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domingo, 18 de agosto de 2013

LA OPINIÓN DE MELVIN

EL PRIMER AÑO DE DANILO MEDINA
Por Melvin Mañón


La medida exacta y precisa del primer año de gestión de Danilo Medina la ha dado Leonel Fernández en unas declaraciones en Nueva York, la ciudad donde parece irse de la lengua al decir: estoy orgulloso del primer año de gestión de Danilo Medina y etc. etc. etc. (recuerden cuando dijo como el PLD ganaría las elecciones que no ganó pero se impuso).

El tipo no dice que le parece bien, que la evidencia, los indicadores, que esto y que aquello. No, él habla del alumno, del hijo, del subordinado, como cuando uno de nosotros dice: estoy orgulloso de mi hija, de mi empleado, de mis alumnos. Y no se crean que es casual. No lo es.

Leonel tiene motivos sobrados para estar orgulloso de ese primer año de gestión. Para empezar él no está preso, no está en tribunales y ni siquiera pudieron prosperar los casos abiertos por Guillermo Moreno. Si yo estuviera en el lugar de Leonel, quizás no hubiera dicho exactamente lo mismo pero igual me sentiría muy bien.

Para juzgar y evaluar la gestión de Danilo Medina tras su primer año no hacen falta economistas ni Banco Mundial. No hacen falta sociólogos ni PNUD ni Amnistía Internacional, ni Greenpeace, ni ninguna de esas organizaciones internacionales. Leonel ha dado la medida de todos los juicios y de todas las evaluaciones.

Todo el trabajo de Nuria Piera durante años, todas las denuncias de Andrés L. Mateo, todos los reportajes de Alicia Ortega, todas las publicaciones de La Lupa, todas las entrevistas de Huchi y Juan Bolívar Díaz así como el humor crítico de Marino Zapete quedan zanjados con esas declaraciones de Leonel Fernández. Otras voces de mérito no me vienen ahora a la memoria por lo cual pido excusas y muchas, pero con las mencionadas se ilustra el punto.

Leonel tiene todas las razones del mundo para estar orgulloso del primer año de gestión de Danilo, porque entre las perlas que nos ha brindado en ese año están la de aquel día que calificó la lucha contra la corrupción de tiradera de piedras al pasado y recientemente cuando al cuestionarse la integridad de Vincho Castillo como funcionario, entre risas y burlas trivializó diciendo que la gente quería ver sangre.

Además de las perlas, Danilo Medina nos ha dado otras joyas: un procurador que no ha decidido investigar el primer acto de corrupción denunciado pero que fue capaz de declarar que perseguiría a las prostitutas y una fiscal de distrito que afirmó sin inmutarse que la legislación nuestra no podía tipificar como delito las acciones imputadas a Leonel Fernández y no negadas ni siquiera por ella misma. Estas decisiones a pesar de la propia promesa de Danilo Medina de investigar y sancionar la corrupción incluso si la denuncia procedía del rumor público.

¿Para qué vamos a perder el tiempo sacando el balance al primer año de una gestión cuando ya Leonel lo hizo por todos nosotros?

Pero hay dos observaciones ineludibles.

El que crea que Danilo Medina escapa al juicio de la historia brincando charcos o construyendo escuelas está equivocado. Esta sociedad quiere justicia, quiere seguridad y quiere decencia. Para eso no necesitamos escuelas sino maestros y no podemos tener esos maestros mientras el poder y las élites no den el ejemplo y nadie puede dar el ejemplo sin atender a las denuncias y empezando en primer lugar por las que existen contra Leonel Fernández.

Se puede dar clases durante años en escuelas malas y bajo una mata de mango como en la India. Naturalmente es mejor que haya escuelas buenas, limpias, y sin un prostíbulo al frente. Con maestros buenos, motivados e inspirados se logra un mejor país con o sin planteles nuevos.

El señor Medina ha creído -y no importa si por oportunista o de buena fe- que asumiendo el papel de abanderado de la educación podrá excusar ante la historia el de desertor de la justicia, el orden y la paz social. Está equivocado y los hechos no tardarán en demostrárselo.

