lemus, su mujer, se integró con enorme dramatismo en algunos de sus últimos libros; pero su voluntad de hierro, así como su salud, le permitieron superar el impacto de las desapariciones dramáticas de sus hijos.

Su resistencia era la de un atleta, pero el corazón iba acogiendo esos impactos hasta que ayer ya no pudo más; su fortaleza física, que fue también su fortaleza literaria, fue vencida por la edad del tiempo, esa metáfora en la que él puso su empeño como escritor y también como respuesta civil a un siglo de México y de la humanidad.

Esta semana aún estaba en Argentina, visitando la feria de Buenos Aires. Ahí anunció nuevos proyectos; explicó (en declaraciones a Francisco Peregil) que mientras tuviera proyectos, y los tenía a puñados, jamás sometería su vida a la melancolía de la muerte.

Esa fue su divisa; por eso su conducta pública no fue interrumpida por los puñetazos privados. Su disciplina era la lucha contra el tiempo. Se levantaba al amanecer, siempre, pasaba al papel, en blocks enormes, la escritura que le sugirieran las notas del día anterior, y escribía como un forzado en las horas de la madrugada, hasta que se vencía la mañana. Luego iba a caminar (en un tiempo corrió, pero luego no se sintió para esos trotes), y a partir del mediodía ya estaba listo para la vida social. En los últimos años se escondió de casi todo (en Londres, en Nueva York, en México, en sus excursiones por la geografía mundial), pero dejó un resquicio para no olvidarse de la otra parte de su personalidad. Se encontraba con gentes de la política, de la economía, de la literatura; escuchaba como un forzado, quería tomar notas de la peripecia mundial, y el resultado de esa pesquisa eran artículos en los que hoy se puede leer su gradual decepción ante la condición humana.

El último noviembre se sentó durante horas con el expresidente chileno Ricardo Lagos; querían saber el uno del otro, qué opinaban, qué creían sobre el futuro del mundo. Fuentes no estaba en ese momento en el mejor de sus mundos; atropelló al principio de ese diálogo su pasión literaria con su destino civil, y era difícil arrancarle palabras, como si Fuentes estuviera ensimismado, fuera del universo de lo contingente. Pero, de pronto, el ex mandatario chileno sacó la literatura como asunto, y ya entonces revivió Fuentes, ese era ya su mundo. Perturbado su país, perturbado el mundo, perturbado el universo personal que lo animó algún día, Fuentes ya era solo un escritor, una mente buscando en las ficciones la explicación del mundo.

Era un trotamundos. Una de sus últimas peripecias con escritores la vivió en Aix-en-Provence, donde un grupo formidable de autores (franceses, españoles, mexicanos...) se juntó para rendirle homenaje, en un simposio sobre su literatura. A las nueve de la mañana, vestido con una de esas camisas impolutas y bien planchadas con las que realzaba su apostura, se presentó ante los adolescentes que querían hacerle preguntas. Lo hizo sentado; Fuentes no se sentaba nunca, pero ya se sentaba Fuentes. Firmaba los libros de pie, hablaba de pie, dictaba las conferencias como si estuviera completando un maratón, pero ya Fuentes no tenía esa fuerza de antaño. En Buenos Aires declaró que el tiempo no lo vencería. Yendo al hospital, en México, este atleta del entusiasmo literario sintió que su abrazo a la vida ya no tenía la correspondencia que siempre halló hasta en los momentos más oscuros. Y lo que queda de él, de aquel entusiasmo, es una obra poderosa que escribió a mano hasta que el dedo con el que tomaba el lápiz se hizo curvo. A veces lo mostraba: "He aquí mi aliado". El corazón le dejó a un lado en la mañana más triste de todas las mañanas que él quiso felices.

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viernes, 23 de marzo de 2012

LAMENTABLE

José Carvajal, o la crítica despoblada
Por Osiris Vallejo

Suelo leer los artículos que el periodista José Carvajal publica en su blog personal. Hace un tiempo le expresé por escrito que su postura combativa y desenfadada, me hace cierta gracia, y que me parece bien que enfile armas contra lo que a él le parezca objetable. De vez en cuando acierta, como lo hizo hace un tiempo en un texto sin desperdicio que publicó tras la muerte del escritor dominicano Viriato Sención. Sin embargo, en un escrito de publicación reciente, del que se hace eco el portal Almomento.net, Carvajal emite unos juicios que me desconciertan y que en mi opinión deben dejar en la incertidumbre a todo el que tenga el más elemental sentido del arte literario.

El referido artículo, que lleva por título Libro súbito de José Acosta, hace las veces de crítica literaria, pero no es tal. Carvajal pasa revista al libro más reciente de José Acosta, la colección de relatos El enigma del anticuario. Pero Carvajal no se limita a señalar supuestas deficiencias de la prosa de Acosta, sino que parte de una pretendida crítica del libro y de inmediato pasa a generalizaciones sobre Acosta como escritor, en un tono perceptiblemente descalificatorio. El artículo entretiene, pero no convence. Y es evidente que deja peor parado a su autor que al escritor José Acosta.

