miércoles, 21 de noviembre de 2012
LEONEL DEJÓ UN ESTADO CORRUPTO Y AL BORDE DE LA BANCARROTA
Por Juan Carlos Hidalgo
Tomado de la página ElCato.org (*)
“La realidad es que la “inmensa y memorable obra” de Fernández es haber dejado un Estado altamente derrochador, clientelista y corrupto que ahora se encuentra al borde de la bancarrota”
El ex presidente dominicano Leonel Fernández pronunció un inédito discurso a la nación el pasado martes donde buscó justificar el hecho de que su gobierno dejara un enorme déficit fiscal consolidado del sector público que se proyecta en un 8.5% del PIB para este año.
Dicho déficit, al que algunos dominicanos más bien se refieren como un hoyo fiscal, ha sido la razón por la que el nuevo presidente Danilo Medina presentara al congreso —y lograra que se aprobara en unos cuantos días sin mayor discusión— un masivo paquete de impuestos que promete castigar los bolsillos de todos los dominicanos y fomentar aún más la informalidad en la economía de ese país.
Los argumentos del ex presidente Fernández no son de recibo. En particular resulta irresponsable su justificación del déficit afirmando que se trata de una combinación de factores que escapan del control del gobierno, como una caída en los ingresos tributarios y un aumento en erogaciones imprevistas.
¿Acaso no cuenta el gobierno con economistas y especialistas en finanzas estatales que pudieron haber advertido sobre cómo las transferencias anuales al sector eléctrico y al Banco Central iban a resultar mucho más altas de lo originalmente estimado?
Peor aún, Fernández infirió que, al haber financiado gasto en infraestructura aún cuando resultaba financieramente insostenible, los dominicanos más bien deberían sentirse orgullosos de la “inmensa y memorable obra” de su gobierno.
Pero me quiero referir a uno de los argumentos del ex presidente Fernández que no tienen sustento económico: Que el gobierno en República Dominicana solo recauda un 12.7% del PIB en impuestos y, siendo un Estado tan pobre fiscalmente, es imposible que genere desarrollo y progreso.
El argumento de la baja recaudación fiscal como porcentaje de la economía es una falacia a la que usualmente recurren políticos y burócratas internacionales para justificar más impuestos.
Es un indicador que, por lo general, no nos dice nada ya que es sumamente inadecuado para medir el verdadero peso del fisco en la economía.
Veamos: si el gobierno decidiera establecer un impuesto del 80% sobre una actividad económica, lo más probable es que dicha actividad desaparezca del mercado formal ya que difícilmente alguien entraría legalmente a un negocio si tuviera que pagar un impuesto tan alto.
Impuestos altos y engorrosos fomentan la evasión y la elusión, por lo que generan pocos ingresos y, por consiguiente, dan la impresión de que existe una baja carga tributaria. Así, un país bien puede tener altas tasas impositivas y una baja carga tributaria.
Lo absurdo del indicador de la carga tributaria quedó reflejado en el mismo discurso de Fernández, cuando éste admitió que en la última década se implementaron 9 reformas fiscales en República Dominicana y la presión fiscal “quedó prácticamente estancada”.
Cabe cuestionarse entonces cuán confiable es este indicador que no parece responder a la aprobación de más impuestos. Si la carga tributaria no aumentó con la implementación de 9 paquetes de impuestos en 10 años, ¿por qué esperar a que lo haga con la recién aprobada reforma fiscal?
Lo más apropiado a la hora de medir el peso que los impuestos tienen sobre una economía, es mirar las tasas impositivas y la complejidad en el pago de estos.
En el caso de República Dominicana, los impuestos no son bajos. Todo lo contrario, se encuentran dentro del rango de otros países latinoamericanos. La tasa del impuesto de la renta sobre las personas y las empresas es del 29%. El ITBIS (equivalente al IVA) es del 16% y subirá al 18% con el nuevo paquete de impuestos de Medina. Además existen otros impuestos con tasas de hasta el 30% sobre los servicios telefónicos y de Internet.
De acuerdo al informe Haciendo Negocios del Banco Mundial, República Dominicana se encuentra en la posición 98 entre 185 países en cuanto a la facilidad en el pago de tributos. El empresario promedio dominicano gasta 324 horas al año calculando y pagando sus impuestos.
Esto implica que aún cuando un empresario quiere cancelar los tributos que le corresponden, el pago de estos se convierte en un calvario. Simplificar el sistema tributario dominicano contribuiría a aumentar la carga tributaria, sin necesidad de aumentar o crear un solo impuesto.
En cuanto a tasas impositivas totales sobre el sector privado, este mismo reporte indica que en República Dominicana el empresario promedio paga en impuestos (renta, laborales, etc.) un 42.5% de sus ganancias, similar al empresario en los países desarrollados de la OCDE (42.7%).
Es decir, los empresarios dominicanos ya pagan impuestos de primer mundo. La interrogante es si reciben servicios del primer o tercer mundo.
Resulta interesante que a la hora de justificar más impuestos, Fernández mencionó los casos de países que cuentan con una mayor presión fiscal que República Dominicana, incluyendo a dos de los más pobres de América Latina: Nicaragua y Bolivia. Incluso afirmó que África, “el continente con menor desarrollo del planeta”, la carga tributaria es más alta que la dominicana.
Sin embargo, salta la interrogante: si más impuestos equivalen a mayor prosperidad, como nos dice Fernández, ¿cómo es posible que estos países tengan cargas tributarias más altas y aun así sean más pobres que los dominicanos? Resulta entonces evidente que el enfoque simplista de equiparar la carga tributaria con desarrollo económico es desacertado.
El ex presidente Fernández cita selectivamente las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional para afirmar que no hay nada sorpresivo en este aumento de impuestos. Sin embargo no mencionó, convenientemente, que dicho organismo ha señalado al aumento del gasto público del 40% en el último año como el principal responsable del enorme déficit fiscal. Más aún, el FMI criticó la “ausencia de transparencia” en las operaciones presupuestarias de la administración Fernández.
Y es que la realidad no puede ocultarse con un discurso: El Estado dominicano es uno de los más corruptos y clientelistas de América Latina.
Según el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, República Dominicana se encuentra en la última posición de 144 países en cuanto al desperdicio en el gasto gubernamental.
También se encuentra de último en cuanto al favoritismo de las autoridades gubernamentales y de 138 en cuanto a la malversación de fondos públicos. Si hay un país donde no se justifica un nuevo aumento de impuestos es en República Dominicana.
En su discurso Fernández tampoco mencionó cómo en su gobierno había 334 viceministros distribuidos en 20 ministerios, o que el servicio exterior dominicano se encuentra entre los más grandes del hemisferio con 1,163 diplomáticos distribuidos en 60 embajadas y consulados, o que en República Dominicana hay 600,000 funcionarios públicos para tan solo 10 millones de habitantes.
La realidad es que la “inmensa y memorable obra” de Fernández es haber dejado un Estado altamente derrochador, clientelista y corrupto que ahora se encuentra al borde de la bancarrota.
Una verdadera reforma fiscal habría empezado por poner orden en el gasto, recortando todos los rubros que son innecesarios y simplificando el sistema tributario del país.
Sin embargo el presidente Medina optó por la vía fácil de más impuestos para seguir sufragando el despilfarro. Eso no es una reforma fiscal; es un paquete de impuestos.
(*) Juan Carlos Hidalgo es Analista de Políticas Públicas para América Latina del Cato Institute
Acerca del Instituto Cato
El Cato Institute es una fundación de estudios públicos, no partidista, con sede en Washington, D.C., fundada en 1977. El nombre del Instituto se origina en los Cato's Letters, ensayos libertarios que ayudaron en el origen de la filosofía de la Revolución estadounidense.
Su misión
El Instituto Cato busca ampliar los parámetros de la discusión de políticas públicas para promover alrededor del mundo alternativas que sean consistentes con los principios de libertad individual, gobierno limitado, mercados libres y paz. Con ese objetivo en mente, el Cato Institute se esmera por involucrar al ciudadano interesado en el debate público sobre el papel del gobierno en una sociedad libre. Publica una revista trimestral llamada Regulation. Auspicia Foros sobre políticas públicas y publicaciones de libros, así como conferencias.
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CARTA DE RAMÓN DE LUNA AL COMANDANTE DELIO GÓMEZ OCHOA
Lo admiré desde un principio. Desde que oí hablar del valiente guerrillero de Sierra Maestra y esa admiración creció cuando supe que usted se ofreció después para venir a luchar contra la tiranía trujillista.
Esa admiración fue creciendo al saber de los sinsabores pasados en las ergástulas de aquel régimen y me alegré cuando en un gesto propagandístico de Trujillo salió en libertad y volvió a Cuba.
Pasó el tiempo y usted vino a la tierra del Generalísimo Máximo Gómez, libertador de su patria junto a Martí, Maceo y otros bravos, y aquí se le reconoció su entrega por un país que no era el suyo.
Recuerdo que nos hicimos amigos y lo llevé por Estero Hondo y Maimón, para que conociera los parajes por donde llegaron sus otros compañeros, caídos unos en las doradas arenas de la costa norte, o hechos prisioneros y más tarde fusilados en San Isidro. Y compartimos en casa del doctor Batlle donde saboreamos la sabrosa carne de algunos jabalíes.
¡Y cuánto me alegré cuando le otorgamos la nacionalidad dominicana y se le entregó un confortable apartamento para que pernoctara cuando visitase esta, su segunda patria!
Pero, qué decepción, Comandante Delio Gómez Ochoa, al escucharlo en un acto junto al ex presidente Leonel Fernández llamar “delincuentes y basura” a esa juventud criolla que no se traga el silencio y protesta en las calles contra el estado de cosas dejado por Fernández.
Cómo se atreve usted, comandante Gómez Ochoa, de insultar a una gran parte de la juventud dominicana, que a lo mejor sentía por usted respeto y admiración.
¿Tan grande es la deuda con Leonel? ¿Es tan alto el desprecio que usted siente por muchachos y muchachas que sienten que a la Patria la dejaron en el despeñadero?
¿Porqué, comandante Gómez Ochoa, si tanta era la admiración que por usted sentíamos, o fue usted obligado a ir y testimoniarle a Leonel su agradecimiento por un apartamento y una pensión cuando antes había demostrado con ejemplo desprendido que no era amigo de lo material?
¡Qué pena, qué decepción, comandante Delio Gómez Ochoa! Prefiero olvidar su hazaña en los montes de Constanza y sacarme del pecho aquel cariño y amistad que para usted guardaba en mi corazón, un corazón de un dominicano agradecido.
¡Caramba, comandante!