El pueblo quiere justicia, pero Danilo Medina ofrece impunidad. El pueblo quiere empleo y salario decente, pero Danilo Medina lo grava con más impuestos que arruinan las empresas y aumentan el desempleo. La gente quiere seguridad ciudadana y jurídica pero Danilo Medina no puede poner orden porque, sin empezar por arriba nadie de abajo se va a creer lo de la austeridad y el respeto. Danilo Medina, a tono con el historial del partido a que pertenece es un fraude bien envuelto en celofán, bien presentado en vitrina y vendido en tiendas, pero fraude al fin y al cabo.

Cuando él quiera, decida o se atreva a poner orden, traer seguridad, dignificar las instituciones, mejorar la educación, enderezar los entuertos con la salud y con todo lo demás, él sabe bien por donde tiene que empezar.

Lo que sucede es que él y Leonel saben bien que el fraude fiscal por el que Leonel tarde o temprano será juzgado fue incurrido para hacer a Danilo Medina presidente. Justamente por eso, un año después, Leonel Fernández, habiendo escapado por ahora de la justicia puede decir: estoy orgulloso del primer año de la gestión de Danilo Medina.
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viernes, 9 de agosto de 2013

ENTRE USTED Y YO

LOS ERUCTOS DIFERENCIAN A DANILO DE LEONEL
Por Rafael Calderón


NEW YORK. Si fueran aves rapaces, lo que de ellos se diría es que son de la misma nidada.

Si fueran roedores depredadores diríamos que son de la misma camada y que durante decenas de años se han cebado en la misma cueva, hartándose de exactamente lo mismo y desplazándose por los mismos vericuetos.

No podemos decir que Danilo Medina y Leonel Fernández son aves o roedores, pero con toda propiedad se puede afirmar que son políticos hechos el uno para el otro, que crecieron juntos y que en pareja desarrollaron una rapacidad y capacidad depredadora que les da pingües beneficios hasta el día de hoy en su eficiente e incansable rapiña del estado.

En esencia, Danilo y Leonel son la misma cosa. Si Usted le pregunta a un peledeísta de los viejos le dirá sin titubeos que Danilo hizo a Leonel, porque el hoy titular de la presidencia dominicana fue quien se encargó de llevar de la mano por todo el país a Fernández para presentarlo a los dirigentes provinciales del PLD, y ahora éste hizo presidente a Medina.

Lo cierto es que sin los sudores de Danilo en los años 90 del pasado siglo Leonel no le apagaba los “silibines” a Euclides Gutiérrez y que sin Leonel metiendo las manos, y todo el cuerpo, en las arcas del Estado Danilo no estuviera dándose su hartazgo como presidente.

Danilo chupa la sangre del pueblo dominicano con igual o mayor sed que la exhibida por Leonel; los aumentos del Itebis y los combustibles avalan lo dicho. En realidad la única diferencia, hasta ahora, es que en la presidencia Leonel eructaba sin ningún cuidado los gases de sus atracones a boca abierta y de manera sonora directo a la cara del pueblo -viajando y gastando con la opulencia de gran capo-, mientras Danilo todavía eructa inclinando un poco la cabeza y llevando el dorso de la mano a la boca para disimular el sonido y controlar la pestilencia, y va por ahí comprando simulación de humildad y humanidad con instantáneas de brinquitos y besitos de piquitos.

A Danilo le ha dado magnífico resultado la forma como lleva el desarrollo de la trama contra el pueblo. Sólo hay que ver que su presidencia transcurre con una tranquilidad que espanta, aunque aplica el mismo método que le generaba protestas y huelgas a Leonel. A nadie parece molestarle el aumento semanal de los combustibles, el despiadado Itebis, el crecimiento de la nómina pública o que pusiera a dirigir la educación del país y a administrar el 4% del PIB a un personaje con acusaciones públicas de corrupción tras su paso por la Dirección de Migración.

Pero hay que hacer la salvedad de que el mérito no corresponde exclusivamente a Danilo, pues su carnal inseparable encajó la estrategia de atraer y lidiar él con la malquerencia y el rechazo natural del pueblo al grupo más exitoso y despiadado en el saqueo del erario dominicano.