Después de presentar objeciones sobre algunas frases o ideas elaboradas por Acosta, José Carvajal se despacha con esta joya:

“Hay más: “sonrisa escapada de mi boca” (¿de dónde más?); “cara poblada de arrugas” (poblar tiene que ver con gente); “la puerta de entrada” (¿entonces no se sale?); “velocidad de cortejo fúnebre” (¿cuántas millas o kilómetros por hora es eso?); “afirmó con la cabeza” (¿y por qué no solamente asintió?); “era una anciana de pelo canoso” (lástima que no se puso el tinte); “la puerta se abrió con un crujir de tapa de sarcófago” (¿qué sonido es ese?); “el pelo recogido en un moño a un lado de la cabeza” (¿en qué otra cabeza podía ser?); "Los palos del equipo de golf testificaron a favor de la foto" (pero ¿los palos de golf hablan?). Para muestra ya es suficiente.”

Es decir, que según José Carvajal, el adjetivo “poblada” debe usarse exclusivamente cuando se trata de gente. Podría aludir aquí a una interminable lista de ocasiones en que “poblada” se ha usado en otros contextos. Pero, en cambio, prefiero limitarme a lo más esencial. O sea, a la realidad axiomática de que el uso figurado es parte de la espina dorsal de la escritura creativa. Claro, esto solo serviría para que José Carvajal me señale que la frase “espina dorsal” es privativa del esqueleto y, por lo mismo, la he usado mal. Aparentemente, en la cosmovisión literaria de José Carvajal no tienen lugar las alusiones metafóricas ni el símil. Yo me resisto a creer que Carvajal esté hablado en serio. Con toda honestidad, todavía dejo abierta la posibilidad de que nos diga que todo ha sido una broma.

Si Carvajal habla en serio, entonces, las editoriales deben darse prisa y corregir de inmediato la obra de maestros de la literatura que han caído en errores de la misma especie. Por solo citar un ejemplo, el cuento “Las ruinas circulares”, de Jorge Luís Borges comienza con esta frase: “Nadie lo vio desembarcar en la unánime noche”. Si le hacemos caso a Carvajal, debemos concluir que la noche no es un congreso, ni una sesión corporativa, ni una reunión de líderes sindicales, por lo tanto, no puede ser “unánime”.

Las demás objeciones de Carvajal caen en el terreno del absurdo. Le parece descalificable la frase “velocidad de cortejo fúnebre”, y se pregunta, “¿cuántas millas o kilómetros por hora es eso?”. Yo tengo la respuesta. Seguramente el lector ha tropezado alguna vez con la frase “a paso de tortuga”. ¿Cuántos kilómetros es eso? Según datos de National Geographic, algunas especies de tortugas pueden alcanzar un máximo de 1.7 kilómetros por hora. Todo buen observador se habrá dado cuenta de que un cortejo fúnebre avanza a un ritmo muy parecido al de la tortuga promedio. ¡Eureka! Hemos hallado el ritmo exacto de la “velocidad de cortejo fúnebre”.

Una mirada cercana al artículo de Carvajal deja claro que no se trata de un análisis objetivo, ni mucho menos honesto, del libro El enigma del anticuario. No alude de manera específica a las historias; no se detiene a valorar la psicología de los personajes; no emite un solo juicio intelectualmente defendible. Pero eso no es todo. Lo más terrible es que el mismo Carvajal deja entrever que no ha leído ningún otro libro de Acosta, pues en su artículo declara que la única referencia que tenía de Acosta eran los elogios que le rodean. Pero el desconocimiento absoluto de la obra de Acosta no le impide emprenderla contra el escritor con generalizaciones injustas e infundadas.

Todo el que se haya aventurado a una lectura desapasionada de los libros de José Acosta, ha de concluir que se trata de un autor con una imaginación privilegiada. Por solo aludir a unos pocos ejemplos, en el libro de cuentos Los derrotados huyen a París, Acosta da muestras de una maestría literaria y lingüística admirable. En su novela La multitud traza un universo de cuestionamientos espirituales y filosóficos de una profundidad exquisita. Y ni hablar de su poesía, género en el que ha publicado varios libros de una riqueza lírica incuestionable. Ni siquiera es necesario esgrimir los premios nacionales e internacionales (que son muchos) de que ha sido merecedor el escritor dominicano para entender que estamos ante una literatura de una solidez evidente y un escritor de alto vuelo.

En suma, en el artículo de José Carvajal no hay análisis, ni juicios literarios sólidos, ni rigor intelectual. Se trata, no hay duda, de una crítica hueca, peregrina, ligera, infundada y despoblada.