Ramón de Luna
DE LA HORA DEL CAFE - RADIO AMISTAD
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martes, 20 de noviembre de 2012
RESPUESTA DE MARINA HACHÉ A OSCAR MEDINA
NOTA DEL EDITOR: ¿Qué faculta a este arrasca vacas, sanguijuela, pulgón, degenerado, como su odioso papá, a dar opiniones?
OSCAR MEDINA, QUIEN PARTICIPA EN EL PROGRAMA HOY MISMO, CANAL 9, HIJO DE CESAR MEDINA, ESCRIBIÓ LO SIGUIENTE EN SU ESPACIO DEL "LISTIN DIARIO"
"LOS TONTOS DE LA RESISTENCIA"
"[... ] El movimiento de protesta está compuesto fundamentalmente por sectores de la comparsa socialcivilezca, una parte de una fracción del PRD, un grupito de empresarios inmaduros, una parte de los díscolos “movimientos revolucionarios”, así como algunas organizaciones “juveniles” conformadas básicamente por muchachos acomodados de la clase media que hacen uso intenso del internet y las redes sociales".
Si les interesa seguir leyendo a Medinita:
LOS TONTOS DE LA RESISTENCIA
ESTA ES LA RESPUESTA A oscar PAGADO medina
Por Marina Haché
"No nos defiendas oscar. No aclares nada; todos entendemos todo.
No se trata del premio famoso de Hollywood, hablo de oscar medina y no por gusto, oscar medina, sí en minúsculas y con su apellido terrestre, para que puedan identificarlo, tampoco estoy tratando de imitar todas la faltas ortográficas que tiene el espacio que le cedieron en la letrina del Listín, se trata, de que algunos amigos se han sentido ofendidos con el novel descendiente del degenerado y arrogante fabulador, el asqueante periodista malo que todos conocemos y cuya trayectoria era un fracaso antes de su interesado matrimonio con el poder, aquel para quien inventaron allí en Roma, el saludito de “Ave Caesar” o “Salve César”, como lo prefieran en latín o español, sino para animar a todos mis compatriotas honrados, que saben que no nos mueve el “narigoneo” de NINGÚN grupo y que sólo respondemos a la conciencia particular.
Podemos distinguir con facilidad, del mencionado, que no se trata de un joven progresista, estudioso, un profesional a carta cabal, depurado y experimentado en la línea del deber, que no es un defensor del pueblo, que no tiene ni raza, ni origen, ni abolengo que le sustente una trayectoria moderadamente decente de la que sentirse tan orgulloso, como opulento se muestra; sin embargo, no podría de éste energúmeno, describir de otra forma, sus falsos lauros y su cómoda trayectoria, si no fuera, bajo algunas palabras que se me escapan suavecitas cuando pienso en su nombre, éste heredero de tan baja ralea que aun habiendo trabajado duro para superarla, no logra encontrar razones suficientes para honrar la modestia, alguien que no necesita enemigos, puesto que tendrá suficiente con lo aborrecido que debe ser de sus amigos, alguien que no puede deprimirse porque es la depresión misma, por vendido, por chupamedias, por mezquino, por mediocre, por corista.
A ti, hijo de César, nosotros los gladiadores de ésta dominicanidad, te saludamos, diciéndote no nos defiendas oscar, quédate bajo el influjo de las luces del parasitismo de tu árbol genealógico, en tu Hollywood detrito, te saludamos, nosotros ¡LOS QUE VAMOS A VIVIR!
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viernes, 16 de noviembre de 2012
DIARIO DE LA CIGUAPA
Por Sara Pérez
Distinguido Presidente Danilo Medina:
Por un momento, he sentido el impulso de dirigirme a usted, dejando a un lado los justificados sarcasmos –que recuperaré a la mayor brevedad, porque son los lentes que tienen la graduación más precisa- y deshaciéndome por completo de cualquier hervor corrosivo, aunque este sea uno de los pocos hábitats de la verdad, solo para contarle con palabras sencillas, sentidas, transparentes y desnudas, cómo se siente la gente que está participando en las protestas.
Y que va a seguir protestando, Presidente Medina. Esta vez lo hará.
No sé cómo explicarle esa parte, porque yo nunca había visto algo así. Pero es como si se les hubiera activado un insospechado reloj por dentro. No es el relojito de las campañas, ni ese del frenesí que les enganchan para angurriar cajitas y fundas. Es otra cosa.
Donde hace seis meses se alcanzaba a ver un rebaño de borregos, ahora lo que hay es un panal de abejas, laboriosas, decididas, tranquilas, pero no calladas y dedicadas –a pesar de su malestar- a fabricar sus panales y su miel, pero que se niegan a salir a pastar y a comer más yerba.
Se parece a lo que ocurre en la película, protagonizada por Robert De Niro, Awakenings (Despertares), en la que un grupo de pacientes, en estado catatónico, de repente “despierta” y hace una vida.
El civismo dominicano, que estaba catatónico, ha despertado, ejerciendo su ciudadanía, recuperando la voz y sacudiéndose el ninguneo y del aguante. Es como si hubiera reparado definitivamente en que no se puede pasar por alto lo que se lleva montado en el pescuezo.
La gente que va a esas protestas, Señor Presidente, se siente terriblemente lastimada, pisoteada, violada, ignorada y burlada. Se siente subestimada y tratada como si fuera idiota.
Oiga, señor Presidente, los embustes de Leonel encojonan. No engañan a nadie. Lo de anoche fue otra metida de pata.
A esta altura, Presidente Medina, supongo que usted sabe que todo ha sido un error tras otro. Cada vez peor, incluyendo su inoportuna salida para España.
El país está crispado. Y con razón. Las acciones de ayer no allanaron el camino. Lo picaron, con lo que puede interpretarse como la inauguración formal de una tiranía, con una penosa Banda Morá, integrada por jóvenes, creo que hasta menores (de esos que la policía ejecuta como si fueran mimes y en contra de los que el Congreso legisla) contratados por Leonel, para salir a agredir y asaltar a personas, cuyos reclamos pacíficos son justos, son legítimos y deben ser escuchados.
El bocinerío de periodistas comprados no está generando simpatías, Presidente Medina. Crea animadversiones. Justificadas.
A menos que sea para resultar menos creíble o para confirmar las denuncias de clientelismo y corrupción, no ponga a periodistas designados como embajadores en el exterior, a hablar todos días sobre la probidad del gobierno, cuyas evidencias en contra, son ellos mismos.
Quienes protestan no quieren tumbar el gobierno, como usted y el resto de su equipo bien saben, porque para algo deben servir todos sus fisgoneos ilegales que financia el gobierno, empezando por los que le paga a Frank Cabral, el único espía del mundo cuya identidad conocen todos los que son vigilados por él.
La gente que protesta, quiere que el gobierno funcione, señor Presidente. Que funcione!
Se siente agraviada, sobrecargada, rejodida, por la forma en que se lleva la administración pública, por el clientelismo, el nepotismo, la corrupción, señor Presidente.
Ya lo han explicado, pero se lo voy a repetir: la irritación no es solo hacia las administraciones –desastrosas, como usted sabe- del expresidente Fernández y cuyos defectos usted tuvo ocasión de describir –y padecer- en más de una oportunidad.
Es que la gente está jarta de mantener parásitos y ser despojada, de pagar tributos, sin ser retribuida.
Se siente menospreciada cuando le dicen que la quiebra de los bancos en el 2003, ha generado el hoyo fiscal del gobierno, pero no ha generado ningún hoyo en la opulencia de Félix Bautista, de de los altos funcionarios públicos y de los dirigentes de su partido
Las reformas que reclaman los que protestan son para hacérselas al gobierno –sea quien sea que lo presida- no a un partido, aunque al parecer, cada vez son menos en su organización, los que pueden distinguir entre una cosa y otra.
Y la queja por la impunidad masiva y aparatosa es válida. ¿Cómo se van a detener los robos, si no se censuran?
Y cómo validar la justicia, si no puede llevar correctamente una acusación ni siquiera contra una acusado con tantas colas como Amable, que debió estar trancado hace 60 años, por cualquiera de todas las razones que sobran y no por la única que debía faltar: la retaliación política, justo en contraste con la apresurada exoneración de Leonel?
Presidente Medina, no está bien, y usted lo sabe mejor que cualquiera, el rumbo por el que está arreando el país Leonel Fernández, dueño de La Justicia, dueño de la prensa, dueño del Partido de la Liberación Dominicana, dueño de lo que son dueños Félix Bautista y sus asociados, dueño del país…si el país se deja.
Usted debe encontrar la forma de dar un paso atrás y comenzar de nuevo.
Usted tampoco va a salir ileso de una dictadura diseñada por Leonel, a menos que se vuelva tan insignificante que él acabe olvidando que usted existe.
Saludos deferentes.
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viernes, 9 de noviembre de 2012
DESDE MI TRINCHERA
Por Félix Jacinto Bretón
La Trinchera correspondiente a esta semana la tenía preparada desde el martes pero -a última hora- me veo obligado a cambiar el tema ante los luctuosos sucesos registrados el jueves en los predios de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde lamentablemente murió, de un disparo en el pecho, un joven estudiante de esa academia.
Estas líneas las escribo cuando aún está fresca en el pavimento de la calle José Contreras esquina Alma Mater la sangre de Willi Warden Florián Ramírez, quien apenas contaba con 22 años y cursaba el quinto semestre de Medicina, según los primeros informes.
Un balazo en el tórax terminó con la vida de quien, en el futuro, se convertiría en un valioso profesional que le serviría al país a nivel de la salud. Un troglodita con arma pero sin alma arrancó los sueños de él y los de sus familiares.
De momento, cuando leí la información en las redes sociales, primero, y en el Listín Diario, después, mi cuerpo tembló de indignación y sentí una rabia profunda y una tristeza e impotencia sin límites. Mi rostro se humedeció al instante.
Pensé que, a estas alturas del juego, ya hechos de esta naturaleza serian cuestión de historia. Que no volvería a ver correr por nuestras calles la sangre de gente joven y valiosa.
Pero, lamentablemente, me equivoqué. Claro, como no voy a equivocarme si la Policía que aún tenemos en el país, es la misma de los famosos 12 años de Balaguer, aquella que exterminó sin compasión a nuestra juventud promisoria.
¿Qué ha cambiado? Los jefes, nada más, porque en las filas policiales quedan los gatillos alegres, los matones, los criminales, trogloditas y desalmados para quienes la vida humana no vale nada. Les importa “un pito”, como diría mamá, en un caso como este.
Una joven vida se ha vuelto a perder sin necesidad, fruto de una actuación desacerbada de la Policía que va a una Universidad, en este caso la Autónoma de Santo Domingo, a disparar con armas largas y a lanzar bombas lacrimógenas contra estudiantes que solo están provistos de piedras.