El tigueraje y las artimañas del PLD alguien se encargará de evidenciarlos en algún momento. Pero vaya sabiendo que a lo interno de esa corporación política todos entendieron como muy bueno y saludable para sus aviesos propósitos que en cualquier lugar del mundo donde viven dominicanos éstos salieran a las calles a cantar pacíficamente: “Leonel, ladrón, ladrón…” en lugar de oponerse con vigor al aumento y ampliación del Itebis para cubrir el déficit provocado por el robo.

Mire, aunque con propósito distinto, los peledeístas fueron preparados por Bosch para que políticamente vieran mucho más allá que sus colegas del PRD y el PRSC, para que vieran “al doblar de la esquina”, como dicen por ahí. Esa capacidad de visión la han usado con eficiencia implacable para saquear a la población. A mí no me extrañará si algún día alguno de los que saben del asunto deja escapar que no fue más que pantomima el “enfrentamiento” de Leonel y Danilo en 2007. Analice, y tampoco se extrañará, lo qué hizo Danilo después de ser “aplastado”:

Se levantó como si nada, anunció sin titubeo que no se iría del PLD y salió discretamente a asegurarse de que los viejos compañeros que le había presentado a Leonel no se fueran con el “amague” ni del partido y los motivó a no provocar contratiempo en la conquista de las elecciones.

A la luz de lo ocurrido, lo real del cuento del aplastamiento es que Danilo dejó la secretaría de la Presidencia y luego salió a trabajar cómodo, sin asedio de pedigüeños, por el triunfo de Leonel como mejor lo ha hecho siempre: por abajo. El colofón de la pantomima fue mostrar su voto rayado en la casilla del PLD y sentarse a esperar su turno en 2012.

Como lo que se da es lo que se siembra, la entretención en ensayo en estos días es el tema de la reelección. Habrá que esperar cual será el próximo garrotazo que le van a dar a la población si se entretiene chupando ese caramelo.

Danilo y Leonel son inseparables, seguirán en lo suyo y no tienen por qué cambiar. No van a arruinar su matrimonio. Ambos saben que quienes fungen como los patos machos legales del PRD y el PRSC no pasan de la categoría de amantes de la corporación PLD.

Por hoy, me voy. Que Dios le llene de bendiciones y se apiade de la República Dominicana.
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viernes, 2 de agosto de 2013

ENTRE USTED Y YO

EUCLIDES, VINCHO Y DANILO
Por Rafael Calderón


NEW YORK. Euclides Gutiérrez Félix, Marino -Vincho- Castillo y Danilo Medina, mencionados en ese orden por corresponderse con el que leí algunas cosas que dijeron, las cuales tienen en común el que reflejan la escasez de vergüenza de que adolecen y lo fatuos e irrespetuosos que son esos tres insignes truchimanes del tigueraje político dominante en la República Dominicana.

El irrespeto, la fatuidad y la desvergüenza son prendas de mala calidad, aunque los políticos del batey las tengan en muy alta estima para tratar de encubrir fealdades. Craso error, porque son translucidas, veamos: Euclides se destapó agrupando como resentidos -porque en su infancia y juventud no tuvieron patinetas ni bicicletas ni fueron a clubes sociales- a los millones de dominicanos opuesto a las prácticas corruptas del PLD.

Si damos por cierta la tesis de Euclides, y la aplicamos a los políticos tradicionales en general, tenemos que reconocer, necesariamente, que los peledeístas son los que llegaron al poder con la mayor carga de resentimientos, y no sólo de la niñez sino de la adultez.

En el país nadie ignora que para llegar al puesto de cuatreros y descuartizadores de la res pública que hoy disfrutan ellos políticamente crecieron aguantando las burlas de sus rivales. Esto porque para sostenerse como partido tuvieron que ser riferos, canillitas, pedigüeños y participantes en largas y sudorosas caminatas en fila india por calles y avenidas.
Ejercieron hasta como basureros en sus mítines para crearse una falsa imagen de pulcros.