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Osiris Vallejo. Nació en la República Dominicana y reside en Estados Unidos desde 1990. Ha publicado los libros Saint Domingue, 2044, poemario con el que obtuvo el premio Letras de Ultramar, que otorga el Ministerio de Estado de Cultura (2005) a través del Comisionado Dominicano de Cultura en los Estados Unidos, y Cicatriz, una colección de cuentos fantásticos. Ha recibido varios premios literarios por trabajos de ficción, entre ellos el segundo lugar en el concurso internacional de cuentos Casa de Teatro, 2003. Tiene una licenciatura en Ciencias Sociales de City College of New York y una Maestría en Literatura Hispánica en North Carolina State University. Artículos y textos literarios suyos suelen aparecer en periódicos dominicanos y extranjeros.
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martes, 31 de enero de 2012

ENTRE CEJA Y CEJA

LABORATORIOS DE ESCRITORES DOMINICANOS
Por José Carvajal

No dudo de la buena voluntad de los dirigentes de talleres literarios auspiciados por el gobierno. De hecho, he visto con mucho entusiasmo esta iniciativa y aplaudo la dedicación de los "talleristas" y a quienes comparten cada semana sus conocimientos con los que para algunos son parte del futuro de la literatura dominicana.

Sin embargo, no creo en laboratorios de escritores. La literatura, la escritura creativa como la llaman en Estados Unidos, es un asunto de vocación, de empeño, de terquedad, y a veces hasta una obsesión o una enfermedad, si se quiere, que comienza con una relación casi adictiva a la lectura.

De modo que los recursos de los gobiernos deberían estar dirigidos a la formación de buenos profesores y alumnos de literatura en las escuelas, y de los últimos es posible que salgan los narradores y los poetas que los “consagrados” ven como relevo generacional en ese oficio tan personal y solitario que es el proceso de creación literaria.

Detrás de una iniciativa como la del llamado Sistema Nacional de Talleres Literarios está la tradición de círculos de estudios de un partido de bases teóricas que en la práctica ha demostrado ser todo lo contrario en materia cultural; de un gobierno cuyos funcionarios de Cultura viven pisoteando todo lo que no responde a sus mezquinos intereses personales, e incluso bloqueando el desarrollo de jóvenes a los que no les interesa el espectáculo de aplausos y reconocimientos inmerecidos y que tienen sobrada capacidad para hacer lucir bien a los nuestros tanto dentro como fuera del país.

Y es que los funcionarios de Cultura no ven más allá de lo que les permite su olfato de ganancias personales, traducidas no sólo a dineros mal habidos, en algunos casos, sino también en viajes trasatlánticos, visitas a lugares que no representan ningún beneficio para el país; giras con las que pretenden hacerles creer a sus amigos virtuales que son figuras importantes porque los invitan a ferias, a encuentros, o porque son incluidos en antologías preparadas por extranjeros que por desconocer la cosa nuestra terminan manipulados a la hora de decidir quién debe aparecer en una publicación de alcance internacional, que en muchos casos son igualmente mediocres.

¿Para qué talleres literarios? Si ni siquiera atienden bien a jóvenes escritores con vocación genuina y dedicados a este oficio de marras que siempre será visto como el pasatiempo de una clase ociosa que no contribuye en nada a los sectores industriales ni a la sociedad.

En el Ministerio de Cultura, como en cualquier otra dependencia del gobierno, hay fugas de recursos, manipulación, amenazas sutiles, sobornos, ventas de plazas de trabajo, boicoteo y todo lo que se quiera pensar; porque allí también los que llegan a funcionarios por prestigio fabricado o por vínculos extraños con el poder, terminan siendo parte de lo que ellos en algún momento criticaron desde la oposición.

Además, si el gobierno dominicano no es capaz de desarrollar con profesionalismo una Feria del Libro o una Editora Nacional, primero por falta de experiencia de cómo funciona realmente el mundo editorial, y segundo porque no le interesa; si no atiende a los escritores como debe ser, si no los respeta sin tomar en cuenta el partidismo, si no los deja trabajar sin querer manipular o condicionar los recursos que pudieran beneficiarlos, ¿para qué entonces sirve el Sistema Nacional de Talleres Literarios?

Mi recomendación es que se elabore un plan urgente para acabar con la mediocridad que reina en las clases de literatura que se imparten en las escuelas del país, donde los estudiantes no tienen acceso a recursos que despierten su interés en la lectura primero de los clásicos, y luego en una literatura contemporánea que valga la pena y no en obras de cuestionable calidad, escritas por dominicanos que han tomado por asalto la cultura nacional y que amparados en el poder terminan lucrándose con las ventas forzadas de sus libros que imponen al sistema de educación.
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sábado, 8 de octubre de 2011

Gallinero del libro dominicano en Nueva York

Por José Carvajal
Periodista y escritor

No hay nada más vergonzoso que la cultura administrada desde el oficialismo. Vergonzoso porque para gozar del beneficio de esa administración los intelectuales infelices tienen que doblegarse; deben convertirse primero en corderitos de líderes populistas que en la mayoría de los casos no generan ni siquiera un pensamiento consecuente con la errada política que practican.

Sin embargo, los únicos culpables de que la cultura caiga en manos del oficialismo son esos intelectuales desesperados por lograr con las relaciones sociales esa fama que nunca alcanzarán con las obras malogradas que acumulan en su historial de vida.