Ahora la jefatura de la PN ha designado una comisión para que se encargue de investigar lo ocurrido en el campus de la UASD, pero yo me pregunto ¿ya para qué? ¡El estudiante muerto ya nadie lo podrá revivir!
Lo que tenía que hacer Polanco Gómez era impartir instrucciones “a los matones” antes de enviarlos al lugar de las protestas, para que no utilizaran armas largas -ni cortas tampoco- contra los manifestantes.
¡Ya el daño está hecho! Hay una vida humana, sin importar de quien se trata, de por medio. Una vida útil pues se trata de un alumno que cursaba el quinto semestre de Medicina, el cual pudo haber aprovechado el país como profesional en el mañana. Pero una onza de plomo destrozó su cuerpo y sus sueños.
Siempre he pensado que RD se ha quedado rezagada, pero muy rezagada diría, en los métodos utilizados para combatir las protestas estudiantiles, barriales y otras sin que necesariamente se produzcan victimas.
En otros países emplean carros lanza agua mientras que los agentes que envían a controlar protestas, solo portan bastones de gomas. ¡Aquí no! Aquí llegan “los Rambos” artillados hasta los dientes, incluso con armas potentes de guerra, y a disparar se ha dicho. Qué pena que, en este aspecto, no avancemos.
Al gobierno recién iniciado de Danilo Medina, quien tiene todas las buenas intenciones según se aprecia, hay que alertarlo para que frene sin pérdida de tiempo “a los gatillos alegres” que quedan en la PN mientras que, para los responsables de la muerte del estudiante Willi Warden Florián Ramírez, pedimos que se aplique todo el peso de la ley ¡seguimos en combate!
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miércoles, 7 de noviembre de 2012
POR QUÉ PERDIÓ ROMNEY
Pese a una recuperación económica lenta y el desencanto con Obama, el republicano se quedó a las puertas de la Casa Blanca. Su campaña plagada de gaffes y la alienación a las minorías, motivos de su fracaso
1. Latinos y mujeres fueron con Obama
El grupo demográfico de mayor crecimiento en los Estados Unidos, los latinos, respaldó masivamente al presidente pese a que durante sus primeros dos años de gobierno, con ambas cámaras bajo el control del Partido Demócrata, no promulgó la largamente prometida reforma migratoria. Sin embargo, la alternativa a Obama no prometía condiciones mejores para los hispanos (Romney llegó a decir durante las primarias que el asunto se resolvería si los ilegales decidieran “autodeportarse”).
Así, a la hora del sufragio, un 71% de los norteamericanos de origen latino votó al demócrata, un apoyo todavía mayor que el que consiguió en 2008. A su vez, las mujeres también fueron claves en la victoria de Obama, ya que un 55% votó por el actual mandatario. En los últimos meses de la campaña, los derechos de las mujeres fueron uno de los temas más debatidos por los candidatos, y Romney tuvo que salir a explicar –y casi nunca reprobar- las insólitas declaraciones de algunos de sus candidatos al senado, quienes dijeron que la violación era un regalo de Dios e incluso algunas de ellas eran “legítimas”.
2. Campaña presidencial errática
Existió un momento, durante los meses de agosto y septiembre, que cada semana traía una nueva gaffe del republicano, como cuando puso en duda la capacidad de los ingleses para organizar los JJOO (durante su visita a Londres ni más ni menos), afirmó que las corporaciones también “eran personas” y que él podía entender el sufrimiento de los norteamericanos que menos tenían porque él también era un desocupado (aunque uno con una fortuna de 250 millones de dólares). Sin embargo, todo eso pareció irrelevante cuando apareció la grabación de una cámara oculta donde se lo veía, durante una cena con ricos donantes, tildando al 47% que no paga impuestos sobre la renta -grupo que incluye militares retirados, jubilados y estudiantes- de perezosos que se creen “víctimas”. Pese a que intentó distanciarse de esas declaraciones y aseguró que él sería el presidente del 100% de los norteamericanos, el inmenso daño ya estaba hecho.
3. Obama logra una recuperación lenta pero segura
Si hubo un tema en el que se basó la campaña de Romney, ese fue la economía, hasta el punto que el republicano incluso utilizó sus participaciones en el tercer debate presidencial -sobre política internacional- para insistir sobre la crisis, el déficit fiscal y el riesgo de convertirse en la nueva Grecia o España, aun cuando era consultado sobre la guerra en Afganistán.
Después de todo, su presunto éxito empresarial a la cabeza de la firma de inversión Bain Capital era, mucho más que su paso por la gobernación de Massachusetts, su mayor carta de presentación frente al electorado. Pero durante los últimos meses, la cantidad de empleos nuevos creados superó incluso las predicciones de los propios demócratas y la cifra de desocupados se colocó por debajo del 8 por ciento. Nadie podía decir –y ciertamente Obama se cuidó de no hacerlo- que las cosas estaban bien, pero la recuperación de la economía, si bien lenta, era incuestionable.
4. La sombra de Bush persiste
Ya sea por su pésima respuesta al huracán Katrina, su impopular “guerra contra el terror” y su respaldo a las desregularizaciones financieras que culminaron con la crisis de 2008, la administración de George W. Bush es actualmente una de las peores apreciadas por el pueblo norteamericano, con apenas un 43% de aprobación según una encuesta realizada a mediados de 2012.
Tanto es así que la ausencia del texano en la Convencion Nacional Republicana no sorprendió a nadie, y ningún miembro de la campaña de Romney buscó su respaldo para las elecciones. Incluso, según relevó la Associated Press el martes, la mitad de los votantes todavía responsabiliza de la situación económica al ex mandatario.
Presentarse bajo el lema del Partido Republicano tras el desastre de Bush fue un estigma para John McCain en las pasadas elecciones y lo fue ahora también para Romney.
5. No hubo suficiente del “moderado Mitt”
Una de las claves del triunfo de Romney en las extensas primarias republicanas, plagadas de precandidatos estrafalarios, ultrarreligiosos y fanáticos de las canciones de Pokemon: la película, fue su habilidad de seducir a los votantes de un partido cada vez más alineado a la derecha, casi una hazaña considerando que su mandato como gobernador de Massachusetts era evaluado como uno de los más “centristas” en la historia reciente de la fuerza política conservadora.
Romney prosiguió su campaña apelando a los simpatizantes del Tea Party y defendiendo sus posturas cada vez más extremas, olvidándose que cada cuatro años un enorme caudal de votantes nuevos tiende a apoyar al candidato con las politicas más progresistas y que minorías como los latinos y los homosexuales no sólo son grupos de considerable tamaño demográfico, sino de una importante capacidad de movilización.
Luego de que una versión moderada de Romney apareciera durante el primer debate y provocara su resurgimiento en los sondeos, el republicano intentó continuar la estrategia, pero casi año y medio de retórica reaccionaria hicieron que su cambio no luciera creíble para la mayoría del electorado.
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sábado, 3 de noviembre de 2012
MATEO A LA CARGA
Andrés L. Mateo
Un personaje de la muy célebre novela “Conversación en la catedral”, de Mario Vargas Llosa, se hace la misma pregunta con respecto al Perú. Pero los dominicanos nos la hemos trampeado en la piel de la decepción desde el siglo XIX. ¿Cuándo fue que esto se jodió? ¿Por qué esa fría historia circular en la que todo se repite, como si no pudiera hacerse política de otra manera?
Los partidos políticos no encarnan esencia, están constituidos por seres humanos que cargan sobre sus hombros todas las urgencias de la vil podredumbre de la carne. No hay una esencia perredeísta corrupta, ni existe una esencia peledeísta similar. Lo que hay en el país es la ausencia de un régimen de consecuencias, de instituciones sancionadoras. Y es por ello que los paradigmas de la impunidad se despliegan en la sociedad como un cortejo vergonzante que se repite una y otra vez. Esto se comenzó a joder desde el siglo XIX, y los partidos políticos tradicionales tienen un enorme peso en este descalabro. ¿No ilustra más que todo, después de las bellas metáforas que sobre sí mismos tejían los peledeístas, la presente crisis por la reforma tributaria, el papel que han desempeñado los partidos, y que consiste en formalizar el desorden social, sustituyendo a las instituciones? ¿No es la sociedad dominicana en estos momentos una sociedad secuestrada por el PLD, que reproduce la trabajosa telaraña en que se ha enredado todo el atraso social de los dominicanos, recorriendo ya el siglo XXI?
Todo el mundo dominicano de hoy es un teatro. Y, por cierto, un teatro de mala muerte. ¿Es esto un país? ¿Es esto una nación? ¿Un solo sarcasmo de Leonel Fernández, vale más que todo el sufrimiento y las privaciones que nos esperan con la reforma tributaria? ¿No estamos en medio de las bacanales salvajes del manigüerismo criollo del siglo XIX? ¿Hay alguien que desconozca que todo cuánto ha ocurrido en el manejo de las finanzas públicas fue un desfalco insolente y brutal? ¿Es posible que el exhibicionismo de los nuevos ricos, emergidos de los gobiernos de Leonel Fernández, se despliegue impune imponiéndonos una historia espantada de personalismo? ¿Y no fue ese mismo hombre quién impulsó una nueva constitución que, de cumplirse, lo tuviera ahora ante los tribunales? ¿Y esa justicia maniatada, caricaturesca, incapaz de sacudir el sueño de Ulises Francisco Espaillat, tiene voz, tiene bastón de mando para hacer pagar los daños a los depredadores? ¿No está organizado este “país” de tal manera que la corrupción actúa como el cemento invisible que une todas las piezas del tablero?
Si algo nos conmueve todavía es la concepción tan aldeana que tenemos del Estado-nación. Lo que humilla es que en pleno siglo XXI la riqueza pública sirva para financiar canallas que se disfrazan de “líderes” con los fondos públicos. Lo que subvierte es que alguien pueda forjar un grupo económico, desvencijar el estado de bienestar del pueblo, y continuar como si nada hubiera pasado. Lo que apabulla es cómo ante los ojos de todo el mundo le dan categoría de estrategia de Estado a la corrupción, sin ninguna contención ética; y luego de desfalcar a la nación le piden sacrificios, le “imploran comprensión”. Como el tipo aquel del cuento, que mató a su papá y a su mamá, y luego le pidió clemencia al juez porque él era “un pobre huérfano”. La manifestación más descarada del nivel de perversión a que hemos llegado.