Mire, Euclides acusa de resentida a la mayoría que adversa la perversidad del peledeísmo, pero su alegre acusación trasluce algo más que un fallido intento de reflejar en los demás el resentimiento que guarda a las principales figuras de su organización, especialmente a Juan Bosch y a Leonel Fernández, y de ñapa a Danilo, quienes no le permitieron cruzar la meta en la carrera por la candidatura presidencial del PLD en 1996.

¿Cómo habla Euclides de niños que no tuvieron bicicletas cuando tan reciente como el pasado año Lipe Collado escribió un artículo en Diario Libre donde describió algunos pasajes de la dura vida de Leonel en sus tiempos de bachiller en el Colegio Cristóbal Colón, mencionando que el hoy rico y poderoso ex presidente viajaba a diario en la barra de la bicicleta del amigo Carmona junto a otro que iba en el timón? ¿Piensa Usted que un historiador como Euclides no conocía esa parte de la historia de Leonel?

Yo dudo que no la conociera. Pienso que Euclides buscaba que la gente reaccionara, como ocurrió, recordando el precario pasado reciente de Leonel y sus multimillonarios compañeros. Es mañoso el apodado como El Sangrú. Recuerdo que en una ocasión dizque ponderando las habilidades de Bosch como editor reveló en una entrevista las triquiñuelas que El Profesor hacía para que en Vanguardia del Pueblo las fotos de las manifestaciones peledeistas aparentaran multitudes donde solamente habían estado tres gatos.

Cambiando a Vincho, es de colección la perla que soltó en un desaforado ataque lanzado en su programa al diario Acento. El director de ética e integridad gubernamental reveló cómo burló a su propia esposa -quien lo había demandado en divorcio, porque “yo no era fácil”- combinándose con el abogado que representaba a la doña y el juez actuante para que el divorcio en su contra no se consumara. Explicó con socarrona risa que el juez dictó la sentencia, pero la misma no fue pronunciada.

Fíjese como de manera alegre dejó traslucir el viejo abogado catalogado como rábula por Hatuey DeCamps su capacidad para los tejes manejes en la justicia.

Y de Danilo, el presidente designado del batey, ¿qué se puede decir sobre su invitación a la población a protestar para que los delincuentes callejeros no sean liberados fácilmente de las cárceles, mientras él, con su política de no tirar piedras hacia atrás, protege a los criminales del estado? Nada, que hay que ser cara dura al cuadrado para hacer un llamado de esa naturaleza, pues se trata del mismo tipo que para proteger a la delincuencia estatal se la jugó aumentando el Itebi y ha dictado aumentos a los precios de los combustibles o no los ha bajado en unas 45 de las 50 semanas que tiene en el cargo.

Por hoy, me voy. Que Dios le llene de bendiciones y se apiade de la República Dominicana.
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sábado, 20 de julio de 2013

DIARIO DE LA CIGUAPA

DANILO, DRÁCULA Y LOS CHUPACABRAS
Por Sara Pérez


Olaya Dotel escribió dos días atrás, un par de párrafos excepcionalmente inspirados, e inspiradores, en el periódico 7días.com. Se refería, la socióloga, a las declaraciones del Presidente Danilo Medina, de que "La gente quiere ver sangre", cuando fue abordado sobre el importante asunto del sub registro de bienes de Vincho Castillo, Director de Etica del gobierno, entre otros cargos abstractos, no todos oficiales, pero sí todos concretamente retribuidos.

Sería una situación en la que las evasiones de Vincho -y de los adeptos al gobierno- carecen de importancia, mientras el resto del país es exprimido por los impuestos para mantener a Vincho y a los adeptos al gobierno.

Decía Olaya que sí, que la gente quiere ver sangre, la propia, la que le debe ser devuelta, la que le han extraído las autoridades de gobiernos corruptos, amparados en la impunidad.

En ese sentido, la apreciación del Presidente, lejos de ser una confusión, o una injusticia o una complicidad malsana, de quien finge no identificar un primordial e institucional reclamo de justicia, se ciñe estrictamente a la verdad. La gente quiere ver sangre, pero hay por lo menos dos tipos de gente y dos tipos de relaciones con la sangre que se quiere ver.