En ese panorama cae sin miedo a equivocarme la Feria del Libro de Nueva York, organizada por el Comisionado Dominicano de Cultura, y dedicada este año al ex jefe de esa dependencia del gobierno, Franklin Gutiérrez, que a lo próximo que aspira, sin lugar a dudas, es ganar el Premio Nacional de Literatura.

No pongo en tela de juicio la trayectoria académica del homenajeado, ni el aporte que haya hecho a la literatura dominicana, pues todo activista, por más malo que parezca, algo aporta a su alrededor, aunque sea una sarta de mediocridad intelectual en una obra cargada de imprecisiones y falta de vuelo creativo, como la de Franklin Gutiérrez.

Pero los trabajadores de la cultura que se sirven del oficialismo pierden todo derecho de cuestionamiento, y a veces carecen de una amplitud del sentido común que no los deja darse cuenta cuándo sus acciones rayan en lo ridículo. Porque ridícula fue la Feria del Libro de Nueva York dedicada a Jorge Piña, y ridícula es también ésta (del 7 al 9 de octubre) dedicada a Franklin Gutiérrez.

El año pasado la Feria se utilizó como una plataforma política para acercar más a Piña al oficialismo, y este año sería quizá la última oportunidad del actual gobierno dominicano para agradecer, mediante un homenaje ridículo, el aporte de Franklin Gutiérrez a la creación del mismo Comisionado Dominicano de Cultura.

Por supuesto, ¿qué más se puede esperar de la mediocridad? Sería como pedirle peras al olmo; y las peras no se verían bien en ese magnánimo gallinero del libro dominicano que se celebra en Washington Heights.
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miércoles, 6 de julio de 2011

Albert Camus: filosofía y escritura

Por DIÓGENES CÉSPEDES

En estas mismas páginas de AREÍTO, poco ha, hube de referirme, al estudiar la influencia del existencialismo en la literatura y la cultura dominicanas, a la personalidad de Albert Camus, cuya filosofía del absurdo es dialécticamente inseparable de su sistema de escritura, aunque lo inverso no sea cierto, pues entonces la obra literaria se confundiría con una ideología –la del discurso filosófico del absurdo-. Semejante identidad anularía el valor de los textos de ficción del gran escritor y pensador francés.

Salvo que no me dirija a especialistas sobre estudios existencialistas, y con mucha mayor razón si escribo para un público como el de la prensa, recurro casi siempre a un resumen bien hecho para una revista literaria como lo fue Cuadernos Dominicanos de Cultura, a Segundo Serrano Poncela, un intelectual español exiliado en nuestro país y que luego emigró a Venezuela.

La síntesis de Serrano Poncela se reduce a esto: «En Albert Camus la concepción existencialista de la vida adopta una posición radicalmente extrema.» (Revista citada, n.° 45/46, de 1947, p. 557) ¿En qué consiste tal posición y en qué se diferencia de los demás discursos filosóficos existencialistas: Husserl, Heidegger, Sartre…? Los de estos creen en el auto engaño; Camus no.

Las tesis de Camus sobre este tema están contenidas en su libro “El mito de Sísifo” (publicado en Gallimard en noviembre de 1942), y curiosamente en julio del mismo año vio la luz en la misma editora su novela fundamental “El extranjero”, cuya simbología extrema tiene sus raíces en “El castillo” y “La metamorfosis” de Kafka, mientras que el texto teórico las tiene de León Chetov, Kirilov, Nietzsche y otros filósofos que trabajaron la teoría del absurdo y el supuesto “destino” del ser humano.

Serrano Poncela la abrevia así: «La existencia no sólo es gratuita e injustificable, va más allá: carece de sentido, es absurda e ininteligible. Su constante razón de ser convierte al vivir diario en una despersonalizada aventura cuyos accidentes, siempre ajenos en última instancia al individuo afectado por ellos, parecen estar destinados a justificar la falta de sentido, en general, del Universo.» (Ibíd.)

Apunta Serrano Poncela que «de esta sucesión de arbitrariedades, las que por otra parte corresponden lógicamente al total absurdo alógico que nos contorna, se desprende una atmósfera de lucidez acompañada de un ‘tedium vitae’ apacible y somnoliento, en virtud del cual, admitida la falta de importancia y finalidad del existir, el individuo no debe sentirse desdichado. La desdicha es la consecuencia de una imposibilidad originada por el alejamiento entre una finalidad y los medios para alcanzarla. » (Ibíd.)

La «sucesión de arbitrariedades” son los hechos históricos que no podemos controlar debido a que, individualmente”, según lo plantea Camus, el ser humano “sólo interviene –y eso en cierta medida- en los fenómenos interiores de su reducido perímetro físico; todas sus intervenciones exteriores se rigen por la ley de probabilidades del azar. Fuera de esta acotación fronteriza, un mundo ajeno se extiende en frías y silenciosas ondas hasta el infinito. El hombre va y viene, por él, como ‘un extranjero’. Todos los sistemas filosóficos han tratado de falsear esta verdad elemental y de aquí su temporalidad y su fracaso.» (pp. 557-58)

¿Por qué el ser humano solamente puede actuar y controlar la finalidad de sus acciones en el reducido círculo de su contexto, e incluso no siempre? Porque en la vida social se enfrenta al poder histórico de los sistemas sociales y en el mundo de la trascendencia al poder de lo sagrado que él tampoco controla. Es decir, que se enfrenta «con fuerzas poderosas e ilógicas del universo”. En otro libro, “El hombre rebelde” (publicado en 1951), Camus dirá que ante estas fuerzas poderosas e ilógicas del universo, al sujeto solamente le queda un camino, el de la transformación, o sea la revolución, pero estimo que esa revolución triunfante, y muchas han triunfado, conduce a instaurar un orden nuevo con fines viejos: el mantenimiento del nuevo poder y el surgimiento de una nueva casta de jefes que se abrogarán el papel de “ejecutores de las ilusiones” de todos los sujetos de la nueva sociedad.