Todo el mundo dominicano de hoy es un teatro. Y la obra que representan se llama ¿Cuándo fue que esto se jodió? ¡Y todos saben quién nos jodió! ¿No lo saben los poderes fácticos, los empresarios, los industriales, la iglesia? ¿No lo saben los pobres de solemnidad? ¿No lo pregonan las fortunas que exhiben los comensales hambrientos que tuvieron a la mesa? ¡Oh, Dios! Hay que rechazar ese juego de máscaras que exacerba las incertidumbres de la historia nacional, y nos pone a ver los escombros y los falsos dioses que nos han gobernado.
¿Cuándo fue que esto se jodió? ¿Por qué esa fría historia circular en la que todo se repite, como si no pudiera hacerse política de otra manera?
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jueves, 1 de noviembre de 2012
ENTRE USTED Y YO
Por Rafael Calderón
NEW YORK. Las protestas por la reforma impositiva ya ocurrieron, se dieron con toda amplitud en cientos de artículos y comentarios escritos y hablados usando todos los vocabularios habidos y por haber.
Todos quedaron tendidos en el controlado campo de batalla de la opinión pública. Están, amontonados, listos para ser tirados en la fosa común, artículos y comentarios escritos con rigor científico, algunos de carácter suplicante, otros condenatorios. Los más redactados con vocabulario técnico y apropiado, y unos pocos compuestos con palabras soeces, como se les llama a las que usa el pueblo llano. Uno por uno fueron acribillados por la experta y certera indiferencia de este gobierno que se apresta a celebrar en grande su novena navidad consecutiva en el Palacio Nacional.
Lo que se da es lo que se siembra. Todo lo que hace Danilo Medina es aplicar el método de su padrino presidencial Leonel Fernández, con menor petulancia y arrogancia en el lenguaje que éste, pero con la misma indolencia.
Es que Danilo sabe que Leonel no hubiese apabullado al pueblo dominicano -ni siquiera a él en 2007- como lo ha hecho si se hubiera puesto a escuchar, por ejemplo, al Fondo Monetario Internacional cuando pretendía regular el gasto en tiempos en que éste tenía la urgencia de comprar elecciones. Una y otra vez mandó Leonel al carajo al FMI, mientras cavaba su hoyo fiscal, que ahora hay que tapar o… tapar a como de lugar con las lágrimas, el sudor y la sangre de los flagelados ciudadanos.
Así que Danilo, a la primera de cambios, ni pensó para mandar al carajo a la CES con sus impertinentes sugerencias de reducir los gastos de una corporación gobernante con sed de más dinero. De momento, Danilo no tiene la urgencia de unas elecciones por comprar, pero aseguró que no se cruzará de brazos en el gobierno. Está enfocado en hacer particularmente lo suyo, quiere asegurar su futuro y para ello tiene que meter sus manos en lo más profundo de los bolsillos del pueblo y terminar de voltearlos.
Por ello, con ternura clamó “pónganse las manos en el corazón”, para proceder él y su gente a recoger tranquilos los pesos para que el lujoso Mercedes Benz que empezó a conducir en la pasada campaña siga desplazándose sin problema alguno. Digo que habló con ternura, porque pudo haber ordenado: ¡Agárrense el corazón: esto es un atraco!, pero él sabe que no es necesario, pues el pueblo está acostumbrado a pagar y no hay que humillarlo más para que continúe haciéndolo.
Efectivamente, ya las manos están en el corazón y sólo falta que los congresistas terminen lo antes posible de hacer lo que Leonel les indicó en la reunión que sostuvo con ellos la pasada semana, donde se hicieron las aclaraciones de rigor con relación a la distribución de los porcentajes de los beneficios que rendirá la próxima cosecha impositiva.
La corporación del PLD está más que acostumbrada a lo exorbitante. De manera que los más de 60 mil millones que se van a buscar con la ampliación de los impuestos a los pendejos que miran desde la acera de enfrente al gobierno pueden verlos como una cantidad pavorosa, pero para los peledeistas eso no es más que un chin. Y lo grave del caso es que tienen razones de sobra para verla de esa manera. Es que si sumamos los presupuestos aprobados de los últimos ocho años, sin sumarles las adendas que a varios de ellos se hicieron, tenemos que Leonel hizo gárgaras con más de 2.5 billones, dos millones y medio de millones de pesos. Hasta me enredo escribiéndolo.
Bueno, me marea pensar que si Leonel hubiera repartido equitativamente los $2,532,612 millones de pesos que suman sus presupuestos originales de 2005 a 2012, a cada uno, lea de nuevo, a cada uno de los 9 millones de dominicanos que viven en el país le hubiesen tocado 281,401.33 pesos. Si a Usted no le dieron esa suma, alguien disfrutó de la misma.
Por eso es que Danilo hablaba de repartir esas riquezas en la campaña, pero ahora cambió el chucho y lo que quiere es recoger lo suyo. Por hoy, me voy. Que Dios le llene de bendiciones, y se apiade de la República Dominicana.
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lunes, 29 de octubre de 2012
LA OPINIÓN DE MELVIN
Por Melvin Mañon
Allen G. Breed, es el nombre de un escritor norteamericano que trabaja para la AP y quien acaba de publicar un interesante y novedoso artículo que a su vez, es portador de una noticia interesante y es la siguiente: Numerosos veteranos de Iraq y Afganistán están presentándose, a través de todos los Estados Unidos, como candidatos a posiciones electivas a todos los niveles, desde concejales de una ciudad hasta representantes y senadores para la legislatura en Washington.
¿Qué puede tener de bueno esta noticia para alguien que como yo ha condenado ambas guerras y se ha opuesto abierta y categóricamente a ellas?
Ahhh… observen lo que sucede y que describo.
Estos hombres y mujeres, muchos de ellos con heridas o incapacidades contraídas durante el ejercicio de operaciones militares han decidido meterse en política, porque, al igual que yo y muchísimos otros, están hartos de la basura de gente que se ha apoderado del servicio público.
Están descontentos por el oportunismo y la irresponsabilidad reinantes en Washington donde nadie da la cara, nadie se compadece de los que trabajan ni de los que sufren y andan detrás del mejor postor proponiéndose para ser sobornados sin contar con que no saben ni entienden un carajo de nada. En cambio, los que han sido soldados en tiempos de guerra no necesitan cursillos ni lecciones de sufrimiento y a menos que quedaran permanentemente incapacitados mental y emocionalmente tienen un pie en la realidad y muchas razones para preocuparse por su país.
Allen Breed, en su trabajo, entrevistó muchos veteranos, conversó, investigó la carrera y los antecedentes de estas personas y claramente ha visto como, del descontento de esta gente, se empieza a pasar a la búsqueda de correctivos y queda en evidencia que el primer paso es llevar otro tipo de gente a la política. Como señalara uno de los entrevistados por Breed, cuando estos hombres expusieron su vida y durante todo el tiempo que estuvieron en peligro, nadie les preguntó si eran republicanos o demócratas, si provenían de un estado rojo (republicano) o azul (demócrata). Aunque la guerra en que participaron fuera injusta, ellos no la declararon. Ellos y sus mandos trataron de hacer el trabajo, justamente lo que los congresistas no hacen.
En 1969 según los datos publicados por Breed, casi el 90% de todos los congresistas en Washington eran gente que había prestado servicio militar a su país. Hoy en día, solamente el 20% ha tenido dicha experiencia y es la primera vez en la historia del país que ninguno de los candidatos a presidente o vicepresidente ha usado jamás el uniforme militar. Naturalmente, muchos pueden creer que los militares, una vez convertidos en políticos, se comportan como reaccionarios, conservadores y ultraderechistas. En realidad, lo contrario es lo que sucede. Los mas vociferantes e irresponsables portavoces de la ultraderecha nunca han sido militares y nunca vivieron una guerra. Como decía, creo que Colin Powell, los militares son los primeros en entrar a una guerra y los últimos en salir. Salvo algunos enfermos y psicópatas, que los hay en todas partes, nadie anda buscando matar ni que lo maten.
La suspensión durante los años 70 del servicio militar obligatorio en EEUU, sugiere Breed, está de alguna manera relacionado con la baja presencia de veteranos en posiciones electivas pero también con el pobre desempeño de los políticos. Andrew Bacevich, un coronel retirado que enseña en Boston College ha observado que el ejército voluntario que sustituyó el reclutamiento obligatorio promueve el distanciamiento de la sociedad civil de los compromisos militares del país y convierte el apoyo que cada empresa de ese tipo necesita en una caricatura. La sociedad no se conduele en realidad de los muertos a menos que procedan del reclutamiento donde, al menos en teoría, entran todos los ciudadanos. Las cintas amarillas en los autos, la bandera en el poste de la casa, como bien señalan Bacevich y Schouer no son mas que, sin valor alguno, convenientes, acomodaticias excusas de los que no hacen nada.
Los civiles sinvergüenzas e irresponsables, empleados a sueldo de corporaciones y grupos derechistas con intereses creados son más propensos a lanzar aventuras militares y a decantarse por amenazas y bravuconadas agresivas que los militares que han prestado servicio y saben de lo que se trata. Siempre recuerdo el caso más penoso de todos: John McCain, un veterano de Viet Nam era un excelente candidato en 1999 y terminó siendo un cretino que hipotecó sus propios puntos de vista y su plataforma a las exigencias de los “halcones“ republicanos que no son más que la canalla financiera que nunca fue a la guerra, nunca se puso el uniforme y siempre vivió y vive aun del fraude, empezando por el propio Bush hijo quien, a papeletazo limpio lo despojó de la nominación para las elecciones del año 2000 en los EEUU.
No tengo dudas. El aumento de la presencia de veteranos en posiciones electivas solamente puede mejorar el desempeño de los organismos para los cuales hayan sido electos. Ahora bien, la propia sociedad americana está tan enferma y tan en manos de los manipuladores de chucherías y mentiras que tengo dudas de que estos hombres y mujeres puedan recibir el respaldo electoral que solicitan y que tanta falta le hace a los propios Estados Unidos.
En medio de tanto desastre y tanta vagabundería me ha parecido que era una buena noticia que en Estados Unidos, miles de veteranos, inconformes, descontentos, indignados con la mierda que ven en Washington se hayan propuesto intervenir.
Sean bienvenidos.
Sigamos el ejemplo aun sin ser veteranos del mismo ejército.
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domingo, 28 de octubre de 2012
A DANILO MEDINA
¿OTRA SEÑITA, SEÑOR PRESIDENTE?
Por Haroldo Dilla Alfonso
Aun cuando el carisma no parece figurar en el anaquel de los dones del presidente Medina –quizás por eso nos resultó tan cara su elección- confieso que tiene un sesgo de sencillez reconfortante. Sobre todo después de habernos pasado ocho años dirigidos por un hombre enamorado de su ombligo como Leonel Fernández.