Como bien indica Olaya Dotel, está la gente que quiere su sangre devuelta, que quiere los nutrientes, el oxigeno, la vida, la democracia y la participación política y social que con toda legitimidad le corresponde. También están los vampiros, los hombrelobos, los chupacabras, las medusas, las tenias, las chinchas, los piojos y las ladillas, que disponen para su consumo de la sangre de la población y del país. Está la gente indefensa, a la que se le extrae y se le derrama la sangre y está la gente que extrae y derrama la sangre de los demás.

Para identificar a los últimos, el Presidente Medina bien puede echar una ojeada a su entorno. Con el color, el olor y la viscosidad de la sangre, resulta un poco difícil ignorar a los que chapotean en ella.

Puede mirar a los potentados enriquecidos con los bienes públicos que dirigen su partido y abarcar a la "oposición", que ha participado, y participa, en el desmembramiento y succión del país y alcanzar a ver la cantidad de vampiros, hombrelobos y chupacabras, que hay entre ellos y preguntarse ¿Cuánta sangre, cuánta miseria, cuánta hambre, cuántas enfermedades previsibles, cuántas tragedias evitables, cuánta multiplicación de inseguridad y violencia, cuánto dolor, han costado los lujos y el ensalzamiento de todos estos miserables monstruos endiosados?

¿Se preguntará el perspicaz Presidente, cuánta sangre costarían las elecciones, si lo malversado en ellas, se midiera por calidad de vida restada y la miseria añadida a un pueblo? Las informaciones no son del todo inaccesibles.

Las noticias sobre las extracciones sanguíneas efectuadas por los Súcubos del Infierno, están a cargo de Leonel Fernández, que es el relacionador público del consorcio que ellos encabezan.

A Euclides Gutiérrez se le puede preguntar directamente sobre la cantidad de hombreslobos que lo acompañan y si todavía llevan con ellos las identificaciones del SIM.

A Félix Bautista se le puede interpelar sobre las historias de los piojos que se ponen del tamaño de una ballena azul. Doña Margarita puede dar una charla sobre cómo una tenia se vuelve una medusa.

Casos como los de Aristy Castro y Matos Berrido harían que Ovidio reescribiera su "Metamorfosis", para incluir en sus versos, la descripción de parásitos que no se metamorfosean en ninguna otra cosa, ni aunque ingieran una ración diaria de sangre, equivalente a las toneladas de arbustos que consume una manada de elefantes.

De los piojos y chinches que cunden en la administración pública y drenan la sangre del país, no se puede decir que sean invulnerables hasta al DDT, porque la verdad es que no han sido contrarrestados con nada, por nadie. El Presidente que habla de sangre, no repara en la que chupa cada botella que él tiene en nómina, ni es de los que confrontan a los que le proporcionaron las bombas de succiones industriales para drenar recursos naturales y contaminar el país.

También habría que evaluar cómo la cotidianidad de la violencia social, económica y política, se traduce en el derramamiento de sangre "privada". ¿Cuándo una población que se familiariza con las ejecuciones policíacas y el autoritarismo despótico ejercido desde el poder, comienza a utilizar la brutalidad, la sangre y la violencia como uno de sus recursos "normales" disponibles para dirimir las diferencias comunes?.

Si no quiere que -literalmente- lo salpiquen, que lo aneguen o inunden con sangre, el Presidente debe evitar hasta darle la mano a su asesor policíaco, Polanco Gómez y también debe precipitarse a cambiar de acera y doblar por la primera esquina que encuentre, cuando alcance a ver a Guzmán Fermín.

Sin embargo, por la función que desempeña, al Presidente no le basta mantenerse a prudente distancia de las "fuerzas del orden" que asesinan, de las que hicieron la masacre en Salcedo o del oficial policíaco -impune si no es que ascendido) que ejecutó a unos prófugos desalmados y acorralados en San Francisco de Macorís, y de los matarifes y sicarios del la Policía y las Fuerzas Armadas -incluyendo a La Soga- de los que ahora mismo, se supone que él es el Comandante en Jefe.