Ante el orden viejo o un orden nuevo, ¿cuál es la finalidad del ser humano? Serrano Poncela lo sintetiza así: «En el mundo de Albert Camus el vivir equivale a una continua sorpresa para cuya recepción el hombre se halla siempre impreparado, debido a su propensión a auto engañarse. El auto engaño es producto de dos actitudes puramente imaginativas y racionales que nada tienen que ver con la existencia en sí: el egoísmo y el afán de inmortalidad como derivado sublimado de la actitud egoísta.» (p. 557)

Puesto que este ser humano que puebla el planeta Tierra posee la propensión a auto engañarse, porque cree que después de esta vida le espera un paraíso prometido por las religiones, edén donde vivirá eternamente feliz, es difícil que se auto desengañe, porque tal actitud es fruto de “dos actitudes puramente imaginativas y racionales”, y a través de lo racional el ser humano cree que posee la verdad y se niega, en virtud de que se cree merecedor de un destino superior, a contemplar la posibilidad de que su finalidad, una vez fallecido, sea la misma que la de un caballo, una vaca o un burro muerto en la sabana por un rayo. Solo la posesión del lenguaje le hace creer al ser humano que él es superior a los demás animales que no hablan.

Ante este auto engaño, Camus plantea cómo puede el ser humano librarse de la desdicha de sufrir al no poder alcanzar la finalidades que se ha propuesto en la vida: «La única filosofía apta para resignar al ser humano con su suerte es la que, evitando todo intento de conciliación entre antagónicos, le hace inteligible la percepción de una aparente ininteligibilidad: la filosofía del Absurdo.» (p. 558)

Concluye Camus, poéticamente parafraseado por Serrano Poncela: «…el reconocimiento del Absurdo suprime la desdicha. Sólo el que espera con arreglo a determinadas previsiones la aparición de un acontecer que, por otra parte, sobreviene ajeno a ellas, puede ser desdichado.» (Ibíd.) De aquí, las angustias existenciales en que vive sumida la humanidad, en espera siempre de unos acontecimientos programados de acuerdo la imaginación y la razón, donde no cabe ni un hilito de duda cartesiana.

Pero no existe un solo acontecimiento que sobrevenga conforme a lo planeado por los seres humanos. Eso contradice el principio de la arbitrariedad radical de la historia y del lenguaje. Semejante acontecer contradice la dialéctica de la lucha, las estrategias y las apuestas de “las poderosas fuerzas ilógicas del universo”. Solo las pequeñas acciones cotidianas del ámbito íntimo del ser humano pueden ser llevadas a cabo conforme a lo planeado, y muchas veces ni siquiera es así, pues programamos ir al trabajo, al supermercado, visitar un familiar o amigo, ir a una fiesta, a un paseo, a una excursión, a un restaurante, al cine, y de buenas a primeras se presenta un imprevisto que nos obliga a posponer una de estas actividades: una enfermedad, un olvido, la muerte de un familiar o una amistad o cualquier otro hecho radicalmente arbitrario, propio de la historia humana o personal.
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lunes, 13 de junio de 2011

Borges se agranda después de Borges

En el 25º aniversario de su muerte, la obra del escritor mantiene su plena vigencia - Un seminario y una batería de novedades literarias celebran su perenne influencia.

ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS

La muerte en Ginebra, hace ahora 25 años, del escritor argentino Jorge Luis Borges despojó a la literatura hispanoamericana probablemente de su más célebre icono. Su popularidad y ascendente contaban entonces con pocos rivales. Curiosamente, el tiempo ha jugado en su favor. Y hoy, cuando se reedita en España buena parte de sus libros, su obra sigue siendo un faro que ilumina a las nuevas generaciones. Su manera de escribir, tanto como su manera de leer, su audacia a la hora de borrar las fronteras entre los géneros, de hacer poemas-ensayos, cuentos-poemas o ensayos-cuentos, en definitiva de pasar por alto la dicotomía ficción-no ficción, le convirtieron en un profeta del devenir de la literatura moderna.

Borges murió el 14 de junio de 1986, a los 86 años. No fue una casualidad ir a Ginebra para morir, una ciudad con la que tenía lazos de la infancia. Borges no quiso volver a Buenos Aires ante el temor de que su agonía se convirtiera en un espectáculo nacional. La idea le aterró de tal manera que cuando supo que estaba enfermo de cáncer, durante una gira por Italia, le pidió por favor a su mujer, María Kodama, que no dijera nada y que volaran a la ciudad suiza. Ya allí le comunicó su intención de quedarse hasta el final. Sin embargo, su recta final no fue la de hombre resignado.