Es reconfortante, por ejemplo, que el nuevo presidente se haya dado cuenta de que hay que alfabetizar a la gente en lugar de andar balbuceando eslóganes baratos sobre la globalización; o que eso de viajar con una silla-trono a cuestas por todo el país es un rasco atávico cortesano que el siglo XXI no resiste. Nunca le he oído musitar tonterías sobre un Nueva York chiquito, ni querer resolver conflictos internacionales donde nadie lo llama, ni rodearse de intelectuales tarifados. Y todo eso es muy bueno. Por lo menos ha demostrado que no es un burgués/gentilhombre.
Pero me temo que no es suficiente.
Porque al presidente Medina le han dejado la ingrata tarea de componer una economía que es un total desastre –digo una economía, no simplemente una situación fiscal- y que demorará (si tiene suerte) tres años en reflotar, tras los cuales tendremos otra vez al clan Fernández-Cedeño en la liza electoral. Y me temo que los próximos años van a ser muy calientes, con más pobres, más insatisfacciones, más protestas y más trapisondas políticas.
Quizás al presidente Medina le convenga ganar apoyos extras y hacer algunas señales a la sociedad de que efectivamente quiere hacer lo que nunca se ha hecho (que es mucho) y corregir lo que se ha hecho mal (que es todavía más). Quizás le convenga mucho decirle a la población dominicana que él es una luz al fondo de este túnel en que nos ha metido la derecha peledeísta. En otras palabras, que si quiere hacer algo tiene que gobernar con la sociedad.
La reciente destitución del contralor general tras el penoso incidente de la superpensión que este depredador público se había adjudicado es un buen indicio. Pero el funcionario destituido –dentro de esa francachela mercurial que ha sido el estado dominicano- no es otra cosa que un carterista de horas pico. Y una golondrina no hace primavera.
Creo que se necesita más, mucho más. Y que ello no solamente iría en provecho de la sociedad dominicana, sino del propio presidente Medina, quien, si no se aplica, terminará siendo el presidente Kleenex del clan Fernández/Cedeño.
Por ejemplo, si el presidente quiere mandar un buen mensaje a la sociedad, sugeriría:
• Declarar clara e inequívocamente que va a apoyar las intenciones de su procurador de encausar a los funcionarios corruptos del anterior gobierno, comenzando por el senador Félix Bautista.
• Tras enviar para su casa al contralor general de la República, debe publicar, revisar y eventualmente derogar, o al menos denunciar, todas las pensiones estratosféricas que los funcionarios de todos los poderes se han ido adjudicando y que la prensa crítica ha ido sacando a la luz para espanto de toda la sociedad.
• Debe revertir el proceso de otorgamiento de los apartamentos de los edificios El Progreso, y proceder a la venta de los inmuebles según los precios del mercado. Al mismo tiempo se debe proceder a una investigación acerca de este aparatoso fraude: sus orígenes y participantes.
• Debe destituir al ministro de economía por irresponsable. Es inaceptable que un ministro de Economía durante ocho años no conociera el estado de su materia y exprese públicamente asombro por la situación en que nos encontramos.
• Y finalmente, debe nombrar una comisión independiente que prepare un informe sobre todo el proceso que nos ha conducido a este agujero y proponga medidas correctivas, incluyendo la sanción penal de los responsables de que miles de familias dominicanas sean lanzadas a la pobreza.
Nada de esto cuesta dinero. Y estoy seguro que el presidente Medina pasaría a la historia como el mandatario estrella del devenir nacional. Por lo menos como algo más que el rol de marioneta que le tienen asignado la cacle peledeista y el clan Fernández/Cedeño.
7Dias.com.do
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miércoles, 24 de octubre de 2012
DIARIO DE LA CIGUAPA
Por Sara Pérez
Malditos ladrones funcionarios del gobierno dominicano
Para hoy, miércoles 24 de octubre, a la 1 de la tarde, está pautada la presentación, ante el Senado de la República, del proyecto final de reforma fiscal, que el Presidente de dudosa legitimidad, Danilo Medina y su equipo de depredación económica, pretenden imponerle dictatorialmente al país, a pesar del amplio repudio que la propuesta ha generado.
¿En qué consisten las modificaciones que presuntamente se han hecho al proyecto inicial? Nadie, excepto el Presidente, los funcionarios involucrados y algunos elegidos, lo sabe oficialmente. Los restantes nos enteraremos cuando el Senado -un grupo de delincuentes, varios con condenas definitivas en los tribunales- que no nos representa y que no supone ningún contrapunto de equilibrio ante los asaltos y atropellos orquestados por el Poder Ejecutivo, reciba la propuesta que nos lesiona y ante la que nadie va a defendernos y menos los ladrones del Congreso, que también necesitan que paguemos más impuestos, para que ellos sigan su ostentoso tren de vida y pagando favores políticos con cuartos de nosotros.
Estos tígueres han agotado las arcas nacionales, robando a dos manos y con todo el descalabre, no solo pretenden que aquí no ha pasado nada, sino aspiran a que todo quede impune y a continuar en lo mismo.
El hoyo que hizo Leonel y el resto de su pandilla supera los 187 mil millones, pero a la hora de resolverlo, a Danilo no se le ocurre tapar las troneras que ellos tienen, sino mantenerlas y ampliarlas, con el dinero de nosotros.
Sí, yo si soy partidaria de pagar impuestos justos que se administren con prudencia, a cambio de los que la sociedad reciba los servicios que competen al gobierno. Pero es una falta contra el país y un agravio a nosotros mismos, tolerar en silencio el despojo y los abusos a que nos someten con absoluto desparpajo.
¿Qué recibimos a cambio de los impuestos? Que nos apisone una casta hinchada y desenfrenada de funcionarios tutumpotes, convertidos en una plaga repugnante, que asfixia al país.
Quieren obligarnos a pagar más impuestos para que ellos puedan mantener su tollo y su desorden y sus insultantes excesos y prolongar situaciones como las reveladas en cada una de las muchísimas auditorías ordenadas por la Cámara de Cuentas y que Licelott Marte tiene guardadas en el buche, sin que sirvan para nada, porque no corrigen los desmadres que ponen en evidencia.
Solo en lo que va de este año, el gobierno ha gastado 22 mil, 688 millones en propaganda, pagos injustificados de sobresueldos y otros gastos superfluos, para retribuir adherencias políticas, a costa del bienestar del país. Leonel tuvo que salir a comprarle los votos Danilo, uno a uno, con los fondos del presupuesto nacional.
Uno de los sucesivos desfalcos en la CDEEE, específicamente el perpetrado bajo la administración de Radhamés Segura, está detallado en la auditoría ordenada por Celso Marranzini (habrá que ver lo que muestre cualquier auditoría aplicada a este último período) y que, según los reportes de prensa, evidenció unas diferencias en el cuadre de cuentas, ascendentes a 51 mil, millones de pesos.
En esa auditoría se explica, entre múltiples irregularidades, que el gobierno habría pagado varios miles de millones de pesos, por encima de lo registrado como deuda, a empresas como Edenorte, Generadora Hidroeléctrica dominicana y otras. ¿Qué ha hecho Danilo para ir a recuperar los millones desfalcados en la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas? No ha hecho ni mierda.
Según prueba una de las auditorías de la Cámara de Cuentas, el potentado Félix Bautista, usó miles de millones de pesos, sin ningún control, en la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, (OISOE), al frente de la que estuvo desde el 2004 hasta el 2010.
Solo de enero a diciembre del 2008, hay una diferencia de 279 millones, 955 mil, 85 pesos en la conciliación de cuentas corrientes de esa dependencia estatal, que funcionaba sin cubicaciones y sin registrar formalmente los ingresos, entre otras indelicadezas que les eran típicas.
¿Ha corregido Danilo las irregularidades registradas en esa institución? ¿Ha salido a buscar cualquier docena de miles de millones que se haya extraviado en un lugar con tan poca vigilancia y sin ningún freno? No, Danilo no ha hecho nada.
Solo con la auditoría de Bienes Nacionales se puede hacer un manual de las mil y una formas que se puede robar a un país, empezando con las botellas, la graciosa compra de vehículos de lujo que se distribuyen en manos privadas, las nóminas múltiples y montones de irregularidades.
La auditoría de esa dependencia reveló que mensualmente ahí se gastan 160 millones de pesos, en salarios de empleados que los auditores clasificaron “sin funciones”. Eso no incluye los salarios de empleados con oficio asignado -aunque no necesariamente cumplido-.
Sin contar el salario, ni otros beneficios colaterales, a Elías Wessin Chávez hay que darle todos los meses 209 mil pesos para su dieta, combustible, etc., y con el nepotismo que prima allí, la institución completa funciona como la heredad de una sucesión familiar.
Wessin Chávez incorporó a la nómina pública a un hermano, a la esposa y a varios de los dirigentes del partiducho que preside, aparte de que cada botella de las nombradas por él, también tiene añadida su propia comparsa familiar, incorporada a la nómina de la institución.
Ahí hay 16 sub-administradores sin funciones, (y tres más con funciones asignadas) a cada uno de los cuales hay que pagarle 60 mil pesos de salario, más 30 mil en dietas, “gastos de representación” etc., con lo que se les retribuye por su subordinación política.
La auditoría hecha a la gestión de Leonardo Matos Berrido, en el 2006, cuando este estuvo al frente del Banco Nacional de Fomento de la Vivienda, encontró irregularidades que iban desde la sobrevaluación de obras, hasta préstamos ilegales y que nos costaron más de 100 millones de pesos.
Y esos son algunos ejemplos del desorden, la inoperancia y la corrupción con que se conduce el país y de las agresiones permanentes que se ejecutan desde el Palacio Nacional y en las dependencias del gobierno.
¿Y el ministerio de Relaciones exteriores, que llora ante la presencia de Dios? ¿Y el continuo desfalco en las compras de las Fuerzas Armadas y la Policía? Y los robos y el botellerío en Salud Pública, Educación, Cultura, Obras Públicas, La Lotería, Inespre?
Todas las instituciones públicas caben en ese patrón y están todas quebradas, mientras sus funcionarios nadan en la abundancia y de remendar los fundillos gastados de sus pantalones, se convierten en magnates exprimiendo al país.
¿Qué ha hecho Danilo Medina para tapar esas chorrera? Nada. El otro día pegó un parchecito con la cancelación, justificadísima, de Ivanhoe -timbales- Cortiñas, pero eso es solo un pequeño malabarismo circense. Lo que tendría significado verdadero y un impacto real, sería la revisión y corrección inmediata del sistema completo de pensiones, institucionalizando los procesos, eliminando los excesos y enderezando las injusticias.
