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sábado, 2 de marzo de 2013

TOMANDO EL PULSO

EL DISCURSO DE DANILO MEDINA
Por Domingo Caba Ramos


Con sinceridad debo confesarlo: hacía más de ocho años que no me sentaba a escuchar a un presidente dominicano hablar en el acto de presentación de memorias ante el Congreso Nacional el día 27 de febrero. Al último de esos presidentes, Leonel Fernández, no lo escuchaba porque no creía ni creo en sus palabras, porque no me inspiraba ni me inspira confianza y credibilidad, porque lo consideraba y considero altamente artificial, inauténtico y simulador. En fin, porque sentía que perdía mi tiempo al saber que quien me hablaba pretendía engañarme con sus falaces argumentos.

Con el presidente Danilo Medina me sucede todo lo contrario: lo percibo más sincero, práctico, auténtico, bien intencionado y digno de mi respeto. Por eso este miércoles me senté a escuchar su esperado discurso, y ciertamente valió la pena escucharlo. En términos de las expectativas del pueblo, su discurso , muy especialmente en lo que al leonino contrato del Estado Dominicano con la empresa Barrick Gold se refiere, debemos considerarlo no solo excelente, sino histórico, patriótico, valiente y oportuno .

Jamás presidente alguno había públicamente mostrado una actitud tan firme o corajuda de defensa de nuestro interés nacional o frente a una de las tantas empresas transnacionales que históricamente han pretendido apropiarse de nuestras riquezas naturales.

Jamás presidente alguno había destacado la importancia de los valores éticos en el ejercicio de la función pública.

En una lapidaria frase comparable solo con la que pudo haber expresado su maestro Juan Bosch, Medina le dice a los magnates de la Barrick Gold que "El oro que subyace en el suelo de la patria de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón es solo del pueblo dominicano, de nadie más”.

Observó que el proceso de extracción, explotación y exportación del oro de Pueblo Viejo, le genera a la Barrick Gold altísimas ganancias y muy bajas al Estado Dominicano, razón por la cual consideró inaceptable la vigencia del contrato que rige dicho proceso, juicio este que indiscutiblemente entraña una crítica implícita al compañero de partido que le antecedió en el cargo.

Debió decir, sin embargo, que ese contrato fue aprobado por su antecesor, Leonel Fernández, quien para tal fin contó con el apoyo decidido de Miguel Vargas, presidente del P.R.D., así como el de una parte significativa de los legisladores que sin leerlo en el 2009 le dieron su visto bueno. Los mismos legisladores que, irónicamente, aplaudieron en forma delirante cuando el presidente de la República criticó fuertemente a la multinacional empresa minera. ¡Cuánto cinismo y sinvergüencería en la conducta de esos "honorables".


Pienso también que debió hablar acerca del hoyo financiero que le dejó Fernández Reyna, cuyos negativos efectos hoy laceran los bolsillos de todos los ciudadanos. Pero independientemente de que callara esos y otros puntos importantes, Medina supo elevarse en la tribuna con su firme postura de iniciar acciones con el fin de que se revise el contrato del Estado Dominicano con la Barrick Gold.

Hasta la fecha, es mi parecer, Danilo Medina, relativamente, ha desarrollado un buen gobierno. Ojalá siga así. Pienso que si los funcionarios que lo acompañan lo dejan o no tratan de ponerle zancadillas como el caso Bahía de las Águilas, el presidente Medina Sánchez podría realizar la más exitosa gestión gubernamental de los últimos treinta años. Y en cuanto a su anunciada y responsable decisión de enfrentar los desmanes de la Barrick Gold, pienso que debe contar con el patriótico y solidario apoyo de todos los dominicanos.
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sábado, 6 de octubre de 2012

UN PERSONAJE SINIESTRO

VINCHO CASTILLO: «EL ABOGADO DEL DIABLO»
Por Domingo Caba Ramos


Vaya cara de orate la del "Don"

Marino Vinicio Castillo (Vincho). Nació en San Francisco de Macorís el 18 de julio de 1931. Abogado prominente y presidente de un partido o “ventorrillo” político de parasitaria naturaleza compuesto por sus cuatro hijos y quizás algunos de sus nietos y otros parientes cercanos. Un partido estructurado con los únicos propósito de lograr que el P.L.D. llegue al poder y evitar que el P.R.D. gane las elecciones nacionales que cada cuatro años en nuestro país se llevan a cabo.

Consciente de su histórica impopularidad, de que la mayor parte del pueblo dominicano “no lo pasa”, y de que sus seguidores no superan el medio centenar de personas, Castillo siempre ha concebido el ejercicio presidencial para otro, pero no para él.

Se trata de un ser que parece haber sido engendrado exclusivamente para incubar y expeler odios, maldad, intrigas y conflictos. Por eso, su simple tono de voz genera angustia, desasosiego, intranquilidad y perturbación espiritual. Se trata, a nuestro juicio, de uno de los más perversos y siniestros dominicanos, desde Trujillo hasta la fecha.

Trujillista de turbia imagen y defensor de los gobiernos represivos que durante los famosos doce años encabezó Joaquín Balaguer, este hombre siempre ha estado al lado del mal y presto a defender los peores intereses. Por eso ha sido señalado durante años, y con sobradas razones, como “El abogado del diablo”

Su nombre, desafortunadamente, yace grabado en mi cerebro desde 1978. Durante las elecciones de este año, Vincho ejerció un papel protagónico o contribuyó de manera significativa para que se materializara el "Madrugonazo" o "Fallo Histórico", maniobra mediante la cual Joaquín Balaguer logró despojar fraudulentamente al Partido Revolucionario Dominicano de seis senadores, lo que le permitió mantener una mayoría en el Senado.

Recuerdo que el pueblo se unió a una sola voz reclamando que se respetara la voluntad popular que Balaguer, con el apoyo de Vincho y otros seres de las tinieblas, pretendían robarle a ese mismo pueblo. Vincho, en lugar de demandar respeto a la voluntad popular se alió al Partido Reformista paran vulnerar, irrespetar y pisotear dicha voluntad.

Por eso no me extrañó que desde que el Procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito, anunció recientemente que solicitaría a la Suprema Corte de Justicia reactivar el expediente de corrupción en contra del senador Félix Bautista, la reacción adversa del abogado y Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental, doctor Marino Castillo, no se hizo esperar.

El hombre de la “ética e integridad gubernamental” no está de acuerdo de que se reabra un expediente acusatorio en contra de un funcionario señalado por la ciudadanía de cometer actos de corrupción, y mucho menos si ese funcionario formó parte de la administración que encabezó Leonel Fernández.. Ese mismo hombre de la “ética e integridad gubernamental” fue el abogado de un banquero sentenciado y enviado a la cárcel por incurrir en acciones corruptas y antiéticas: Ramón Báez Romano.

Ese es el Vincho histórico. El ser a quien por sus venenos verbales, hasta el expresidente, Leonel Fernández, le temía “como al Diablo”, razón por cual siempre lo mantuvo activo, desempeñando un alto cargo en su gobierno. Danilo Medina, no sé si también por temor o agradecimiento, va, igualmente, por el mismo camino: no solo lo confirmó en el puesto, sino que lo ascendió de nivel.

Ese es el auténtico y genuino Vincho Castillo: para la minoría, quizás un Dios o héroe nacional. Para la mayoría, un verdadero “Abogado del Diablo”, y uno de los seres que más daños le han hecho a la República Dominicana.
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