Durante los meses que pasó esperando a la muerte se dedicó a estudiar árabe. Así ha recordado aquellos días su viuda durante un homenaje al escritor celebrado en la Casa de América de Madrid. También participaron, entre otros, los escritores Ricardo Piglia y Alberto Manguel, el poeta Luis García Montero, el biógrafo de Borges Marcos Ricardo Barnatán y el crítico Ignacio Echevarría.

Borges fue un escritor enormemente mediático, probablemente uno de los primeros en convertirse en una celebridad literaria, pero su fama nunca se correspondió en número de lectores. "Esa era una sensación que él ya tenía y que por desgracia quedó corroborada después de su muerte", afirma Kodama. Entre las estrategias comerciales para ganar lectores de Borges está la compra hace un año por parte de Random House Mondadori de los derechos de los 54 libros de su obra. Siempre editado en España por Emecé y Alianza, Borges pasaba así, en bloque, a otras manos después de una negociación capitaneada por Andy Wylie El Chacal, su agente. "Tenemos también los derechos digitales, y eso en Borges será muy importante", señala un directivo de Random House que niega que Borges no se lea: "Se vende mucho, sobre todo dos o tres obras suyas".

Mientras en Argentina se ha optado por lanzar las obras completas y la edición de bolsillo, en España, de momento, se han editado los cuentos completos y la poesía completa (ambas en Lumen) y, en Debolsillo, Historia universal de la infamia, Ficciones, El Aleph, El libro de arena, Historia de la eternidad y, en un solo volumen, Inquisiciones y Otras inquisiciones. En otoño, se sumarán Miscelánea, y en un estuche de tres volúmenes Textos recobrados.

Paralelamente, otras editoriales se han sumado a esta ola de reediciones a su manera. Nórdica con Kafka Borges, una edición ilustrada tipográficamente que incluye varios relatos de Borges para los que Kodama dio los derechos o, en Alfaguara, Cuentos memorables según Jorge Luis Borges, una antología inspirada en una entrevista del escritor.

Pero la voz de Borges va más allá del propio Borges. Escritor de escritores, solo entre las novedades de los últimos tiempos se encuentra Help a él (Periférica), esa precuela de El Aleph del recientemente fallecido Roberto Fogwill, escritor que podría presentarse como la Némesis del propio Borges, o El hacedor de Borges. Remake, de Agustín Fernández Mallo (Alfaguara). Para el líder de la llamada generación nocilla, Borges es "el grado cero de la literatura". "En él se concentra toda la literatura anterior, lanzando una nueva literatura que llega a nuestros días. Tiene vida. Por su carácter poliédrico, sugerente. Puede ser estudiado desde las matemáticas, la astrología, la semiótica. Leí El hacedor con 18 años y me abrió un mundo desconocido".

"Fue muy útil para nosotros el modo en que se resistió al estereotipo sobre qué tipo de escritor era",
afirma Ricardo Piglia. "Era muy latinoamericano y muy poco latinoamericano a la vez. ¿Borges cuentista, Borges poeta, Borges lector? Es lo mismo, aunque lo dividamos para entendernos. Avanzó en algo que mezcla ficción y autobiografía, eso que ahora se encuentra en Magris o Sebald o en muchos otros y que él lo hizo ya en los años cuarenta". Es lo que Alberto Manguel denomina AdB y DbB. "Existe la Literatura Antes de Borges y la Literatura Después de Borges. Borges creó su obra a medida que la iba leyendo e iba leyendo a medida que creaba su obra. Dio el poder al lector, el poder de decir qué es lo que estamos leyendo".

Kodama y el inesperado estudiante de árabe

Se sabe poco de la intimidad de Borges, y, menos aún, de la de sus días finales. La viuda, María Kodama, aprovechó estos días su presencia en Casa América para desvelar a una legión de fieles lectores borgianos algunos detalles poco conocidos de la coda vital del que fue su marido. "Para Borges la intimidad era sagrada, él se autodenominaba como un caballero del siglo XIX. Y fue ese pudor lo que le llevó a querer morir en Ginebra. No quería ver su agonía empapelando su ciudad [Buenos Aires]", relató Kodama.

Como prueba de su insaciable y legendario apetito intelectual, Kodama recordó que el escritor "pasó sus últimos días estudiando árabe". "Él quería que continuáramos nuestros estudios del japonés, pero no encontré ningún profesor a domicilio. Buscando al japonés vi el anuncio de un egipcio de Alejandría que enseñaba árabe. A Borges le animó la idea. Le llamé sin más, sin reparar en que eran las once de la noche, que en Suiza es como las cuatro de la madrugada en el resto del mundo, y le di todo tipo de explicaciones porque no podía tener un no por respuesta. Yo estaba desesperada. Le cité el fin de semana en el hotel. Cuando le abrí la puerta y vio a Borges se puso a llorar. '¿Pero por qué no me lo dijo?', me preguntó entre sollozos. 'He leído toda la obra de Borges en egipcio'. Yo no le dije nada porque quería que fuera el destino el que decidiera, no quería decirle que las clases eran para Borges, prefería que pensara que yo era solo una señora loca. Aquel profesor le dedicó horas bellísimas en los últimos días de Borges, dibujando en su mano las preciosas letras del alfabeto árabe. Bebíamos té, hablábamos. Lo pasamos divino".