Sí, Danilo acaba de llegar, pero si la prisa que él tiene buscando cuartos que no son suyos, la empleara en cerrar los chorros que se tragan sus camaradas de partido y en recuperar los bienes públicos que se han evaporado entre los bolsillos de sus colegas, tal vez se controle más rápido la emergencia que lo tiene boqueando y se organice un poco la mierda de gobierno que él preside.
El otro día, alguien trajo a colación unos versos del Himno Nacional que me parecen muy apropiados en estas circunstancias. No sé qué parte de los dominicanos los tendrá presentes, pero son los que dicen:
“...Ningún pueblo ser libre merece/ si es esclavo indolente y servil”.
¡Basta de tanto abuso! ¡Coño!
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martes, 23 de octubre de 2012
ENTRE USTED Y YO
Por Rafael Calderón
NEW YORK. Sin vergüenza y sin respeto. Esas sustracciones a la dignidad y a la conducta se convierten en sumas exorbitantes de riqueza y poder para los personajes que medran en la política, como bien lo demuestran cada día individuos que hasta hace un par de lustros fueron tan comunes y corrientes, tan humanos como cualquiera de nosotros.
La paradoja es tremebunda, pero ya es un axioma que mientras más sinvergüenza e irrespetuoso, mientras más desalmado (dado que vergüenza y respeto son asuntos del alma), sea el político cabecilla mayor progreso y poder conseguirá para él y su pandilla, una pandilla que -en el caso que nos ocupa, aunque es un remedo de las pandillas callejeras comunes- no es cualquier pandilla, porque estamos hablando de una pandilla gubernamental, una pandilla que en nuestra República Dominicana está por encima de todos y de todo.
Una pandilla que demostrará que, contra viento y marea, impondrá una carga fiscal mayor para sostener su feudo, haciendo uso de la sinvergüencería y el irrespeto que caracteriza su desalmado accionar.
Hay que ser muy sinvergüenza para luego de pasar años pregonando crecimiento económico, estabilidad y progreso a niveles que envidiaban las grandes naciones o pasar largos meses prometiendo que como presidente repartiría al pueblo hambriento las riquezas creadas por el capataz anterior para, de buenas a primeras, salir a decirle a ese mismo pueblo hambriento que tras los profundos estudios hechos en los primeros 21,600 segundos al frente del gobierno se pudo establecer que, en lugar de recibir, el pueblo tendrá que aportar más dinero para evitar que el estado responsable de su miseria se hunda en el hoyo económico que con tanta irresponsabilidad e irrespeto cavó.
Se necesita irrespetar mucho a la sociedad, a la familia, a los amigos (si acaso tienen amigos sinceros) y hasta a la profesión que dicen sustentar, nada más y nada menos que la de economistas, para, con las mismas caras -me refiero a las de Danilo Medina y Temístocles Montás- que usaron para engatusar a los pendejos decirles ahora a esos mismos pendejos que Leonel Fernández los puso a ver como crecimiento lo que en realidad era un hundimiento de la economía.
Sólo parapetados en un horrendo irrespeto pueden Danilo y Temístocles hablarles a los pendejos de que lo único que puede salvarlos de hundirse más en su miseria es aceptar que le claven otra reforma impositiva.
Insisto, tienen que padecer de ausencia de vergüenza y de respeto para hablar como lo hacen, porque de no tener esas carencias se cae de la mata la pregunta: ¿qué economistas del carajo son Danilo y Temístocles que no se dieron cuenta hasta hace mes y medio atrás del hoyo que otros economistas advirtieron que comenzó a cavarse aceleradamente desde 2007 en adelante?
Sería interesante hacer un recuento de cómo el despojo de la vergüenza y el respeto han dado riqueza y poder no solamente a los políticos profesionales, justo es decirlo, sino a muchos periodistas que eran casi pobres de solemnidad hace un par de lustros. Algunos que yo conozco realmente eran dignos de pena, capaces de tomar las armas si en esos años el gobierno hubiese hablado de poner impuestos a las tripitas y al pico y pala, pero hoy son orgullosos potentados que se matan con cualquiera que muestre oposición a la sexta reforma fiscal que el gobierno que está en su noveno año consecutivo impondrá porque su gula no se satisface.
Bueno, en otra oportunidad hablaremos del asunto. Por hoy, me voy. Que Dios le llene de bendiciones, y se apiade de la República Dominicana.
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sábado, 20 de octubre de 2012
MATEO A LA CARGA
Andrés L. Mateo
Leonel Fernández se cree el sueño mismo de lo grandioso, y para demostrárnoslo, nos desguañangó. Entre la gloria y el hechizo de éste ser privilegiado, el déficit fiscal es el epitafio de la ambición que se erigió a sí mismo.
Doy un dato: tanto en las apreciaciones de Bernardo Vega publicadas en “La lupa sin trabas”, como en el estudio del economista Jochi Vicente, preparado para el Consejo Nacional de la Empresa Privada, lo que ocurrió fue que a partir del 2008 Leonel Fernández usó el Estado como herramienta electoral, y se desbocó de manera incontrolable en materia fiscal. Pero al llegar al 2012 la característica del gasto se aceleró orillando el suicidio fiscal, y Bernardo Vega llega a confirmar que “entre enero y agosto los gastos corrientes crecieron un 34.6% con relación al mismo periodo del 2011”. Mientras que en el estudio de Jochi Vicente se constata que “La realidad del 2012 fue: Un déficit fuera de todo parámetro y que atenta contra la estabilidad macroeconómica”.
Ese déficit fiscal, situado en el orden de los 187 mil millones de pesos, tiene un componente enteramente personalista (verificable en ambos estudios), atribuible a la megalomanía de Leonel Fernández, y a sus pretensiones de volver al poder en el 2016. Gastó más dinero del presupuesto en su propia promoción después que Danilo fue electo, que todo el que invirtió en la campaña. Le robaba el trueno a Danilo Medina, colocando su deseo de volver en el 2016 en el centro de una crisis enorme, haciendo uso del dinero público sin importarle la situación de deterioro que había creado. Bernardo Vega dice que “Aunque los ingresos fiscales crecieron un 15.4%, en gran parte por los impuestos pagados por ganancias de capital en la venta de acciones de la Cervecería, el déficit fue extraordinario”. Y es bueno decir que en el estudio de Jochi Vicente queda bien claro “que en el 2007 no hubo déficit, sino un superávit de 2, 889 millones de pesos. En el 2006 el déficit había sido de 3, 141 millones, en el 2005 de 4, 012 y en el 2004 de 6,917 millones de pesos. En el año 2003, cuando gobernó Hipólito Mejía, pese a la crisis financiera por el fraude de los bancos, el país no registró déficit, sino un superávit de 5, 692 millones de pesos”. Lo que quiere decir que la crisis es suya, que es la pesadilla realizada de su gestión.
No hay ningún otro culpable de esta debacle económica. Leonel Fernández está convencido de que él es la grandeza sin límite de un poder, y ha secuestrado a toda una nación usando el presupuesto público para su gloria personal. Ha enriquecido a muchos, pero ha dejado en el descalabro al país, particularmente a la clase media que lo apoyó al principio; con tal de construirse una plasticidad semidivina echando manos de los recursos públicos. Es un adicto al poder, y no le importan las consecuencias de sus actos. ¿Acaso él no sabía lo que iba a causar esa expansión significativa del gasto público? ¿Le era ajeno el hecho de que el 70% del aumento del gasto corriente fueran servicios personales y un ritmo de construcción de obras que ni siquiera podía terminarlas? ¿No era una irresponsabilidad total propiciar más de doce mil pensiones, gastar miles de millones en promoción gubernamental, diluir más de cincuenta millones de dólares en viajes de promoción personal, aumentar las nominillas, permitir la expansión de la corrupción a poco más del 5% del PIB?
En medio del desastre, treinta y ocho días antes de la transmisión del poder, armó un viaje a Europa con 27 invitados. Era el colmo de la indolencia. Iba a besarle la mano al Rey de España, y a otros pariguales. Gastó poco más de tres millones de dólares, sabiendo que el país se estaba cayendo a pedazos. El mismo día que se subió al avión, llegaban los cañeros del CEA a las puertas del palacio, por quinta vez, a pedir su pensión de siete mil pesos. Guiñapos humanos, bagazos que el trapiche de la injusticia social arrojaba sin piedad hacia la muerte, miraron el avión surcar el firmamento. ¡Oh, Dios!
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viernes, 19 de octubre de 2012
¡NO AL DANILAZO!
¡YO EXIJO!
Por Freddy Ortiz
devariados@yahoo.com
La reforma tributaria va a restarle de 17% a 20% a mis ya recortados ingresos. En consecuencia, y como no participé en las francachelas del círculo de nuevos multimillonarios, producto de la apadrinada corrupción, exijo (sugiero que usted también), que se inicie la recuperación del producto de las monstruosas sobrevaluaciones de obras, como el caso del Palacio de Bellas Artes; el edificio tecnológico de la UASD, presupuestado en 283 millones y terminado en 1,473 millones, y, más recientemente, el de la apresuradamente reinaugurada Biblioteca Nacional, cuyo presupuesto inicial fue de 88.8 millones y terminó en casi 1,400 millones.
Exijo que se someta a la justicia a los que nos harán pagar 56 millones de dólares, consecuencia del arbitraje que nos condenó por el increíble contrato que se firmó con Codacsa.
Exijo que se retome el caso de las evasiones patrocinadas por el grupo de las aduanas de Santiago, echado al olvido por conveniencias políticas.
Exijo que el voluminoso expediente “Félix Bautista”, sea manejado con seriedad y salga de los poderosos ruedos políticos de los pantalones de Vincho y Abelito, si es que el nuevo gobierno tiene suficiente peso en sus propios calzones.
Exijo que, quien incurrió en los gastos, pague por el costosísimo alquiler de aviones Airbus con fines de paseos mundiales innecesarios, acompañado de invitados no menos innecesarios.
Exijo que se haga un inventario de cuánto se gastó en comprar voces de la prensa, ¡algunas por bagatelas!, aunque hubo casos tan costosos, que llenarán de espanto a esta sociedad cuando se revelen.
Exijo que senadores, diputados y jueces, asuman su cuota de sacrificio, recortando buena parte de las indignantes asignaciones que disfrutan.
Exijo que me justifiquen por qué el déficit mayo-agosto (el del proyecto “vuelve y vuelve”), fue mayor que el de enero-mayo (el de la elección).
En resumen: que se recupere lo que nos robaron y en parte aún nos roban. Solo así debemos apoyar el nuevo motrócalo de Temístocles Montás.
¿Se une a mi legítima exigencia?
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LA DESGRACIA DEL PRD
PERREDEÍSTAS SE CONCENTRARÁN MAÑANA FRENTE AL LOCAL DEL PRD EN RECLAMO DE QUE SEA ABIERTO
¡Qué desgracia!