Ojalá que lo de "ver sangre", se puntualice para reconocer la pertinencia y los derechos de quienes aspiran a ver y controlar la propia y que se amplíe para repudiar a quienes consumen la sangre de todos y derraman impunemente la de muchos, dentro de políticas horripilantes de "limpiezas" sociales primitivas y macabras. O como parte de conspiraciones provenientes de gente borracha de impunidad y por el prolongado abuso de poder.

Si al Presidente le preocupan los que quieren ver sangre, que comience por vigilar a Vincho, que como vampiro, tiene más siglos que Drácula, adherido al cuello del país y como buen trujillista, seguro que sufre una terrible sed de sangre, cada vez que se encuentra con alguna sed de justicia.

acento.com.do
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miércoles, 17 de julio de 2013

LA OPINIÓN DE MELVIN

TODO ES CHERCHA
Por Melvin Mañón


Un periodista procura la reacción de Danilo Medina al pedido de destitución de Vincho Castillo quien preside una de esas instituciones que debería perseguir la corrupción pero en lugar de eso la ampara.

Danilo Medina, medio en broma, con una sonrisa responde: “la gente quiere ver sangre”.

Los periodistas y acompañantes ríen.

El señor Medina parece haber hecho un chiste. Los demás celebran.

Esa es la chercha.

Nadie lo cuestiona.

Nadie le requiere una respuesta de más responsabilidad.

Nadie le dice que está mal trivializar un tema serio en una coyuntura en que el país, a pesar de la sordera y el envilecimiento reclama que Vincho sea destituido.

Aclaremos.

No es todo el país que reclama su destitución sino una parte del país político. No es pequeña, pero es solamente eso, una parte.

¿Por qué numerosos sectores sociales y políticos están pidiendo la destitución de Vincho de la comisión de ética e integridad gubernamental?

Al decir de la prensa por disponer de un patrimonio mayor que el declarado y por tener dos hijos que tampoco había declarado. Eso es lo que yo llamaría coger el rábano por las hojas. Pedir la destitución de Vincho por esas faltas reales o supuestas me parece que es igual que acusar a un confeso asesino de violar una luz roja.

Estoy muy de acuerdo en reclamar la destitución de Vincho, no solamente de esa posición sino de todas las que ha ocupado en los últimos diez años y en las que, en primer lugar, nunca debió haber sido nombrado.

Vincho ha pervertido el cargo y las funciones y lo ha hecho desde hace muchos años.

El narcotráfico, que fue desde sus inicios caballo de batalla de sus campañas, solamente existe cuando puede ser imputado a algún ex funcionario y figura perredeísta mientras todos los grandes y muy notorios casos de narcotraficantes con serias, visibles y documentadas conexiones con el poder político de la corporación peledeísta pasan tranquilos y sonrientes por debajo de la mesa.

Todos los pecados y delitos imputables a algún funcionario lo son o han sido solamente si era o es un perredeísta. Y no es que no hubo y hay perredeistas vinculados al narco que eso no se discute, pero todo el país sabe y lo sabe bien y de primera mano que en materia de narcotráfico y corrupción pública, los perredeistas nunca pasaron del nivel de aprendices chapuceros mientras que los peledeístas que Vincho nunca ha denunciado ni cuestionado ni investigado tienen maestría y Phd en ambas materias. Pero Vincho nunca los ha investigado a pesar de que esa era una de sus muy principales atribuciones.

Este Vincho que se define por su odio ancestral al PRD, no es ni sombra del Vincho de los años 70 que defendía las leyes agrarias de Balaguer y denunciaba el gansterismo de algunos sectores del gobierno balaguerista.

Tampoco es el Vincho que ese mismo Balaguer usó para la lucha contra la corrupción en el gobierno de Jorge Blanco.

Este Vincho de ahora y de todo el periodo peledeista, desde el Pacto Patriótico de 1996 contra Peña Gómez tampoco es una caricatura de si mismo, es solamente una penosa expresión de bajas pasiones y miserias, una distorsión agravada, un recurrir a las peores páginas de su propio pasado.