Borges murió un 14 de junio de hace 25 años. Y ahora sabemos que entre todos los saberes que se extinguieron con él se contaba también un incipiente conocimiento de árabe.

Borges a fondo: Enlace a El País

Madrid - 11/06/2011
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sábado, 30 de abril de 2011

Sábato: dejó la ciencia por las letras y las letras por el humanismo

Por Vladimir Hernández

A pocos meses de cumplir 100 años de edad, murió este sábado el escritor argentino Ernesto Sábato, autor de uno de los libros más leídos en América Latina, El Túnel.

Sábato era considerado uno de los literatos más importantes de Argentina y ha sido premiado por sus obras en reiteradas ocasiones en numerosos países del mundo.

El escritor además presidió la comisión que por primera vez investigó y preparó el primer informe sobre los crímenes de lesa humanidad ocurridos durante el último gobierno militar (1976-1983).

Este domingo, su hijo, Mario, tenía previsto dar una charla en la Feria del Libro de Buenos Aires en el marco de lo que sería una serie de festejos para recordar su vida en su centenario.

Pero una bronquitis severa le impidió alcanzar sus 100 años, que hubiera cumplido este próximo 24 de junio.

La obra

Sábato, en los años 30, era una personaje con un pie en la militancia comunista y otro en la ciencia.

"El proviene de la izquierda tradicional con la que rompe al verse desencantado", señaló el secretario de Cultura de Argentina, Jorge Cosía.

Temiendo persecución por parte del gobierno de Josef Stalin, al deslindarse y cuestionar el del comunista, Sábato rechaza un viaje a Moscú y se aboca de lleno en Buenos Aires a la ciencia, hasta que obtiene un doctorado en Física en 1938.

Fue justamente la ciencia la que inspiró su primer libro. Y no por su creencia en este campo sino por las contradicciones que encontró en la exactitud y los números.

Lo que Sábato definió como una "crisis existencial", fue lo que generó su primer libro, en 1945, Uno y el Universo, a pocos años después de abandonar la ciencia y dedicarse por entero a las humanidades.

Esta publicación ofrece una serie de reflexiones filosóficas en donde el escritor cuestiona la supuesta neutralidad moral de la ciencia.

Pero su trabajo más difundido llegó pocos años después. El Túnel, fue una novela que se llena del existencialismo del momento cuyo tema central es el asesinato y de cómo el amor se puede convertir en odio.

Esta obra le valió los elogios de grandes filósofos como el francés Albert Camus, y llegó a ser lectura obligatoria en centros académicos en todo el mundo, al ser traducida en varios idiomas.

De hecho, con motivo de los 100 años del escritor, en el Reino Unido se reeditará El Túnel, como homenaje.

Otro de sus escritos fue Sobre Héroes y Tumbas, una novela histórica que se publicó en 1961 y reconocida como una de las mejores en su género.

Este libro fue complementado con Abaddón, el Exterminador, en 1974, donde Sábato aparece de manera autobiográfica y surgen de nuevo personajes de su novela histórica.

Por su trayectoria, en 1984 fue galardonado con el máximo honor de la literatura hispana, el Premio Cervantes, con el que se convirtió en el segundo argentino en obtener esta mención, luego de Jorge Luis Borges.

"Su obra debe ser valorizada como un intento de visión del hombre esperanzado pero dentro de espacios de amargura", dijo a medios locales el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González.

Libros, novelas y ensayos

 Uno y el universo (1945)
 El Túnel (1948)
 El otro rostro del peronismo (1956)
 Sobre héroes y tumbas (1961)
 Tango, discusión y clave (1963)
 Abaddón, el exterminador (1974)
 Nunca más, informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (1984)
 España, en los diarios de mi vejez (2004)

El investigador

El año 1984 también tendría particular relevancia para Sábato. Fue el segundo período de 12 meses en el que estuvo al frente de la Comisión Nacional contra la Desaparición de Personas (Conadep), que investigó por primera vez las violaciones a los derechos humanos durante el último gobierno militar.

El reporte se llamó Nunca Más y recogió decenas de testimonios de los horrores de las cámaras de torturas y muerte del llamado Proceso de Reorganización Nacional que llevó a cabo la junta militar desde que llegó al poder en 1976.

El prólogo fue escrito por Sábato y en él habla de la violencia de la dictadura y de los grupos insurgentes, lo que le valió cierta crítica porque de alguna forma se interpretó que repetía el argumento del sector militar sobre la dualidad de responsabilidades que justificó la represión desatada.