Es una pena que el PRD, el más grande partido de masas de la República Dominicana, en vez de estar luchando al lado del pueblo en contra del Danilazo, esté luchando contra el estorbo de sus "líderes".
Las bases deben seguir presionando para que el próximo año se abra la convención del PRD para que sean ellas, las bases, quienes escojan a los que dirigirán el partido.
Es hora de eliminar las garrapatas del buey e incinerar toda la leña podrida que solo sirve de lastre.
Tanto Hipólito Mejía como Miguel Vargas Maldonado deben irse.
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jueves, 18 de octubre de 2012
¡DIGA NO AL DANILAZO!
NO NOS PODEMOS DEJAR CONFUNDIR
Los sin ajuste del gobierno, junto al Cardenal del diablo y el Cachifuí Pared Pérez, ahora quieren despistar la atención de la población exclamando que la magnitud del problema podria ser un "maremoto" para el país si no se realiza la mal llamada Reforma Fiscal, pero el meollo del asunto no es si el gobierno enfrenta o no un mar de tinta roja, sino que se explique al pueblo porqué, qué han hecho para parar la hemorragia, qué van a hacer de manera que no se repita la situación y dejar que la justicia actúe para llevar a los culpables a los tribunales.
Parar la hemorragia es posible: sugerimos que se eliminen los barrilitos, los cofrecitos, las nominillas, la manutención de parásitos y pulgones, los sueldos escandalosos, los pagos a periodistas a sueldo, las pensiones abusivas y tres cuartas partes del cuerpo diplomático. Pero creo que estoy soñando. Solo queda movilizarse pacíficamente, como dice Sara se hizo en Santiago, no quedarse cruzados de brazos, crear cuentas en Twitter y Facebook “NoAlDanilazo” para difundir su descontento y hacérselas llegar a los inútiles del congreso.
Diga no al saqueo institucionalizado que alimenta a las sanguijuelas y parásitos que nos desgobiernan...
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¡NO AL DANILAZO!
Por el pastor Antonio regalado
Tomado de oasisdominicano.blogspot.com
La gobernabilidad en la Nación dominicana se tambalea en las actuales circunstancias por la que atraviesa el País. La sociedad está demandando del gobierno que encabeza el presidente Danilo Medina, que se den a conocer los nombres de quienes quebraron financieramente a la República Dominicana llevándola a un déficit de alrededor, según se dice de cerca de 188 mil millones, suma que quieren que se la paguemos a quienes se enriquecieron con el sudor nuestro, pero están escondiendo a los gaticos de María Ramos que se llevaron el botín y escondieron sus manos.
Nosotros no tenemos que pagar lo que esos vientos se llevaron, esos ventarrones politiqueros trajeron este lodazal en que nos encontramos y ahora quieren volver a empujarnos hacia las profundidades de la indigencia esos que viven en la opulencia tras haberse llevado una millonada que jamás devolverán mientras tengamos una justicia que sólo su investidura para condenar al que se roba un pollo, pero a los que hicieron el hoyo, a esos, el procurador actual no se atreve a meterle mano, no tiene el coraje ni voluntad política para hacerlo, de hecho acaba de decir que descarta la investigación de la lista que le fue sometida por el organismo anti-corrupción para investigar a esos individuos, y eso lo descalifica para ejercer justicia.
Eso no pasa en una Nación que se respeta, sólo sucede aquí donde no existe una oposición verdadera y donde todo se encuentra prácticamente secuestrado para facilitar que la impunidad se pasee a sus anchas.
Al país le asiste un derecho de saber los nombres de esos personajes, uno por uno, porque de llevarse a cabo esa reforma tributaria, la gobernabilidad tendrá que despedirse de este país, así de simple.
Dios nos cuidará y nos guardará de la pesadumbre y peste destructora que de llegar a ser realidad, producirán ese vergonzoso procedimiento que humilla a los pobres, y que erróneamente es llamado reforma.
Y yo me pregunto: ¿Qué es lo que reforma en la sociedad?
¿No es más bien una adversidad para los pobres, desdicha, infortunio, tribulación, infelicidad, desamparo, pobreza extrema, catástrofe, desastre, trastorno, tragedia social, calamidad?
Ayúdanos Dios, en ti confiamos
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miércoles, 17 de octubre de 2012
DIARIO DE LA CIGUAPA
Por Sara Pérez
El 12 de octubre tuve oportunidad de participar en una singular marcha de protesta contra la reforma fiscal anunciada por el gobierno. La marcha no estaba respaldada por ningún partido, ni asociación o agrupación de ninguna clase.
Sus organizadores en Santiago, encabezados por Lucienne Carlo, una joven señora profesional, no tenían expectativas ambiciosas. Simplemente, al comentar las implicaciones que tendría la nueva reforma propuesta por Danilo Medina, surgió la idea de que un grupo aprovechara la fecha en la que otros también protestarían, para expresar públicamente su rechazo a un paquete impositivo que lesiona sus derechos, sus vidas, sus ingresos, sus pequeños y medianos negocios y sus actividades profesionales. Esperaban unas cincuenta personas y aparecieron más de trescientas.
No sé si alguno de los partidos que han estado al frente de la administración pública en República Dominicana, pueda movilizar diez gentes, sin repartirles cuartos, prebendas, botellas en el gobierno y también de ron y espectáculos de bailarinas con nalgas a la intemperie, pero da la impresión de que no. Los participantes en la protesta contra la reforma fiscal asistieron gratis, sin incentivos colaterales.
A las razonables y legítimas inquietudes por su destino inmediato, también se sumaba el gesto confrontador, de quienes están cansados de aguantar y quieren y tienen el derecho de participar en la toma de las decisiones que lastiman su sociedad, deterioran su entorno y los afectan familiar e individualmente.
La marcha, con los participantes vestidos de luto, partió del Parque Colón a las 5:30, que era la hora pautada para hacerlo y subió por la calle Del Sol, en silencio, sin consignas y sin pancartas, solo con una banderola al frente, que adornada con las imágenes de dos banderas dominicanas, decía : İNo! A la reforma fiscal.
Al frente del Monumento, los participantes se reunieron a escuchar y cantar el Himno Nacional y la señora Carlo pronunció un breve discurso, muy sereno y moderado, dirigido al Presidente Danilo Medina. Explicaba que es excesiva e inadmisible la nueva imposición fiscal, que el gobierno pretende recargar sobre sectores que ya están pagando demasiados impuestos, sin recibir los correspondientes servicios.
Me sentí muy conmovida y muy indignada. Conmovida por la justa, necesaria y saludable acción de resistencia; indignada por la sordera de las autoridades, tan ensoberbecidas y tan confiadas en su perpetua impunidad y en que por siempre van a seguir dilapidando los recursos públicos y haciendo y deshaciendo como les dé la gana.
La verdad es que, muy personalmente, sentí que ni el Presidente Danilo Medina, ni el grupo de delincuentes que lo rodea merecían la ponderación y el respeto con que estos ciudadanos se refirieron a ellos.
El gobierno no ha escuchado ni a sus compinches, los banqueros, que han advertido, con sobrada razón, sobre las consecuencias adversas de penalizar con impuestos los reducidos beneficios del ahorro. ¿Qué puede esperar quien no tiene bancos para hacerse oír?
Ese grupo de lúmpenes que encabeza el gobierno, que no se ha molestado en esconder lo que ha robado, sino que anda estrujándolo en el hocico del país -sirviendo de ejemplo e inspiración a la delincuencia- no conoce, o ha olvidado, los sacrificios del ahorro esforzado, que a manera de negocio no funciona, porque sus dividendos son muy pequeños.
Esa pandilla -con capitales robados, reunidos al vapor y exportados a los paraísos consolidados del lavado, lugares todos que pueden ser muy bien descritos por gente como Luis Álvarez Renta o como Félix Bautista, que tiene negocios en Panamá - no sabe, o no recuerda, lo que es la disciplina de un pequeño empresario, a quien no le han regalado nada, que hace de tripas corazón para mejorar sus instalaciones, comprar maquinarias, expandir servicios y zancajear financiamiento o apenas sobrevivir a la competencia desleal de otros con acceso a favores, exenciones y privilegios del gobierno.
Estos tígueres no saben, o se les olvidó, lo que tiene que sacrificarse un envejeciente que renuncia a gustos y preferencias para ahorrar unos chelitos y resolver cualquier imprevisto o enfermedad o cualquier persona que vigila y reduce sus gastos, para tener algún fondo de emergencia, para pagar los estudios propios o de los hijos o hasta para vacacionar o para comprar una prenda, a lo cual tiene derecho y está muy bien, si es con su trabajo y sus ahorros.
Los lujos inadmisibles son los que crean o aumentan irregularmente patrimonios personales con dinero del país. Los cuartos que hay que salir a recoger son los de los funcionarios públicos, que nadan en la abundancia y se han hecho millonarios con el país quebrado. El cinturón que hay que apretarse, se lo tiene que apretar el gobierno a sí mismo, superando el clientelismo, resolviendo los problemas sociales a través de las instituciones y cerrando los chorros de los barrilitos que los ladrones del Congreso administran sin controles, para comprar docilidades y envileciendo a la gente.
Yo no quiero que me aumenten los impuestos a mí, para seguirle pagando la pensión de medio millón mensuales a Leonardo Matos Berrido y a todos los demás Matos Berrido que sangran el presupuesto nacional. ¿ Por qué no reforman el sistema de pensiones y lo adecentan? ¿Y por qué no se revisan esos acuerdos lesivos que el gobierno tiene con los dueños de equipos de pelota? Estos cobran y se reparten las entradas a los estadios, pero los estadios los construye y repara el gobierno, (todos los años hay que hacer reparaciones sobrevaluadas en todos los estadios) y el gobierno también aporta la vigilancia.
¿Cuántos de esos negocios mantiene el gobierno?¿Ya eliminaron la comisión por compras que se reservan los funcionarios? ¿Examinaron cómo enderezar los acuerdos con la Barrick Gold?¿Quiere el gobierno aumentar sus ingresos? ¿Y por qué en vez de regalar el Puerto de Manzanillo, no llega con los interesados –como hay varios y hay sana competencia , pues mejor- a algún acuerdo comercial de esos que no parecen tan anormales, en que el gobierno no “invierte” donando propiedades públicas, sino que los inversionistas –que van a hacer negocios con fines de lucro y no desprendida filantropía social- invierten comprando a precio razonable lo que les interesa y no esperando regalos?