Hombre de mucho talento, gran orador, valiente en lo personal y sin duda un jurista calificado pudo y debió haber servido mejores causas. No lo hizo. Es su elección. Pero dos cosas hay que dejar en claro.

Si vamos a pedir su destitución hagámoslo por las razones correctas, que abundan, sobran e inundan de tanto haber.

Si la respuesta de Danilo Medina a esa solicitud es una expresión destemplada y en ánimo de chercha, no le hagamos el coro que de sumarle a sus graves faltas, la celebración del chiste es de doble mal gusto.

Danilo Medina le falta el respeto al pueblo dominicano que clama por justicia trivializando un reclamo contra Vincho Castillo.

Danilo Medina falta a sus funciones, incumple sus obligaciones y traiciona su propia palabra cuando lejos de contribuir a la causa de la justicia e investigar los crímenes, se hace parte de la campaña para ocultarlos, encubrirlos y dejarlos impunes.

Debería darle vergüenza a él, y rabia a nosotros.

Pero para eso está la chercha.

Y si queremos ver sangre, ¿qué hay de malo con eso? ¿No son perseguidos y castigados los criminales? ¿No es para eso que se reclama justicia?
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jueves, 13 de junio de 2013

DANILO Y ROMA

Por Narciso Isa Conde
(narsoisa@gmail.com)


La impunidad de Leonel y su claque, el paquetazo tributario, el fiasco de las negociaciones con la Barrick, la permanencia de la amenaza de Falcondo-Xstrata Niquel contra Loma Miranda, la continuidad de la estafa eléctrica y la complicidad de otras ominosas concesiones mineras, son caminos que conducen a Danilo, como todos aquellos que conducían a Roma.

Cierto que Danilo no es Leonel, es más tranquilo, pero lo sigue protegiendo con la ejecución del paquetazo para cubrir el desfalco del 2012; y más recientemente, con el bloqueo de los expedientes que inculpan al ex-presidente amoratado.

Y lo hace porque comparten el cohollo de la corrompida partidocracia morada. Pero también porque financió su campaña y su imposición electoral con una buena parte del “hoyo fiscal” robado.

No miento si les digo que el presidente Medina concertó con la cúpula del Ministerio Público reorganizar Depreco con el encargo de que sin su consentimiento no se le dé curso hacia los tribunales a los casos de alta corrupción gubernamental. De ahí lo decidido por Jenny y Domínguez Brito.

Esa parte de la partitura es responsabilidad del director de esa orquesta. Igual, no es solo el Ministro de Medio Ambiente el único responsable de dejar abierto al saqueo el caso vital de Loma Miranda, sino que las órdenes supremas en ese caso, en el de la Barrick y de otras concesionarias mineras-energéticas depredadoras, proceden del Palacio.

Como tampoco hay que cargar sobre el Ministro de Obras Públicas la culpa mayor de la aprobación de la carretera SJM-Santiago, que habrá de afectar gravemente dos parques nacionales de la Cordillera Central para servirle a la Dominican Gold, a otras mineras y a los ricachones de Santiago; descartando opciones más económicas, no reñidas con el ecosistema de la región. Danilo tranquilamente autorizó el ecocidio y el mega-negocio.

Así, lo “diferente” se parece bastante a lo que se protege y se reproduce con calculadas maromas jurídicas y recursos mediáticos bien pensados.

El parecido es espectacular en la manera de abordar la estafa eléctrica a cargo de beneficiarios de la privatización neoliberal, (compartida por las cúpulas PRD-PLD-PRSC) y también en el tratamiento mercurial de la partidocracia que regentea la dictadura constitucional morada, del empresariado inescrupuloso y del generalato ladrón y matón.

Sí, el paquetazo empobrecedor, la impunidad de la corrupción y el crimen de Estado, los apagones caros, el saqueo del suelo y el subsuelo (con graves daños al sobresuelo)…conducen indefectiblemente al despacho de Danilo como antes al de Leonel, Hipólito y Balaguer.
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