"Para valorar a Sábato no sólo se puede hablar de sus obras, sino de su reunión con el gobierno militar", señaló González.

"Su vida tuvo polémica y eso hay que recordarlo. Ahora se coloca frente a la inclemencia de la historia": Horacio González, director de la Biblioteca Nacional

En 1976, el escritor junto a otros intelectuales argentinos se reunió con el gobernante de facto Jorge Videla, quien acababa de asumir el poder.

"Hablamos de cultura en general, de temas espirituales, históricos y vinculados a los medios masivos de comunicación", señaló entonces el literato, tras el encuentro.

La cita le generó críticas por un sector de la sociedad, porque ocurrió en un momento de gran represión contra militantes de izquierda en el país. De hecho, con motivo del centenario de Sábato, algunas publicaciones locales preparaban reportajes recordando el controvertido episodio.

"Su vida tuvo polémica y eso hay que recordarlo. Ahora se coloca frente a la inclemencia de la historia", señaló González.

Sin embargo, Graciela Fernández Meijide, activista de los derechos humanos y quien trabajó con Sábato en la Conadep, terció que "en ese entonces muchos pensaron que el gobierno militar restablecería el orden tras el golpe de Estado. Y muchos cambiaron de opinión después".

Y agregó que en su trabajo en la Conadep "Sábato quería que las cosas se hicieran bien".

El final

Hace pocos días, BBC Mundo estableció contacto con la familia Sábato para intentar pactar una conversación con el escritor con motivo de su centenario.

Con cordialidad la solicitud fue denegada. El argumento era que, al tener tan avanzada edad, sus allegados preferían que se recordase a Sábato por la lucidez de sus ideas y no por la degeneración de su estado físico.
Poco se sospechaba de su delicada salud.

Ahora en Argentina, los actos previstos para celebrar un siglo de existencia probablemente se tornarán en un período de recuerdo para uno de los grandes escritores de América Latina.

BBC Mundo, Buenos Aires
Sábado, 30 de abril de 2011
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sábado, 31 de octubre de 2009

Marcallé Abreu y la "horrible ciudad"

© Ventana – Listín Diario

Los personajes del autor escapan a los precedentes de la literatura nacional

No verán mis ojos esta horrible ciudad es el título de la más reciente novela de Roberto Marcallé Abreu, la cual circula en las principales librerías del país desde el pasado 25 de octubre. La obra, según el autor, "es una disección implacable de la descomposición que en todos los órdenes evidencia y agobia a la sociedad dominicana".

Sus personajes escapan a los precedentes de la literatura nacional, lo mismo que la generalidad de sus situaciones y circunstancias. El escritor la define como una vívida descripción del uso perverso del poder, del abuso contra la gente y de la desintegración social. Las 751 páginas del libro muestran un esfuerzo por ahondar en las razones por las cuales el pueblo dominicano parece encaminarse a su propia disolución, vista con indiferencia por muchos de los actores llamados a mantener una actitud de rechazo o confrontación ante el problema.

Marcallé Abreu resalta que, a pesar de todas las situaciones, realidades y personajes que se ventilan en este trabajo, los capítulos se corresponden con una larga y hasta amarga meditación. "Todos ellos integran el libro desde un ángulo literario e intelectual, pero muy humano", explica.

¿Provocación?

Al presentar el libro, el narrador dijo que el trabajo literario también servirá como provocación hacia la ruptura del círculo vicioso en que se ha encontrado inmerso el país desde su nacimiento, y la persistencia de los males y los personajes que representan el estancamiento, el abuso, la pobreza, el crimen, el sufrimiento y la degradación nacional.

"También posee las variables desencadenantes que hacen peligrar y ponen en entredicho una situación intolerable, cruel e insólita que se ha extendido por decenas de años contra las personas y que, en algunos ámbitos, se ha visto como normal, natural", resalta el crítico escritor.

No verán mis ojos esta horrible ciudad, asegura Roberto Marcallé Abreu, es la continuación de las situaciones y conflictos planteados en las Contrariedades y tribulaciones en la mezquina existencia del señor Manfredo Pemberton, pese a que ambas novelas poseen un carácter independiente.

La obra está disponible en las librerías de Santo Domingo y en breve en Santiago, La Romana, San Pedro de Macorís, San Francisco y otras ciudades.

Del autor y sus obras

Roberto Marcallé Abreu es narrador y periodista. En 1979 recibió el Premio Nacional de Novela por la obra Cinco bailadores sobre la tumba caliente del licenciado. Para 199 le fue otorgado el Premio Anual de Novela, por la publicación de Las siempre insólitas cartas del destino.

Otras obras de su autoría son Las dos muertes de José Inirio (cuentos, 1972); El minúsculo infierno del señor Lukas (cuentos, 1973); Sábado de sol después de las lluvias (cuentos, 1976); Espera de penumbras en el viejo bar (novela, 1990); Ya no están estos tiempos para trágicos finales de historias de amor (cuentos, 1982); Alternativa para una existencia gris (cuentos, 1988) , Sobre aves negras, cortes de media luna y lágrimas de sangre (novela, 2003), entre otras.




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