Esa plaga de funcionarios, diputados, senadores, síndicos, regidores y muchos militantes y allegados al partido en el poder, no conoce o ha olvidado los frenos. No cumplen leyes, ni siquiera las que ellos mismos hacen, a la medida de sus conveniencias e intereses. No respetan el patrimonio público. Hasta la gasolina de sus vehículos y de los vehículos de quienes a ellos les dé la gana, la reciben gratis, regalada por nosotros, y sigue siendo así, al margen de lo que frente a las cámaras haya dispuesto Don Danilo, un Presidente motete.
¿Quiénes se creen que son estos vividores parásitos para disponer tan alegremente de recursos que no son suyos y por el que ellos no han trabajado?
¿Por qué tienen que duplicarle los impuestos a mi cervecita, por la que ya estoy pagando demasiada carga impositiva? ¿Y por qué tienen que aumentar los impuestos de mi vino?
Un californiano cuesta el doble o el triple de lo que cuesta en USA, a pesar del tratado de libre comercio, cuya única conquista visible ha sido la multiplicación y agilización del tránsito de la cocaína.
Lo más simpático es que cualquier vino argentino, español, chileno, francés, africano, alemán, canadiense, australiano o del infierno que provenga, también cuesta en RD por lo menos el doble de lo que cuesta en USA, a pesar de que USA tiene una industria vinícola que protege y subvenciona y nosotros no producimos ningún vino, aparte del moscatel Caballo Blanco, que nunca ha sido contaminado con la presencia de una uva. Si quieren aumentar las recaudaciones, que le cobren las bebidas importadas a Vicente Bengoa y al del PRD, apellido Alburquerque. Nunca recuerdo si el nombre es Ramón o Rafael.
Sí, hay una porción de propiedades e ingresos que tiene que pagarse, en forma de impuestos, para sostener la administración pública, esparcir la riqueza generada y aportar al bienestar social, que debían administrarse con transparencia, previsión y alguna sensatez y cuyo destino no sea abultar los bolsillos de los testaferros y adláteres de Leonel, ni inflar un partido como un globo aerostático.
El mayor aporte debía hacerlo la élite económica que explota los recursos. De las costillas del pueblo y de su clase media no hay más qué sacar.
Sí, se necesita un gobierno eficiente, organizado, fuerte, que cumpla al menos sus funciones de dirección, arbitraje, inspección y regulación; que no solo sirva para rejoder a la población común y que no sea una amenaza y un estorbo elefantiásico e hipertrófico, opresivo y voraz, convertido estrictamente en una arma de asalto colectivo.
La nueva reforma fiscal, con ese desorden que hay en el gobierno es otro robo más, a mayor escala y permanente. Si el gobierno quiere tapar hoyos, no sé por qué no usa como tapones los libros que le ha comprado a Euclides Gutiérrez.
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lunes, 15 de octubre de 2012
ENTRE USTED Y YO
Por Rafael Calderón
NEW YORK. El tipo es un cabrón, y se enorgullece de serlo. Eso pensé al ver el titular y la foto que acompañaba la información dando cuenta de las explicaciones de Leonel Fernández sobre el déficit fiscal de 187 mil millones con que 2012 se encamina a su cierre.
La foto es la típica que se ha usado siempre para simbolizar el poder del sicópata convertido en jefe. La misma presenta a Leonel, en la seguridad de su recinto, caminando delante y detrás de él va la recua de espalderos, al mejor estilo de los capos mafiosos.
No sé, pero guardando las diferencias de vestuarios y escenarios, la foto me recordó las comunes escenas intermedias de las películas de vaqueros, que mostraban a los bandidos exhibiéndose intimidantes en los pueblos sin sheriff. El más buscado se desplazaba al frente y los demás forajidos le seguían, mirando para todos los lados de la polvorienta calle, mientras los indefensos ciudadanos optaban por evadir sus miradas y encerrarse.
Bueno, no es de capos y bandidos de antaño de lo que me interesa escribir sino sobre que me quedé pensando en lo difícil de que actualmente -quién sabe si antes tampoco- exista algún otro dominicano (político o no) al que le ajuste tan y tan bien la expresión cabrón como al doctor Fernández.
Porque ¿qué sino un cabrón de siete capas puede ser un tipo que, con el control absoluto del poder, optó por hacer cinco reformas fiscales con el supuesto objetivo de tapar el hoyo fiscal dejado por los fraudes bancarios, que además aceptó que trancaran en su gobierno a Ramoncito Báez, el hombre que lo catapultó económicamente para regresar a la presidencia, mientras dejó suelto a Hipólito Mejía y sus ministros, a quienes ahora, después de ocho años de fiesta continúa con el dinero del estado, señala como los causantes originales del nuevo hoyo en que está el país?
Fíjese, se necesita ser un cabrón extraordinario para abogar por una sexta reforma fiscal, después de haber anunciado meses atrás que conducía una economía saludable, por lo que, con pelos y señales, dio a conocer que tiraría para arriba 40 mil millones de pesos con el objetivo único de colocar a Danilo Medina en la presidencia.
Mirándolo bien, el anuncio fue una cabronada por partida doble, porque Leonel pudo hacer lo mismo que hizo sin anunciar en público que lo haría. Lo hizo así para ajustarle más el pie sobre la cabeza a su compañero Danilo, y descartar por completo que éste, ni siquiera en el pensamiento, osara hacerse el chivo loco en algún momento y decir que no era compromisario del déficit que el pueblo tendrá que pagar.
Estamos claro de que, llueva o ventee, la reforma va, con todo y la “oposición” a la misma que aparentan las asociaciones empresariales. Si el pueblo, cosa impensada por ahora, llegara a toparse con un líder que conduzca la lucha para impedir ese abuso, usted puede estar seguro de que los empresarios no le van a hacer coro.
Así que nuestra gente, quiéralo o no, terminará pagando la fiesta que vio por control remoto, que incluye más de 70 viajes de Leonel y secuaces por decenas de países a un costo superior a los $50 millones de dólares, el atraco de $130 millones de dólares de la Sun Land, y por ahí para abajo, hasta llegar a los $187 mil millones del déficit presentado sin rubor por el mismo funcionario que se jactaba de decir que el gobierno del PLD había blindado la economía del país.
El pueblo va a pagar porque los de arriba no han pagado nunca, y ahora no será distinto. No mientras continuemos viendo que acepta, incluso con aplausos, la doble moral imperante en la “justicia” dominicana que apresa a la infeliz de Yoly López, por perjurio en el caso de Omega, mientras el cabrón que faltó a su juramento presidencial y que tantas veces violentó la constitución anda suelto y pavoneándose como los bandidos ante la ausencia de un sheriff.
Por hoy, me voy. Que Dios le llene de bendiciones y se apiade de la República Dominicana.
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CUARTO PODER EN RIESGO
Cuidemos con tino que la prensa nunca deje de ser el Cuarto Poder
Por más de 200 años se ha estado llamando a la prensa y a los medios de comunicación “El Cuarto Poder”. El atributo surge por considerarse que la información publicada constituía el contrapoder de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial del Estado.
Esto fue relativamente válido dentro de algunos regímenes “democráticos”, no así en los gobiernos autoritarios que, a la franca, violaban los derechos humanos y censuraban las escasas libertades. Sin riesgo de equivocación, en República Dominicana, plagada su historia de regímenes despóticos, quizás hubo completa libertad de prensa en algunos meses de los años 1963 y 1965. Los más liberales convivían entonces, minoritariamente, con la tradicional prensa de origen trujillista y oligárquica donde se reciclaban el poder económico y los intereses extranjeros. Luego, ocasionalmente, existieron islotes progresistas y cuestionadores del sistema, que surgían y se sumergían hasta desaparecer para siempre en función de las mareas políticas y las oleadas represivas.
Para mal o para bien, el Cuarto Poder fue por mucho tiempo la forma de expresión de aquellos cuyas visiones políticas y económicas no estaban representadas en los otros tres poderes. Se sumaron a estos esfuerzos, valientes periodistas con el apoyo de algunos propietarios de medios, para lograr que el Cuarto Poder no desapareciera.
En décadas recientes, la consolidación de la televisión como el más importante medio de comunicación, revivió el sofisma de que ver es comprender. La engañosa ilusión de ser espectador de los hechos mientras ocurren, hace creer que se está participando y comprendiendo el suceso. Ahora, la importancia de las informaciones es valorada en función del tiempo que medie entre el hecho y la difusión. El televidente nunca se enterará de lo que quedó en el cuarto de edición. La aparente instantaneidad es la excelencia y permite como ninguna otra forma un adoctrinamiento político constante, invisible y clandestino.
Con el avance de la globalización económica, el contenido democrático y universal para beneficio de los ciudadanos ha ido perdiendo su sentido en los medios. Y se ha ido instaurando una solapada “censura democrática” ejercida al tiempo que adormece. Gracias a los avances tecnológicos, los datos circulan en inconmensurables cantidades, tan infectada de prejuicios que se torna incomprensible e imposible de transformar en información útil y verdadera. Además, esos volúmenes de datos que aparentan veracidad impiden en muchos casos percibir qué aspectos se están ocultando. El ciudadano es saturado con tantos datos dispersos que llega a convertirse en un ignorante de la información verídica.
Al mismo tiempo, el sistema de los medios mantiene un amplio sector de “comunicadores”, generosamente pagados, destinados a escribir lo que los otros poderes necesitan que se pregone. Son especialistas en levitación, en redactar criterios que queden en el aire sin la debida relación con la realidad. Eso sí, en constante complicidad con la politiquería reinante, en gran medida desprestigiada. Entre sí se leen y se congratulan por lo bien que funcionan las bisagras que llevan en el lomo. “Un pequeño grupo de periodistas, siempre presentes, cuyo poder está respaldado por la ley del silencio.
El espacio en la prensa para los artículos de fondo, aquellos que ayudan al lector a comprender la cantidad enorme de datos que llegan, ha ido disminuyendo cediéndole paso a la ineludible publicidad que financia la empresa de comunicación. Mientras, los sutiles controles sobre el espacio que ocupan estos analistas aumentan. La gratuidad por su esfuerzo se ha establecido para la inmensa mayoría de los colaboradores sin que haya otra opción. El único incentivo es el estímulo por sentirse publicado y llegando a ciertos lectores. Dichosos aquellos que pueden mantener por largo tiempo un espacio obtenido por la gracia de los Directores y propietarios del medio, más que por su calidad.
No en balde los sectores económicos y los grupos políticos se desvelan por adquirir el control de los medios de comunicación. En República Dominicana la prensa está todavía en manos de corporaciones económicas y financieras que tienen ahora como socios importantes al grupo que gobernó este país en la década reciente. Así, prácticamente, monopolizan la interpretación de los acontecimientos y la difusión de éstos.
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